Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: el libro mas antiguo

Compañia holandesa de las Indias Orientales

Compañía holandesa de las Indias orientales.

Uno de los manuales mas antiguos sobre bolsa y mercados financieros, lo escribió en 1.688 un español originario de la provincia de Córdoba. “Confusión de confusiones” escrito por José De la Vega, judío sefardí del pueblo de Espejo (Córdoba) cuya familia se vio obligado a emigrar de España a Portugal y posteriormente a Ámsterdam. En el libro describe el ambiente en la bolsa holandesa, los tipos de contratos de la época, tan avanzados como los existentes en nuestros mercados financieros actuales, los participantes, y las tretas y trucos que se usaban para ganar dinero. El libro explica también la historia de la Compañía de las Indias orientales y Occidentales. A pesar de los cuatro siglos de diferencia, las similitudes con los mercados financieros actuales son totales. Las reacciones de los inversores, el tipo de operaciones y la psicología del inversor es exactamente igual.

El manual de bolsa fue escrito para sus hermanos que iban a vivir a Londres para aconsejarles como invertir en bolsa. Del manual inicial, José De la Vega lo convirtió en su libro “Confusión de confusiones” organizado en forma de dialogo, adornado con referencias bíblicas, históricas y mitológicas. El dialogo a tres bandas entre un filosofo y mercador y el especulador (el propio José de la Vega) explica el funcionamiento

En el libro, relata el ambiente, el tipo de operaciones bursátiles (contado, a plazo y opciones), los engaños, las euforias y pánicos en la bolsa más importante de la época, la bolsa de Ámsterdam.

Cuando en 1492, los judíos (y moros) no convertidos fueron expulsados de España, La familia De la Vega se habría convertido en “nuevos cristianos”, pero parece que se trasladaron a Portugal. Pero el país luso instituyó la inquisición en 1536 y los inmigrantes recién llegados  tuvieron que buscar asilo en otra parte. Según Hermann Kellenbenz, en la introducción del libro escrito en enero de 1957, las dos ciudades mas liberales de la época fueron Hamburgo y Ámsterdam, quizás el hecho de tener un puerto y salida al mar contribuyó a ello. De las dos, Ámsterdam era la mas liberal de la época.  Pesar de ello cualquier inmigrante no podía dedicarse en Ámsterdam a ningún trabajo en el que hubiesen gremios, lo que reducía mucho las posibilidades a los judíos recién llegados. Esto motivo que los mejores talladores de diamantes, comerciantes o corredores de bolsa (solo algunos). De hecho, según un erudito ingles en 1701 describió como un 85% de la operativa de compra-venta de acciones en las Compañías de las Indias orientales la realizaban judíos con lo que José De la Vega sabía muy bien de lo que hablaba.

En Ámsterdam, a mediados de siglo XVI, se especulaba con trigo, con arenques, especias, aceite de ballena  e incluso tulipanes. A partir de las expediciones a las Indias salió a cotizar a bolsa la Compañía holandesa de las Indias Orientales en 1602.

“Confusión de confusiones” fue escrito en castellano y solo en el siglo XX fue traducido al holandés al considerarlo un libro histórico por parte de los principales historiadores.

Diálogos del libro

En su segundo dialogo, el accionista o especulador (José De la Vega) explica que los movimientos de la bolsa no son inexplicables, como afirmaban el filósofo y el mercader:

Sabed que las acciones tienen tres estímulos para subir y otros tres para bajar: las circunstancias en Las Indias, la situación política en Europa y la opinión existente sobre la propia bolsa. Por esta última razón, las noticias como tales, son a menudo de poco valor porque actúan, o pueden actuar, en dirección contraria fuerzas que las contrarrestan. Se ha demostrado que se puede obtener información de las Indias a través de correspondencia vía Inglaterra, Alepo o de cualquier otra  vía, por si los negocios en Japón, Persia o China se desarrollan de forma favorable. De si están saliendo muchas naves y si vienen profusamente cargadas de mercancías, en especial de especias….. Aunque se tenga buena información no será razonable tener confianza ciega en ella para negociar a tontas y a locas….aunque asumamos que las noticias son reales y positivas, un suceso desafortunado que ocurra con posterioridad…puede destruir todo este esplendor, pues los barcos pueden hundirse dentro de un puerto y las esperanzas frustrarse. No obstante hay que informarse también acerca de la situación en Europa, con respecto a si se está emprendiendo un rearme naval inquietante, si hay alianzas que causan preocupación y si hay otros preparativos militares que puedan ocasionar un desplome en la cotización de las acciones. En caso de existir una confusa situación en Europa la probabilidad de un de un rendimiento provechoso de los cargamentos de las Indias (importaciones) disminuye, mientras que por otra parte los costes aumentan (en Europa) con el aumento de los impuestos.”

Jose De la Vega_imagen

Jose De la Vega.

Las dificultades y los sucesos horrorosos en el negocio de la Bolsa nos ha enseñado algunos preceptos. El primer principio en el campo de la especulación: Nunca aconsejéis a nadie que compre o venda acciones, porque donde la perspicacia está debilitada, mal puede lucir airoso el consejo. El segundo principio: Tomaos toda ganancia sin remordimientos por los beneficios perdidos, porque una anguila puede escaparse cuando menos se espera. Es prudente disfrutar de aquello que es posible, sin esperar la continuación de la coyuntura favorable ni la persistencia de la suerte. El tercer principio: Los beneficios de la bolsa son los tesoros de los duendes. En un momento dado pueden ser carbuncos, luego carbones, luego diamantes, luego guijas, luego lágrimas de la aurora, luego lágrimas. El cuarto principio: Quien desee ganar en este juego, debe tener paciencia y dinero, puesto que los precios son muy inconstantes y los rumores muy poco fundados en la verdad

Los Toros y los Osos

Merece la pena remarcar que en estos garitos hay dos clases de tahúres tan opuestos entre si que representan las antípodas…. La primera es la de los toros o liefhebberen (que significa “amantes” en flamenco), y son los que siempre empiezan el negocio comprando, porque como amantes de la Patria, del Estado y de la Compañía, desean que las continuamente que las acciones suban; esperan que con las buenas noticias el mercado se levantará de repente y las cotizaciones subirán con rapidez. La segunda facción es la de los osos o contraminores (llamados así por considerar Las Indias una mina y obrar ellos como si anhelasen agotar esta mina), y son los que siempre empiezan el negocio vendiendo……para compartir su misión, ser el verdugo de la Patria. De ellos es necesario huir como de la peste y no imitarlos jamás sino es en situaciones excepcionales. A los toros les encanta todo, lo elogian todo, lo exageran todo. Dan a entender a la gente que sus artificios son riquezas y que las cosechas crecen en las tumbas. Lo osos en cambio, están completamente dominados por el miedo, la inquietud, el nerviosismo. Los conejos se convierten en elefantes, las peleas de la taberna en rebeliones y las sombras les parecen señales del caos.

Si queréis triunfar en vuestras empresas, ni bebáis continuamente de la fuente de los toros, ni bebáis continuamente de la fuente de los osos…especular siempre al alza por naturaleza y solo a la baja por accidente, porque la experiencia ha enseñado que ordinariamente vencen los que compran y pierden los que venden.”

Cierto que en la época que escribió este manual, el mercado bursátil era alcista aunque al final se produjo la gran crisis de la Compañía de las Indias Occidentales que quiso imitar a la exitosa Compañía de las Indias Orientales pero acabo con fuertes caídas en bolsa.

La semana próxima contaré más relatos y diálogos del libro. Por ejemplo, como uno de los trucos de la época era dejar caer una carta disimuladamente con una información interesada para hacer creer a los inversores una cierta noticia para aprovechar haciendo lo contrario. Por cierto, quizás esto mismo le ocurrió a Jesse Livermore en su famosa experiencia en la estación de esquí de St.Moritz.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: La mayor burbuja

Tulipan Semper Augustus

Tulipanes “Semper Augustus”.

Uno de los libros mas antiguos sobre bolsa y mercados financieros y probablemente el mas interesante, lo escribió en 1.688 un español originario de la provincia de Córdoba. “Confusión de confusiones” escrito por José de la Vega, relata el ambiente, el tipo de operaciones, los engaños, las euforias y pánicos en la bolsa más importante de la época, la bolsa de Ámsterdam.

En la Bolsa de Ámsterdam se negociaba de todo, cereales y otras materias primas agrícolas, tulipanes y obviamente acciones. La libertad económica de los Países Bajos fueron el factor clave para que se desarrollara la bolsa de valores o mercados financiero más importante en siglos. Dos acontecimientos ocurridos en la Bolsa de Ámsterdam han pasado a la historia sobre, euforias, pánicos, burbujas y crash. La Compañía de las Indias orientales, la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales y la especulación sobre tulipanes. Los tulipanes fueron introducidos en 1.559 en los Países bajos desde Turquía, gracias a la Compañía de las Indias Orientales y desencadenaron probablemente la mayor burbuja de la historia nunca vista. La llegada al puerto de Ámsterdam de bulbos multicolores cada vez más exóticos, frente a los monocolores producidos por los hortofruticultores holandeses. Los tulipanes eran entonces un símbolo de riqueza y ostentación. Las variedades mas raras de bulbos eran bautizados con nombres de personajes famosos y almirantes de prestigio.

En febrero de 1637 un solo tulipán llego a valer en la Bolsa de Ámsterdam lo que valía una vivienda. Según un índice estimado de los precios de los tulipanes, suponiendo un nivel de 1 florín en 1634, un tulipán se pagaba a algo mas de 2 florines a finales de 1635. En 1636, se declaró una epidemia de peste bubónica que diezmó la población en los Países Bajos. Sorprendentemente, este descenso fuerte en la población no provocó un descenso en los precios de los tulipanes como podría suponerse por un descenso en la demanda, es decir de los compradores lo que demuestra que cuando un activo se encuentra en una fase de euforia o burbuja cualquier noticia acaba acelerando el movimiento. La falta de mano obra hacia imposible la recolección de la gran cantidad de bulbos plantados en los Países Bajos. Nació entonces un mercado de futuros sobre los bulbos no recolectados. Se contrataban en las tabernas a pesar que un edicto estatal en 1610 lo prohibían por su falta de regulación. Se pactaban los precios para el final de la cosecha y en ese ambiente, obviamente los precios futuros eran claramente más altos a los del mercado spot o de contado. Como en toda burbuja, en su parte final los compradores se endeudaban, se hipotecaban para comprar bulbos en esta especie de mercados de futuros a plazo. En este entorno, en relación al precio equivalente de 1 florín en 1634, los precios ya se habían multiplicado por 4 o 5 en 1636. Fue tal la euforia que ese año empezaron a cotizar en la Bolsa de Ámsterdam y en las al menos seis bolsas locales (Róterdam, Harlem, Leyden, Alkmar y Horn). Era tal la demanda en la época que empezaron también a negociarse en la Bolsa De Londres y Paris. Charles Mackay en su libro escrito en 1841, “Extraordinary popular delusions and the madness of crowds”, relató lo ocurrido con los tulipanes en Ámsterdam. Hay una anécdota muy divertida:

Un rico mercader había pagado 3.000 florines por un raro tulipán “Semper Augustus”, y éste desapareció de su depósito. Tras buscarlo vio a un marinero (que había confundido el bulbo con una cebolla) comiéndose el tulipán. El marinero fue detenido de inmediato y condenado a seis meses de prisión.

Pero la burbuja y la euforia se dispararon en 1637. En apenas unos meses su cotización escalaba hasta siete veces el precio de 1634, pero la subida exponencial aun no había llegado. Los precios escalaban y se multiplicaban semana a semana y alcanzaron un nivel 10 veces mayor que su precio en 1634, luego 15 veces y en apenas semanas se cruzaron a 60 veces su valor original. Como suele ocurrir en los grandes crash, la demanda que cada día empujaba los precios sin descanso, se esfumó de golpe. El 6 de febrero de 1637, un lote de tulipanes no recibió oferta alguna. Se había acabado la gasolina y todo el dinero real y apalancado del país había sido invertido. Supongo que apenas quedaba un comprador mas. Como siempre, es imposible predecir el momento final aunque si sabemos por la historia que los precios en un proceso de euforia máxima, suben mucho mas y durante mas tiempo del que nadie podría imaginarse con anterioridad. Todo el castillo de naipes se derrumbó aquel 6 de febrero. Curiosamente el crash no se produjo a mediados de octubre como ocurriría diversas veces en los próximos siglos.

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Gráfico de la burbuja de los precios de los tulipanes en Amsterdam (1634-1637, fuente: Elliott wave Intl.).

La bancarrota alcanzo a todas las capas sociales de los Países Bajos. Gran cantidad de individuos se habían hecho riscos sobre el papel gracias al apalancamiento en un activo que multiplicaba sus precios. Era todo un beneficio sobre el papel. Como suele ocurrir en la historia de los booms y los crash, la gran mayoría de inversores no venden sus activos, devuelven sus deudas y disfrutan de una beneficio que en este caso si que sería real. Todos quedan hipnotizados, entusiasmados por los efluvios de las cotizaciones bursátiles.

La próxima semana escribiré sobre el maravilloso libro del judío sefardí de Córdoba que se vio obligado a emigrar de España y que describe el ambiente en la bolsa de Ámsterdam, los tipos de contratos de la época, tan avanzados como los existentes en nuestros mercados financieros actuales. El libro explica también la historia de la Compañía holandesa de las Indias Occidentales. Probablemente es uno de los manuales de bolsa mas antiguos nunca publicados.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados. Guerra divisas en la historia (II)

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George Soros en la CNBC.

Continuación de la semana anterior (George Soros “The Alchemy of finance”). Como veréis hay ciertas similitudes con la situación actual, pero sobretodo es un documento impagable para entender como pensaba y operaba George Soros en los años 80:

Nov-1985: “las empresas que habían resistido la crisis se habían apretado sus cinturones, cerrando las divisiones con pérdidas y cortando gastos corporativos. La capacidad productiva en Estados Unidos se había reducido en lugar de aumentar. La caída del dólar estaba relajando la presión en los precios; si viniera algún incremento por parte de la demanda iría directo a la parte baja de la cuenta de resultados de las empresas. Tipos de interés bajos y bajos niveles de inflación convierten a un nivel determinado de beneficios como mas valioso.”

Final de la fase 1: domingo 8 diciembre de 1985.

Había asumido una exposición máxima en mis carteras en todas las direcciones y había anunciado mi intención de rotar gradualmente desde mi inversión en bonos hacia acciones, dentro de unas restricciones prudentes. Hoy tengo una gran parte de mi exposición a bolsa en forma de futuros comprados sobre índices bursátiles.

En este punto, tenia una visión relativamente clara del futuro en los mercados y difería significativamente de mi visión al inicio. Veía el “Imperial Circle (de Reagan)” (ver este artículo) como un expediente temporal cuyas contradicciones internas le iban a convertir en insostenible y mi presunción era que los problemas que generarían tras mantenerlos escondidos, resurgirían con renovado brío tras su desintegración. Mas concretamente, el “Imperial Circle” constituía una extensión artificial del periodo de expansión en el crédito con el gobierno norteamericano actuando como el “borrower of last resort” o prestamista de último recurso. Cuando el “Imperial Circle” dejase de atraer capitales internacionales en cantidades crecientes, el ultimo ingenio de la estimulación económica se extinguiría, y la contracción en el crédito podría crear una situación insostenible. Sin una significativa expansión de la masa monetaria, la carga de la deuda no seria soportable; con una significativa expansión, el dólar se iría a una caída libre.

Estaba empezando a discernir los contornos de otra solución temporal que podía tener éxito en desatascar los excesos del “Imperial Circle” sin caer en un circulo vicioso. La solución pasaba por cambiar desde una estimulación fiscal a una monetaria en los Estados Unidos, controlando la caída del Dólar a través de la cooperación internacional. La “New Constellation” era exactamente lo opuesto a la “Imperial Circle”: un Dólar débil y una economía a bajo ritmo eran acompañados por un presupuesto gubernamental más bajo, déficits comerciales, y lo que era más importante, por bajos tipos de interés. Con la ayuda de un Dólar débil, los precios (inflación) iban a subir de forma más rápida que con anterioridad, haciendo los cambios en los tipos de interés reales mas pronunciados. Tipos de interés reales a la baja, con posibles alzas en las exportaciones iban a reemplazar a los déficits públicos como la principal fuerza impulsora de la economía.

Alzas en los precios (inflación) iban a ayudar a contrarrestar la erosión de los valores colaterales y prevenir que un auto-inducido proceso deflacionario arraigase en la economía. Al mismo tiempo, la coordinación de políticas económicas iba a mantener que la depreciación del Dólar se mantuviera dentro de unos límites razonables y en consecuencia eliminando  la posibilidad del inicio de un proceso inflacionista auto reforzado.

El resultado final podría ser un grado mayor de estabilidad de la que habíamos experimentado desde la ruptura de Bretton Woods.”

US Dollar long term chart

Gráfico a largo plazo del Dólar USA.

El esquema económico de esta nueva situación que George Soros llamó “The New Constellation” era mucho mas simple que la que Soros denominó “The Imperial Circle” porque los tipos de cambio de las divisas estaban estabilizados.

El grado en que los tipos de interés iban a bajar dependía del grado de estimulación necesaria que la economía necesitaba para evitar caer en recesión. A pesar que la “New Constellation” era exactamente opuesto al “Imperial Circle” había un punto esencial que les diferenciaba. El “new Constellation” era el resultado deliberado de una política económica concertada, mientras que el “Imperial Circle” fue la consecuencia de un conflicto en las políticas económicas. El “Imperial Circle” se auto-reforzaba y cuando se convertía en excesos había madurado para cambiar. Los mecanismos de control eran la gestión de los tipos de cambio de las divisas en primera instancia y la coordinación de políticas monetarias y fiscales en segunda instancia.

El nacimiento de políticas económicas coordinadas me convenció que debía cambiar mis expectativas a mitad de la tendencia. Vi la diferencia entre las políticas de Ronald Reagan en su primer y segundo mandato.

Las políticas querían evitar un colapso en el crédito y mantener a raya las presiones proteccionistas. Era crucial que ni los “defaults” (quiebras) ni el proteccionismo entre países alcanzasen un punto en que se auto-reforzaran y aceleraran.

El éxito está muy lejos de estar asegurado. Las experiencias pasadas no eran alentadoras. Circunstancias similares llevaron al colapso en el crédito y en el comercio internacional en los años 30. La memoria relativamente reciente de los años 30 ayudaba a intentar evitar esos errores. Había una especia de acuerdo general en algunas objetivos: un descenso controlado del Dólar y una política concertada de descenso en los tipos de interés. Existía en cambio menos acuerdos en otros puntos como  la forma de reducir el déficit público o como estimular las economías de los países deudores.

La situación estaba muy lejos de no ser arriesgada y los riesgos eran muy elevados en el corto plazo. La severidad de las consecuencias eran reconocidas lo que proporcionaba un cierto grado de confianza en que las medidas económicas iban a ser positivas. No era el único que era optimista, los mercados financieros también lo eran  y la subida en los bonos y la bolsa ayudaban a las autoridades a seguir por este camino y además mejoraba los resultados de esas políticas. Por ejemplo, la subida de los bonos (descenso en su rentabilidad, es decir tipos de interés a largo plazo) ensanchaba la libertad de la FED para bajar los tipos de interés. Estábamos viviendo un proceso reflexivo donde la dirección de la política económica y la dirección de los mercados financieros se reforzaban mutuamente entre ellos.

Es la respuesta de los mercados financieros que me dio el coraje para tomar esta fuerte exposición a mercados en ese momento. 1985 fue un año record para mi fondo el “Quantum Fund”: más de un 100% de revalorización era embriagador. Tenia que ir con cuidado. Usar el concepto de reflexividad para predecir el devenir de los acontecimientos  es en si mismo un proceso reflexivo, y un alto grado de éxito suele ser el precursor de un severo revés.

Debía esforzarme para que mi confianza en un mercados alcista afectase mi juicio sobre la economía real. Estaba tan involucrado en los mercados financieros que era difícil ver las cosas en perspectiva.”

Este impresionante relate es solo unas páginas de uno de los mejores libros de la historia. En este capítulo hemos visto como hablaba de “la reflexividad”, una de sus principales teorías sobre la relación entre mercados financieros y economía.

Para mi es sorprendente ver las similitudes con la evolución de los acontecimientos actuales, con la crisis subprime, con el descenso del dólar en los últimos diez años y el posible cambio de tendencia que podría estar produciéndose o con la crisis de Grecia y del exceso de deuda mundial.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados. Guerra divisas en la historia (I)

Soros Sees Spain Seeking Aid

George Soros en una entrevista.

Entre los grandes inversores conocidos de la historia moderna sin duda incluiría a Jesse Livermore, André Kostolany, George Soros o Warren Buffett. Cuatro son muy pocos y probablemente deberíamos incluir a un listado de más de 10 gestores de Hedge Funds, los mejores como Ray Dalio, Seth Klarman, David Tepper, Steve Mandel, Tom Steyer, Steve Cohen, Louis Bacon, Alan Howard, Bruce Kovner o sin duda a James Simons. También al retirado Julian Robertson.  A pesar de su insultante juventud yo incluiría a David Einhorn. Para mi va camino del olimpo.

Es imprescindible leer, aunque técnicamente es un libro de mercados muy avanzado, “The alchemy of finance” de George Soros donde relata como tomaba las decisiones de inversión en su fondo Quantum Fund durante los años 80. Soros es el mejor gestor de la historia moderna. Lo dice el único estudio realizado que calcula el dinero que ha hecho ganar a sus clientes-inversores. Además, ningún inversor ha tenido la sabiduría y capacidad financiera para derrotar a un Banco Central como lo hizo George Soros en 1992.

Para conocer mas a fondo la figura de George Soros, aquí puede encontrar muchas historias y noticias sobre el financiero de origen húngaro que escapó de la Alemania nazi (curiosamente igual que André Kostolany).

La historia siempre sirve para entender la economía y los mercados financieros. En una carta publicada por George Soros en agosto 2011, pedía a Alemania y a Merkel que defendiesen el Euro de forma mas decidida y acaba su carta con un “..solo Alemania puede revertir la desintegración europea….cuando más demore Alemania en reconocerlo, mayor será el precio que deberá pagar”. Argumentó entonces que cualquier salida de Euro, aunque fuese Grecia tendría unas consecuencias muy peligrosas en la estabilidad del sistema bancario.

Es imprescindible leer como relata George Soros la resolución de una crisis con similitudes a la actual, la crisis de exceso de deudas de principios de los años 80. El mismo pensó que no había forma de resolver el exceso de deudas de muchos países latinoamericanos que provocaban

Pero es interesante comprender que ocurrió y como venció al Banco de Inglaterra en 1992. El parecido con lo que le ha ocurrido al Banco Central de Suiza en enero es muy grande. Y no está muy lejos de lo que puede acabar pasando al banco Central de Dinamarca en un cierto tiempo. No creo que a corto plazo ya que sus activos en balance, un reflejo de las intervenciones de compra de divisas (€) en el mercado, son aun muy bajas en relación al nivel que acumuló el SNB suizo tras varios años interviniendo artificialmente. Y todos estos acontecimientos quedarían en minúsculos si en 2015 el Banco Central chino se cansa de quedar al margen de la guerra de divisas mundial y decide empujar una depreciación-devaluación de su divisas. Su “enganche” a una divisa con la fortaleza actual del dólar le está perjudicando su competitividad en relación a países como Brasil, Perú, Colombia, Turquía, Sudáfrica o lo que es más importante, con la Zona Euro una de las zonas del mundo que reciben mas exportaciones chinas.

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Hotel Plaza en Nueva York.

Volviendo al libro de Soros “The alchemy of finance” (Edit: John Wiley & Sons, Inc) donde explica al detalle como invertía en 1985, semana a semana mostrando sus posiciones en alcistas y bajistas en divisas, bonos y acciones, razonando cada movimiento en base a las informaciones macro mundiales. No olvidéis que fue una de las épocas mas convulsas en el mercado de divisas. Nada comparado con la estabilidad existente en los últimos cinco a diez años a nivel global. Es la época de los famosos acuerdos del “Hotel Plaza” en Nueva York. El Dólar se había revalorizado un 50% en relación al Yen, al Marco alemán o a la Libra Esterlina y el déficit por cuenta corriente norteamericano presionaba al gobierno y a la FED. La revalorización del Dólar de 1980 a 1985 se revertió en apenas dos a tres años hasta 1987. Este fuerte cambio de tendencia obligó al “Acuerdo del Louvre” de 1987 para frenar ahora la caída del billete verde.

Estas son algunas citas del libro:

23-nov-1985: El mercado de futuros sobre bonos japoneses cayó con fuerza de 102 a 92, cuando Japón subió los tipos de interés a corto plazo. La experiencia me había enseñado que las mejores oportunidades para comprar bonos a largo plazo se presentan cuando la curva de tipos esta invertida (tipos a corto plazo mas altos que los tipos a largo plazo), justo el caso actual japonés. El alza en los tipos de interés japoneses debía ser temporal. El Grupo de los Cinco quería estimular la actividad economía mundial, no frenarla. Una reducción de los tipos de interés en USA serían copiados por los otros principales países. Estaba aplicando lo mismo que hice con los bonos norteamericanos pero esta vez la apuesta aun parecía más clara.

Estaba comprado al máximo nivel (“full invested”) en todas las direcciones: bolsa, bonos y divisas. Estuve incluso contemplando reducir mis posiciones alcistas en bonos y aumentar las de bolsa, pero consideré prudente no incrementar mas nuestra exposición o riesgo. Todo transcurrió mas o menos según lo previsto. Únicamente la extensión por un mes en el Congreso USA del “debt ceiling” (igual que hoy ¡¡¡¡) y la enmienda Gramm-Rudman alteraron algo los mercados. Esperaba una mejora en las relaciones Rusia-USA que Ronald Reagan. El debt ceiling le permitió a Reagan reducir el gasto militar sin aparentarlo. Gramm-Rudman fue seguido entonces por un nuevo descenso en los tipos de interés, tras lo que intenté reducir mi exposición compradora de bonos y aumentar la de bolsa. Si la economía se relanzaba, era mejor tener bolsa que no bonos.

Estábamos a punto de vivir un gran “boom bursátil”. Las empresas industriales habían sufrido un fuerte ajuste de costes. La capacidad productiva se había reducido y la caída del dólar ayudaba a las empresas. Los bajos tipos de interés y de inflación, convertían a los beneficios empresariales mas valiosos. Tras un periodo donde las empresas industriales cotizaban por debajo de su valor de liquidación, empezaron a cotizar por encima (premium). Pero antes de este movimiento viviríamos otra oleada de OPAs (ofertas de compras), inducidas por el bajo coste de financiación.”

Seguirá la próxima semana……

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados. Psicología bursátil.

André Kostolany fotografia

André Kostolany, fotografía.

Se puede ganar o se puede perder, pero lo que nunca se puede es recuperar lo perdido” .- André Kostolany.

El gran Kostolany decía, “no confié usted en aquellos que han encontrado ya la verdad; confié solamente en quienes siguen buscándola”. Esta frase es valida para muchos aspectos de la vida pero mucho mas para las inversiones en bolsa, en bonos o divisas.

Ante la pregunta de que pensaba sobre los inversores que afirman que siempre compran en mínimos y venden en máximos, Kostolany respondía: “son unos embusteros”.

Sobre la importancia de analizar la historia en bolsa y mercados financieros, Kostolany responde: “Es muy importante, ya que sino no es posible prever los acontecimientos futuros, hay que comprender por lo menos los pasados. Facilita reflexiones ulteriores. Tras cada operación en los mercados fructífera o fallida, el inversor debe analizar su éxito o fracaso. Porqué era buena la operación, que argumentos eran positivos y que cuanta suerte hubo en ellos. O bien en la dirección opuesta: porqué fracasó la operación, que argumentos estaban equivocados, que imponderables se mezclaron, donde estaba la falta cometida en la valoración”.

Comportamiento de la bolsa con Adolf Hitler

No se debe comprar acciones en el corto plazo cuando se tiene una mala opinión a largo plazo o se ve un peligro. No se circula con un coche ni cinco kilómetros si sabes que podría tener un accidente. Quién crea que el desarrollo político exterior o interior podría ser desfavorable a las bolsas, siempre en un plazo corto de tiempo, debe calcular el riesgo y no desdeñarlo con la excusa de que falta mucho tiempo. Recuerdo con mucha precisión una experiencia personal en los años 30:

En los años 30 vivía en París y estaba posicionado a la baja en bolsa. Los motivos eran en parte económicos y en parte políticos. Pero la bolsa subía y subía por causas técnicas y porque los “sindicatos” (no se a quienes se refería Kostolany o el traductor) habían manipulado al alza. Llegaron las elecciones en Alemania y Hitler subió al poder. Sesenta y siete diputados nazis , con uniformes pardos y brazaletes con la cruz gamada, entraron en el Reichstag. Para muchos aquel fue un acontecimiento desagradable y una sorpresa.

La Bolsa de Paris no se vio en absoluto afectada, a pesar de ser un acontecimiento susceptible de influenciar el futuro, y siguió su alegre alza. En vano repetía ante mis colegas bolsistas en París el disparate que representaba el alza: en un país vecino y tradicionalmente enemigo de Francia había alcanzado el poder un partido que amenazaba la paz. “Que nos importa a nosotros lo que ocurre en Alemania? Aquí estamos en Francia”, me objetaron mis colegas. Me sentí anonadado por aquella tonta reacción y les explique una película de Buster Keaton tocando un piano en una casa en llamas. Tocaba tan concentrado que no se dio cuenta hasta que terminó la canción y vio a su casa completamente destruida. Así os irá cuando os deis cuenta de que la casa se quema. ¿Que ocurrió?.

Poco a poco mas inversores se fueron dando cuenta que la ascensión al poder de Hitler no era una broma. Perdieron el placer de especular más al alza. Se produjo entonces una fuerte caída en el mercado lo que me permitió embolsarme grandes beneficios. Un inversor en bolsa debe siempre mirar a la lejanía y no tan solo donde le alcanza la punta de la nariz.”

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Adolf Hitler paseando por París.

Estos fragmentos corresponden al libro de André Kostolany “Estrategia bursátil”, traducido del alemán al castellano por Edit. Planeta en 1987 (descatalogado durante años).

Por último encuentro muy interesante unos consejos sobre actitud mental y psicología ante la inversión en mercados financieros:

Tras sus éxitos, por espectaculares que hayan sido, un inversor en bolsa  tiene que comportarse modestamente y en ningún caso experimentar orgullo pues incluso el más tonto puede lograr éxitos en bolsa. Tanto más cuanto que muchos tontos forman la tendencia y el tonto no es más que la molécula de la multitud. Hay solo dos posibilidades: un activo puede subir o bajar. Con matices como es natural, y diferente intensidad. Cuando de la dos posibilidades se opta por la buena, todavía no es motivo para presumir de ello. Puede ser un golpe de suerte como cualquier juego de azar. Cuando se tienen luego buenas ideas hay que tener también esperanzas, pero siempre se precisa asimismo cierto escepticismo, puesto que son muchos los imponderables que podrían hacer borrón y cuenta nueva.”

En el prólogo del primer libro, el autor menciona como se le llama a la palabra “dinero” en varios idiomas y culturas: ‘Sólo el idioma alemán llama al ganar dinero ‘verdienen’, que podría traducirse como ‘merecerlo, conseguirlo con el propio esfuerzo’. Los franceses (y los españoles) lo ‘ganan’, los ingleses lo ‘cosechan’ (earn), los norteamericanos lo ‘hacen’ (make money) y los pobres húngaros lo ‘buscan’. El ganar dinero mereciéndolo (verdienen) puede incluso convertirse en un placer cuando se recibe a cambio de una actividad que se realiza con agrado y divierte’.

Aquí podéis encontrar una interesante historia del comportamiento de las bolsas europeos en las sucesivas invasiones de Hitler a diversos países europeos.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados. El crash de 1907 (II)

John Pierpont Morgan

John Pierpont Morgan.

Continuación de la historia de la semana anterior, hacia finales de 1906, inicios de 1907 de la bolsa de Nueva York:

“….fue un momento maravilloso y en febrero de 1907 cerré todas mis posiciones bajistas. Las acciones preferentes de Great Northern habían caído unos 60-70 puntos y el resto de mis posiciones bajistas en proporciones similares. Gané un buen bocado pero la razón por las que cerré mis posiciones fue porque imaginé que el mercado, con la caída ya había descontado el futuro inmediato. Esperaba que el mercado recuperase pero no lo suficiente como para apostar por un cambio de tendencia. No quería volver a perder con posiciones erróneas en un rebote del mercado. Ahora que tenia una fuerte ganancia que sentir que había acertado. En lugar de presionarme con mas operaciones, me fui a Florida. Me encanta pescar y necesitaba un descanso…y además Palm Beach y Wall Street estaban totalmente conectados por si lo requería.

Me fui con unos amigos en un bote cerca de Palm Beach. Uno de ellos llevaba un periódico y pude ver como la bolsa había subido fuerte, más de diez puntos. Les dije a mis amigos que quería desembarcar con ellos. El mercado bajista no había finalizado pensaba. Necesitaba volver a ver un tablero de cotizaciones. Mi bróker Harding brothers tenia una oficina en Palm Beach. Cuando entré vi que había mucho publico. La mayoría de ellos hablaban de un mercado alcista. Yo había llegado a Florida buscando unas vacaciones pero en cuanto vi lo mucho que habían subido las cotizaciones, ya no sentía que necesitase mas descanso. Sabia que debía volver a vender acciones a la baja. Naturalmente vendí unas cuantas acciones short (a la baja). El día siguiente era viernes y era festivo. Me fui a pescar. Al día siguiente decidí volver a Nueva York. ¿Quién me necesitaba?, Palm beach estaba demasiado lejos. Perdía demasiado tiempo telegrafiando arriba y abajo.

El lunes, en mi conexión hacia New York, estaba en St. Augustine en una conexión de tres horas esperando el tren. Había un bróker en la estación y puede ver como el mercado actuaba tal y como esperaba con caídas. Llegué a Nueva York y continúe operando a la baja los siguientes cuatro meses. El mercado tuvo alzas frecuentes con lo que aprovechaba para cerrar posicione y reabrirlas a la baja. No estaba lo que se dice relajado. Recordad que había perdido hasta el último centavo de los $300.000 ganados en el terremoto de San Francisco. Tenía razón pero había perdido todo mi dinero. La formula para ganar dinero es haciendo dinero. La formula para ganar mucho dinero es acertar en el momento exacto.

Cuando llegó el verano el mercado se volvió aburrido, gris. Todo el mundo que conocía se había ido a Europa o tenia previsto ir. Decidí hacer lo mismo. Cerré todas mis posiciones bajistas y embarqué hacia Europa. Estaba en Aix-les-Bains disfrutando de unas vacaciones merecidas con dinero en el bolsillo y con amigos. Estaba tan lejos de Wall Street que pude desconectar. No sentía la necesidad de operar en bolsa. Un día leí en el Paris Herald que la empresa Smelters había anunciado un dividendo extraordinario. El mercado reaccionó con alzas en la acción y en el mercado entero. Obviamente esto cambió completamente mi estancia en Aix-les- Bains. La simple noticia que los alcistas aun luchaban desesperadamente contra las condiciones existentes del mercado, contra el sentido común y contra la  honestidad. La mayoría de inversores individuales son propensos a ser ilusos, como los políticos. En un especulador esta actitud es fatal.

Todas estos intento de manipulación estaban predestinados a caer en el mercado bajista. En el momento de leer la noticia sabía que debía vender acciones de Smelter a la baja o short. ¿Porque los insiders (directivos y propietarios) estaban aumentando los dividendos justo antes de un pánico en el mercado?. Cableé algunas ordenes de venta de Smelters en la bolsa de New York y aconsejé a varios amigos en New York que lo hicieran. Cuando recibí la comunicación de mis operaciones, vi que se habían cruzado a un precio de 6 puntos por debajo de la cotización que había leído en el Paris Herald. Una demostración de lo que estaba ocurriendo.

Mi plan era volver vía Paris a finales de mes y unas tres semanas después navegar hacia Nueva York, pero cambié de planes y me fui inmediatamente a Paris y cogí el primer bote para Nueva York el día siguiente. Llegué a Nueva York un mes antes de lo previsto porque era el sitio más confortable para estar bajista en bolsa. Tenia medio millón de dólares en cash disponible para los márgenes exigidos en estas posiciones bajistas. Vendí mas acciones y las acciones caían.

Aun tenía mucho que aprender pero sabia como debía invertir. No sirven los métodos a medias. Hay que estudiar el mercado a fondo. Nadie somos inmunes a tomar posiciones estúpidas y cuando un inversor comete estupideces es pagado con la moneda que se merece.

Como mis operaciones empezaron a darme mucho dinero, fui cada vez mas conocido en Wall Street y mas gente que desconocía me felicitaba. Circulaban informaciones positivas sobre operaciones bursátiles mías totalmente exageradas. Nadie se acordaba cuando les aconseje que el mercado iba a caer y me trataron como a un loco bajista.

A finales de septiembre de 1907 los mercados estaban avisando al mundo con megáfonos, pero la creencia en milagros mantenía a muchos inversores sin vender sus posiciones especulativas en acciones. Un bróker me explicó una historia durante la primera semana de octubre que hizo avergonzarme de mi moderación. En la época se concedían prestamos para invertir en acciones. Los bancos sabían las posiciones apalancadas de los inversores. De hecho unos pocos brokers concentraban la mayoría de posiciones apalancadas. Cada día al mediodía se publicaba la tasa de renovación de estos prestamos y entonces los brokers, al saber su posición de cash, en unas horas decidían si aceptaban mas posiciones a prestamos de inversores. A las 14,15 los brokers sabían si podían tomar nuevas posiciones o debían cancelar algunas. A principios de octubre un bróker vino a verme para explicarme que no iban al “money post” cunado tenían dinero para prestar. La razón era que varios miembros de diversas conocidas casas de comisionistas estaban allí al tanto para lanzarse ante cualquier oferta de dinero. Ningún prestamista que ofrecía dinero públicamente podía rechazar públicamente prestar a estas firmas. Eran solventes y su colateral era bueno, pero el problema venia en cuanto estas firmas recibían el dinero, no había perspectiva para el prestatario de ver devuelto su dinero. Simplemente les comunicaban que no podían devolver el préstamo y el prestatario se veía obligado a renovarles el préstamo. Los tipos de interés fluctuaban entre un 100% y un 150% anual (suelen ser operaciones a corto plazo).

La situación iba de mal en peor. Finalmente llegó el terrible día del juicio final para los alcistas, los optimistas y los ilusos. Las vastas hordas que sufrieron pequeñas perdidas al principio, iban a sufrir ahora una amputación total y sin anestesia. El día que nunca olvidaré, el 24 de octubre de 1907.

Las informaciones que me llegaban de la muchedumbre relataban que los prestatarios debían pagar los intereses que los prestamistas decidían, no había otro sitio a donde acudir. Ese día la multitud de inversores era mucho mayor a la habitual. Por la tarde había centenares de brokers delante del “Money Post” y todos esperaban recibir dinero prestado que sus firmas necesitaban con urgencia. Sin dinero, deberían vender sus acciones compradas a crédito al precio que fuese. Mi amigo el bróker se me acercó. Sabia que yo estaba fuertemente a la baja en este mercado.  Me dijo, “dios mío Jesse, no se que va ocurrir. Nunca había visto algo similar. Esto no puede continuar así. Creo que todos los inversores han reventado. No puedes vender acciones y el mercado está seco, no hay dinero.”

“¿Qué quieres decir?” le pregunte. Pero su respuesta fue “¿has oído nunca hablar del experimento de laboratorio de un ratón encerrado en una campana de cristal?. Cuando empieza a quedarse sin aire. Puedes ver al pobre ratón respirando cada vez más rápido buscando un oxígeno cada vez más escaso. Lo ves sofocado hasta que sus ojos salen de sus orbitas, jadeando hasta la muerte. Pues bien así es como yo veo a la multitud delante del “money Post”. No hay dinero y no puedes liquidar tus acciones porque nadie quiere comprarlas. Todos los inversores están arruinados en este preciso instante, si me lo preguntas”, relató el bróker.

Esta situación me hizo reflexionar. Había visto venir una caída en el mercado pero no, debo admitir, el mayor pánico de nuestra historia. La situación no iba a ser provechosa para nadie si el mercado continuaba desplomándose. Quedaba claro finalmente que no tenía sentido esperar delante del “post money”. Entonces se desató el infierno.

JP Morgan old building in front of Wall Street

Antigua sede del banco  JP Morgan, enfrente de Wall Street.

El presidente de la bolsa de New York Mr. R.H. Thomas, según me enteré a final de día, conociendo que cada casa de bolsa caminaba hacia el desastre, salió en busca de auxilio. Llamó a James Stillman, presidente del National City Bank, el banco mas rico de los Estados Unidos. El banco se vanagloriaba de no haber prestado nunca dinero a un tipo de interés superior al 6%. Cuando el presidente de la bolsa le explicó la situación, Stillman le contestó, “debemos ir a ver al Sr. Morgan”. Ambos, con la esperanza de evitar el mayor pánico en nuestra historia, fueron juntos a las oficinas de J.P. Morgan & Co. Tras la explicación de Thomas, el Sr. Morgan les dijo “volved a la bolsa y explicad a los inversores que habría dinero para ellos”. ¿Dónde? Le preguntaron, “en los bancos” respondió. Era tanta la fe en J.P.Morgan en aquellos momentos críticos que el presidente de la bolsa ni esperó a conocer más detalles y corrió hasta llegar al “floor” de la bolsa (la oficina de J.P.Morgan se encontraba a 30 metros de Wall Street) para comunicar el indulto de la pena de muerte sobre todos los miembros.

Entonces, antes de las dos y media de la tarde, J.P.Morgan envió a John T. Atterbury de Van Emburgh & Atterbury, con lazos conocidos con J.P.Morgan, ante la gran multitud en la bolsa. Mi amigo me explicó que el bróker, de una edad avanzada llegó a toda prisa al “money post”, levantó su mano como un exhortador en una reunión de resucitamiento. La multitud que ya se había calmado algo por el anuncio del presidente de la bolsa, tenían miedo que el anuncio de Thomas no se concretará y lo pero estuviese por venir. Cuando vieron al Sr. Atterbury levantar su mano, se quedaron petrificados.

En el silencio de muerte que le siguió, Atterbury gritó: “”Me han autorizado a prestar 10 millones de dólares. Tomároslo con calma, habrá suficiente para todos”.

Entonces empezó. En lugar de dar a cada prestatario el nombre del prestamista, anotaba el nombre del que recibía el dinero y la cantidad y le decía a los que recibían el dinero “se te informará donde tendrás tu dinero”.

Oí explicar uno o dos días mas tarde que el Sr. Morgan envió un mensaje a los asustados banqueros de Nueva York, que debía proveer de dinero que la bolsa de Nueva York necesitaba. “Pero si ya no tenemos liquidez, estamos de prestamos hasta las trancas”, le respondieron los banqueros. “Pues tirad de vuestras reservas”, les espetó J.P.Morgan. “Pero si ya estamos por debajo de las reservas legales mínimas” le respondieron. “Usadlas, para esto están hechas las reservas” les dijo Morgan. Los bancos obedecieron y inundaron de reservas hasta los 20 mill. de dólares. Esto salvo a la bolsa. El pánico bancario no llegó hasta la semana siguiente.

Ese fue el día que mas vivamente recuerdo en todos mi carrera como inversor bursátil. Fue el día en que mis ganancias excedieron el millón de dólares (fijaros que todos los bancos juntos, incluido J.P: Morgan solo pudieron aportar $20 mill. ¡¡). Esto marcó el exitoso final de mi primera campaña planificada de operaciones en bolsa. Un salvaje sueño que había tenido se había realizado. Fui el rey por un día.

Me explicaré, tras dos años en New York buscando las razones de porque no conseguía tener éxito en mis inversiones, cuando en mi experiencia en Boston en una “bucket shop” había triunfado (una bucket shop era una especia de local de apuestas, el equivalente a los CFD’s de hoy en día, donde Livermore compraba y vendía títulos relacionados con la bolsa).

No me malentendáis, no se trataba de un tema de vanidad sino de comprobar que era capaz de hacerlo y eso significaba ser poderoso. Y el día llegó el 24 de octubre de 1907.

Aquella mañana, en las oficinas de uno de los bancos mas poderosos de New York, mi bróker explicaba a otros brokers como yo había tomado fuertes posiciones bajistas, llevando mi suerte hasta el limite. Quizás el bróker exageró para hacer mas importante la historia que estaba contando.

Cuando esa mañana las casas de bolsa descubrieron que no había ni un solo centavo a ningún precio, supe que el momento había llegado. Envié a diversos brokers a varios corros . En un momento, en el mercado no había ni una sola orden de compra para Union Pacific, a ningún precio¡. Pensad en ello¡ y lo mismo en otras acciones. No había dinero para acciones, nadie quería comprarlas. Vi que lo más probable sería que el Consejo de Gobernadores de la bolsa de Nueva York se verían obligados a cerrar la bolsa, tal y como ocurriría en agosto de 2914, cuando estalló la Guerra Mundial.

Yo tenia enormes beneficios en papel (plusvalías latentes). A veces se puede tener la falta de acierto en convertir las plusvalías latentes en cash. Además, de caer mas el mercado, el pánico podía ser tan grande que podía afectar al país entero. Decidí que debía empezar a comprar. No tenia sentido continuar bajista en esa situación.

Mis brokers empezaron a comprar para mi. Compré en los precios mas bajos de la sesión. El banquero envió a mi amigo para decirme que esperaba que no vendiese mas acciones short aquel día. El mercado no aguantaría mas presión vendedora. Apelo a un supuesto patriotismo para ello. Era el momento que un hombre debía pensar en el beneficio de todos, me comentó. Sabían que por la mañana había pensado en vender mas acciones y presionar nuevamente al mercado. Luego supe que en muchos casos había comprado acciones en el mínimo de aquel día. Prácticamente había cubierto todas mis posiciones recomprando acciones en el mercado. Pensé que quizás era el momento de comprar acciones baratas y ayudar además a la recuperación del mercado, siempre que nadie presionase otra vez a la baja al mercado.

Pierpont Morgan arriving for the Pujo Committee hearings in Washington D.C. with his daughter Louisa and son J. P. Morgan Jr. 1912

Pierpont-Morgan llegando a Washington con su mujer y su hijo, J.P. Morgan Jr. (1912).

Así que le dije a mi amigo, “vuelve y dile al Sr. Blank que estoy de acuerdo y que entiendo la gravedad de la situación, incluso antes de su petición. No solo no voy a vender mas acciones sino que voy a proceder a comprar tantas acciones como pueda. Y mantuve mi palabra. Compre cien mil acciones ese día para mis posiciones alcistas o compradoras. No vendí una sola acción a la baja o short durante los siguientes nueve meses.

El mercado en un momento de ese día estuvo a merced de cualquier que quisiese martillearlo. Les explique a mis amigos como me sentía en ese día. Ellos sabían como me sentía siendo acusado de asaltar al mercado y de cómo mis operaciones fueron exageradas por los chismes de la calle.

Conseguí salirme en muy buena situación. Los periódicos dijeron que Jesse Livermore había obtenido ganancias de varios millones de dólares. De hecho mis ganancias fueron superiores a un millón de dólares ese día, pero mis mayores ganancias no fueron en dólares sino en intangibles. Había aprendido que debía hacer un inversor para ganar mucho dinero. Nunca me había considerado un apostador. Finalmente había aprendido como operar de forma inteligente en una gran posición. Fue “el gran día” para mi.

Esta ha sido la transcripción de una pequeña parte del libro “Reminiscences of a stock operator” escrito por el periodista financiero Edwin Lefèvre, sobre la apasionante vida en los mercados financieros de uno de los grandes inversores de la historia moderna. Un George Soros de principios de siglo.

Fijaros que es curioso como existe algún proceso psicológico que lleva a que se produzcan los crash históricos en los mercados alrededor de mediados de octubre. Fue un 24 de octubre en 1907, un 24 de octubre en 1929, un 19 de octubre de 1987, y otra vez un 24 octubre en 2008.

Os adjunto también aquí un post sobre la actuación de John Pierpont Morgan (J.P Morgan) en la crisis bancaria de 1907, que como habéis leído se produjo una semana después del crash bursátil. En este post veréis las similitudes con la crisis de 2008 en la que diversos grandes bancos como Bear Stearns y el Washington Mutual adquiridos por el JP Morgan. En 1907 John Pierpoint Morgan adquirió bancos con problemas. Es interesante ya que va en paralelo al crash bursátil explicado por Jesse Livermore.

Si visitas New York, no dejes de visitar la Morgan Library, la biblioteca y segundo despacho personal de John Piermont Morgan, mas alejado de su despacho principal enfrente de Wall Street.

También vale la pena leer la historia de cómo el Bank of America, sobrevivió al gran terremoto de San Francisco.

También es muy interesante leer la historia de cómo Grouxo Marx, un habitual inversor bursátil perdió mucho dinero en el crash de 1929. Es un relato impagable para entender el crash de 1929 desde el punto de vista de un inversor atrapado.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados. El crash de 1907 (1).

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Jesse Livermore (July 26, 1877 – November 28, 1940).

Continuando la serie de artículos sobre las mejores experiencias históricas de los mejores inversores en bolsa, la semana pasada me refería al gran André Kostolany. Esta semana voy a hablar de Jesse Livermore.

El libro “Reminiscences of a stock operator” escrito por Edwin Lefèvre, un periodista financiero que relata todas las experiencias bursátiles de Jesse Lauriston Livermore uno de los mejores inversores en bolsa de la historia. Jesse Livermore, norteamericano operaba en acciones, bonos o commodities a principios de 1900 hasta su muerte en 1940. Este libro, imprescindible en cualquier biblioteca sobre mercados financieros, no es nada fácil de leer. Con un ingles muy complejo y con algunas expresiones antiguas, requiere de mucha concentración. Yo personalmente le dedique casi dos días en los que me fui de la oficina para poder concentrarme en el libro y aprovechar hasta el último de los detalles. Es sin duda de los libros que convendría releer anualmente si inviertes habitual o profesionalmente en mercados financieros. Voy a explicar algunas historia reales sacadas del libro así como varios consejos a inversores.

Jesse Livermore siempre explicaba que había que ser alcista cuando el mercado lo era y bajista cuando tocaba. Relataba como había perdido dinero en muchas ocasiones anticipando un cambio de mercado. El siempre afirmaba que era mejor no ser alcista ni bajista, había que analizar detenidamente al mercado y a los inversores y actuar en las tendencias. Es cierto que el tenia un gran olfato para detectar cuando en un mercado ya estaba finiquitada la tendencia alcista y había que ponerse a vender en contra de la opinión mayoritaria, o a la inversa, pero aun y así erró en muchas ocasiones:

“Estudié el mercado en 1906, ya viviendo en Nueva York. La mayoría de la riqueza mundial acababa de ser destruida. La guerra de los Boer en Sudáfrica fundió gran parte de la riqueza de los inversores británicos. El gran terremoto de San Francisco y otros desastres dejaron muy tocados a trabajadores, comerciantes, empresas de manufacturas o granjeros. Las compañías ferroviarias iban a sufrir mucho. En este entorno, solo podía imaginar una opción: vender acciones”.

Aclarar que Jesse Livermore operaba al alza o a la baja indistintamente. Buscaba siempre ser alcista o bajista cuando tocaba. Era muy flexible. En 1906 era la época de ponerse a la baja.

“Estaba convencido que podía ser el mejor momento en mi carrera de inversor bursátil. Comencé a vender acciones (posición short o a la baja) y el mercado empezó a bajar. Luego se recuperó y mis ganancias sobre el papel se convirtieron en pérdidas sobre el papel que crecían. Me vi obligado a cerrar mis posiciones con pérdidas y me deje la piel en estas operaciones. Había cometido un error, pero ¿cual era?. Había vendido acciones en un mercado que era bajista, mi posición era correcta pero mi jugada no lo era. Las empecé a vender demasiado temprano, me anticipé y me costo mucho dinero.

Entonces fui paciente y en cuanto vi que el mercado empezó a vacilar y se paró. Empecé a vender otra vez. Acerté esta vez, al día siguiente la bolsa cayó. Pero el día siguiente volvió a subir con fuerza. Leyendo el comportamiento del mercado volví a cerrar mis posiciones. A su debido tiempo volví a vender acciones (short) y otra vez el mercado volvió a subir de forma agresiva.

Aprendí con los años que no es tan malo empezar perdiendo. Si empiezas una gran posición ganando, te relajas al no tener tu posición de ganancias amenazada y no te sientes presionado.

Solo tenia 27 años entonces, llevaba 12 años invirtiendo. El mercado empezó a caer agresivamente y vi la ocasión para volver a iniciar nuevas ventas short. Era mi oportunidad. Vendí todo lo que pude y entonces el mercado volvió a subir con fuerza, hasta un nivel bastante alto. El mercado me limpió. Yo pensaba, tengo razón y estoy sin blanca. Aprendí a no ser tan impetuoso y a no anticiparse demasiado.

Esos días leí en el periódico un anunció de una nueva gran emisión de acciones de Northern Pacific & Great Northern roads. Esta mega ampliación le permitía a la compañía realizo los pagos con el dinero de inversores. No era la primera vez, pero solían cotizar a la par, pero esta vez las preferentes cotizaban al 330% ¡¡¡

En cuando llegué a la oficina le dije a Ed harding, “el momento de vender acaba de llegar”. Este era el momento en que debía haber iniciado las ventas, al ver este anuncio. ¿Debía esperar para confirmarlo? Esta ampliación en la gran señal de parte de los banqueros que nos están diciendo. Si tuviera 10 mill. vendería cada centavo ahora mismo. Empecé a vender aunque una posición demasiado pequeña.

Unos días mas tarde otro anunció de una nueva emisión de una compañía de ferrocarriles salió al mercado. Curiosamente las fechas de pagos iban justo detrás de las anunciadas por la Northern. Era la señal clara y anunciada en un megáfono por los banqueros. Las compañías necesitaban dinero. Habia que vender agresivamente. Para mi está fue la señal definitiva y eliminé totalmente mis dudas. Empecé a vender preferentes de la Northern  hacia los 330 y otras acciones a niveles altos. Esta vez estaba vendiendo de forma inteligente……”

La próxima semana continuaré con este extraordinario relato….

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados. Información privilegiada.

Carlo_Bossoli_Paris_Bourse Blick auf die Place de la Bourse, Paris, Öl auf Metall, 25 x 36 cm

Cuadro de Carlo Bossoli sobre la Bolsa de Paris, 1884.

No hay nada mas instructivo en los mercados financieros que aprender de experiencias históricas. Da igual que sean de unos años, decenios o incluso siglos. Las pautas siempre se repiten porque de lo que casi nunca se habla es de las reacciones psicológicas de los inversores. La psicología de masas es posiblemente la que menos estudios e investigaciones se han realizado. Hay varios libros históricos imprescindibles en el que se relatan historias de inversores en bolsa, en divisas o bonos. En este post y en siguientes voy a relatar algunas de las mas instructivas de libros como los de André Kostolany, el financiero húngaro de origen judío nacido en 1908 o el libro de Edwin Lefèvre sobre Jesse Livermore, “Reminiscences of an stock operator” sobre sus experiencias en la bolsa norteamericana a finales del siglo XIX y principios del XX.

Cuando hoy en día nos parece que la volatilidad derivada de las incertidumbres geopolíticas es enorme, imaginaros la época en que Hitler comenzaba a invadir países de la Europa del Este, con las bolsas abiertas, o con el ataque de Pearl Harbour o con los lanzamientos de las bombas atómicas. Las reacciones de los inversores ante episodios históricos tan complejos son muy instructivos. También lo son las experiencias personales de grandes inversores como Kostolany o Livermore.

Una de las primeras experiencias de André Kostolany que describe en su libro “Estrategia Bursátil”  (libro Edit. Planeta que está descatalogado). Fue en su primer día en la gran Bourse de Paris en 1924. Lo relata así: “..me dirigió la palabra un anciano caballero y me pregunto, << no le había visto nunca por aquí, joven. ¿Es usted un principiante? >> << Si, soy un aprendiz del bróker XY>> << Ah su jefe es un buen amigo mío. Le explicaré brevemente lo que ocurre aquí: que exista más papel que tontos o más tontos que papel.>> La frase sigue sonando en mis oídos aun hoy, en realidad es el huevo de Colón para el análisis de las tendencias bursátiles. Yo lo expresaría con estas palabras: todo depende de si para los dueños del papel es más importante y urgente vender sus valores o para los dueños del dinero comprar papel.”

Ante la pregunta si la aplicaba en su día a día respondía con un “efectivamente” y definía a los tontos como “personas que viven por encima de su proporción intelectual. Resulta interesante conocerlos y escuchar como analizan los acontecimientos del mundo y de la economía, al igual que un buen jugador de cartas, en especial el póquer, que precisa conocer los pensamientos de su oponente”. “Un buen especulador puede aprovecharse mas de la tontería de los otros que de su propia inteligencia. También se puede aprender algo de un tonto, en especial de lo que no debe hacerse”.

Es bueno aclarar que Kostolany era un “especulador” tal y como le gustaba a el llamarse, con lo que buscaba tendencias a corto  y medio plazo, en cualquier activo. Fue un genio en la psicología de masas y detectar tendencias o cambios de ciclos bursátiles.

Todos los que invertimos, hemos estado en el lado de los “tontos” muchas veces. La clave del camino para ser un buen inversor es equivocarse cada vez menos en los errores graves, el de estar en el lado de los “tontos” en las decisiones mas obvias.

André Kostolany en TV_1998

André Kostolany en TV en 1998.

Kostolany define a la bolsa “como una cámara oscura con inversores. Solo pueden encontrar a tientas los objetos que buscan. Como es natural, aquel que se encuentra en la cámara oscura desde hace más tiempo encontrará los objetos buscados  con más facilidad que los que acaban de entrar  desde la claridad del día.”

La bolsa y la información privilegiada

“la cantidad de rumores que un hombre puede soportar es inversamente proporcional a su inteligencia” Arthur Schopenhauer (1788-1860).

La información privilegiada es la mas deseada en bolsa y mercados financieros. Todo el mundo la busca. Quizás aun mas en España por el perfil psicológico mediterráneo de búsqueda continua de pelotazos. Todos queremos ser ricos sin tener que esforzarnos y nos creemos a cualquiera que nos comente un rumor sobre una posible buena o mala noticia sobre una empresa. El resultado de estas inversiones no son nunca un 50% de probabilidades de ganar, mas bien diría que no superan el 10%. Cuando una información o rumor nace sobre una noticia posible muy positiva para una empresa cotizada, suele tener un origen malintencionado. Cuando alguien con muchas acciones quiere vender, necesita que mucha gente compre, quienes verán desesperadamente que su acción no para de caer.

Es interesante conocer una historia real de André Kostolany. Un inversor experimentado como no el nunca caería en comprar algo por un rumor de mercado, más bien seguramente vendería esas acciones, pero en una ocasión si lo hizo. Este es su relato en primera persona:

En los años 30, pasaba un invierno en St. Moritz, estación de esquí que en aquel entonces era el símbolo de lujo y riqueza. El Hotel Palace jugaba un papel especialmente importante. Era el punto de encuentro de los playboys y de personalidades de todo el mundo. Os preguntareis que hacia yo allí. Terminaba allí, como espectador, mis años de aprendizaje del estilo de vida cosmopolita, ganando de ese modo una gran experiencia vital que me ha sido útil hasta el día de hoy. Paseando por el vestíbulo del Palace, vi en un rincón a André Citroen, el rey del automóvil. Era poco antes de que se arruinara. En otra mesa se sentaba Sir Henry Deterding, el dueño y señor del consorcio Royal Dutch-Shell.. Cerca de el cenaba la competencia: Mr. Walter C. Teagle presidente de la Standard Oil… Según la chismografía local allí se pactaban precios y mercados, como la OPEP de nuestros tiempos… a dos pasos de ellos vi a Charlie Chaplin (empedernido inversor en bolsa que sufrió en sus carnes el crash del 1929)…podía ver al doctor Fritz Mannheimer, el más influyente de los banqueros de aquel tiempo, director general de la banca Mendelssohn & Co de Amsterdam. Yo observaba el espectáculo del Palace con los ojos de un detective privado, analizaba los gestos de todos los personajes allí presentes, sus fisonomías…. Una tarde, el botones del hotel me llamó a mi puerta y me entregó un telegrama, que abrí lleno de impaciencia. El texto confirmaba un gigantesco encargo de compra de acciones de la Royal Dutch en todos los mercados del mundo por un valor de varios millones de florines. No comprendía de qué se trataba, miré el reverso del telegrama y vi que no estaba dirigido a mi sino al doctor Mannheimer….mi habitación estaba en frente de la suite ocupada por el Dr. Mannheimer. Hoy muchas décadas después aun siento la sacudida emocional, que me conmocionó. De repente me hallaba en posesión de un secreto de los dioses. Unos días antes había descubierto a sir Henry conversando con el doctor Mannheimer….pensé que sin duda estaban tramando algo. Llame entonces al botones y le devolví el telegrama cerrado de nuevo. Trate de ordenar mis pensamientos. En aquel entonces yo me dedicaba a especular a la baja. Por motivos económicos y políticos, yo me sentí pesimista frente a los indicios que me sugerían tendencias al alza…..era un gran periodo de bajadas en las cotizaciones bursátiles…..Pero una información como aquella…..¡Eso es algo que solo ocurre una vez en la vida¡. Una confidencia así había que aprovecharla y la aproveché. Compre (acciones) de Royal Dutch y en ese momento su cotización empezó a bajar, hasta quedar reducida a un tercio de mi precio de compra. Perdí mucho dinero por hacer caso al telegrama.

Por propia experiencia pude sacar dos conclusiones: un gran financiero también puede ser un mal especulador y en una estación de esquí se pueden aprender lecciones bursátiles muy provechosas”.

Extracto del libro “El arte de reflexionar sobre el dinero”, de André Kostolany (Edit. Gárgola).

El 13 de agosto de 1.939, el prestigioso banco se declaró en suspensión de pagos tras la muerte del doctor Mannheimer a los 49 años de edad.

Aquí podéis obtener mucha más información sobre el gran André Kostolany, incluso con algunos videos. La próxima semana mas experiencias reales históricas interesantes sobre la bolsa y mercados financieros.

Pánico en el mercado de divisas. Consecuencias del tsunami suizo

CHF-to-Eur jan-1999 15-jan-2015

Gráfico con la cotización del Euro vs Franco Suizo a largo plazo (bajada=revalorización), 1999 a 15-ene-2015 (clickar para ampliar).

El banco Central de Suiza tenia fijado de forma no oficial un “suelo” en la cotización del Franco suizo Euro en 1,20. No quería permitir que el Franco Suizo se revalorizase y su tipo de cambio bajase del 1,20. El objetivo era proteger a su industria que es muy exportadora. ¿Porque se vio obligado a hacerlo?. Ser un país pequeño y bien organizado como Suiza ha sido muy positivo históricamente pero en aspectos monetarios Suiza ha sufrido el tener como vecinos a la Eurozona con enormes problemas monetarios. En la crisis de credibilidad del Euro en 2011, los flujos no paraban de salir de los países de la Eurozona, especialmente los periféricos hacia Suiza. Esto no significa que pasaran coches con dinero, se trataba en la mayoría de los casos de transferencias de divisas para comprar, fondos, acciones o bonos en entidades helvéticas. No solo se produjeron transferencias, muchos inversores decidieron invertir en sus propios países en activos en francos suizos desde sus propias entidades europeas. En cualquier caso, la divisa helvética actuaba como moneda o activo refugio por su alta estabilidad. Cuando en verano de 2011 la cotización alcanzo la paridad contra el Euro su banco Central anuncio una compra masiva de Euros vendiendo francos y moviendo en pocos días a su cotización hasta 1,20. En 2007 el Franco cotizaba a 1,65 ya que nadie quería una divisa aburrida y segura y todo el mundo tomaba grandes riesgos.

El pasado jueves día 15 de enero será recordado en la historia. Por sorpresa, un tsunami recorrió todas las salas de tesorería de bancos, brokers, Hedge Funds, Fondos de inversión, fondos de pensiones y Aseguradoras. Y en pocos minutos muchas empresas y particulares conocieron que el Franco suizo había pasado en un minuto de 1,2 Francos por Euro a 0,86, es decir una apreciación del 28% del Franco Suizo y la consiguiente caída del Euro. Finalmente la cotización del día cerró alrededor de la paridad lo que suponía un movimiento del 17%. Contra el Dólar el movimiento fue similar ya que acabo apreciándose un 16% aunque la caída intradía inicial fue del 30%. Pero estos movimientos fueron contra las dos principales divisas del planeta, en relación a las monedas de Europa del Este (Hungría, Polonia, Croacia o Eslovenia) el movimiento inicial fue del 40% en unos segundos para después estabilizarse en un 20%.

En los mercados financieros actuales donde hay muchas ordenes stop por las que electrónicamente se introducen avisos por los que si un precio supera un nivel establecido se lanza automáticamente ordenes de compra o venta según los intereses de cada inversor, un pánico de este nivel provoca que se lancen operaciones con las que cierras tu riesgo pero es imposible asegurar un precio razonable. Y si existe apalancamiento entonces se produce una masacre. La mayoría de brókers de divisas online, en el llamado mercado Forex, permiten operar con todos sus clientes con apalancamientos ya que las operaciones se liquidan por diferencias. Los clientes invierten en un divisas con niveles de apalancamiento de mínimo diez veces. Por tanto una perdida o ganancia del 5% supone perder o ganar un 50% como mínimo. Ante estos riesgos los brókers de Forex suelen establecer ordenes stop. Intentan evitar que un cliente pierda mas dinero del que mantiene en su cuenta corriente como garantía para sus posiciones. Si no corta las perdidas cuando son grandes, deberán pedir a sus clientes nuevos fondos (“margin call”) para cubrir el saldo negativo y si sus clientes se niegan, deberán ellos aportarlo. En el histórico día 15 de enero, los inversores que por suerte tenían posición en francos suizos ganaron mucho, pero como suele ocurrir en estos casos la mayoría de inversores tenían la posición contraria, la mas fácil y a priori obvia, vender francos suizos comprando dólares o Euros. Como la cotización tiene un suelo “no oficial” en 1,20 donde el Banco Central Suizo compraba Euros y vendía francos, impidiendo que rompiera para abajo parecía un dinero fácil. Se acerca de 1,25 a 1,23, compró, que se va a 1,22 compro más, que se va a 1,21 duplico mi inversión. Los brókers no publican las posiciones de sus clientes pero yo pienso que la inmensa mayoría compraban en lugar de vender. Porque vender a 1,22 sino puede caer a menos de 1,20?.

Tras el tsunami del anuncio de retirar el suelo en el mercado, se abrió el abismo. Aquel día se lanzaron automáticamente miles de ordenes de venta por lo mejor para cerrar las posiciones de sus clientes que unas horas mas tarde veían como sin haber  ordenado nada, alguien había ejecutado sus posiciones vendiendo sus posiciones compradoras. Probablemente en el pánico, muchas operaciones se realizaron cerca del mínimo del por debajo del nivel de  0,90. La indignación de los clientes fue enorme, pero no pueden alegar nada ilegal ya que sabían que es la forma de proceder autorizada por ellos mismo al operar con un bróker Forex. De hecho todos perdieron. Los clientes perdieron enormes sumas que se cargaron contra toda su liquidez en cuenta, si las perdidas superaban la capacidad financiera del cliente, el bróker es quien la asume.

Este pánico en el mercado de divisas produjo las grandes perdidas en varios brokers. Algunos como Alpari, en Londres, patrocinador del equipo de futbol del West Ham United, ha cerrado sus puertas y ya está en liquidación. Otras como FXCM, un gran bróker cotizado incluso en la bolsa norteamericana se ha desplomado un 99% en bolsa tras el fatídico día 15, a pesar de pactar una inyección de capital de $200 mill. por parte de Leucadia National, una empresa que invierte en entidades financieras

Perjudicados y beneficiados.

Beneficiados:

-     Las acciones suizas cayeron un 12% ese día, aunque para los inversores internacionales, su inversión en acciones helvéticas fue provechoso, la revalorización del 20% en la divisa menos un 12% de caída en precios les supuso una ganancia del 8% de media en Euros o dólares en un solo día.

-     Los depósitos o fondos de inversión en renta fija en francos suizos por parte de inversores extranjeros se revalorizaron un 20% en un solo día. Aunque la verdad es que existían muy pocos inversores que soportasen estos últimos 3 años con rentabilidades negativas de su inversión. No olvidéis que los depósitos y muchos bonos suizos ofrecían rentabilidad negativa.

-     Empresas que exportan o quieren exportar al mercado suizo, es una gran oportunidad. Su capacidad de pago ha aumentado un 20%.

Perjudicados:

Además de los inversores y brókers quebrados o con perdidas elevadas, en la economía los tenedores de prestamos en francos suizos han sufrido grandes perdidas. Uno de los Hedge Funds más prestigiosos, Everest Capital, ha cerrado un fondo de $850 mill. por perder todo el dinero de sus inversores en el fatídico dia 15.

Foreign currency loans in Europe sept-2011_AFI

Países europeos con prestamos en moneda extranjera y porcentaje en Francos Suizos (2011, fuente: CHF Lending monitor vía AFI).

Europa del Este:

-     Polonia: Tiene nada menos que un 46% de las hipotecas bancarias en la divisa suiza con lo que la semana pasada estas deudas aumentaron en más del 30% en un solo día. El banco Geting Noble polaco ha sido obligado a aumentar capital para cubrir sus desfases en sus coeficientes

-     Hungría: en 2009 un 60% de todos los prestamos eran en francos suizos. Tras enormes perdidas y aumentos de la deuda, el Banco Central húngaro prohibió hipotecarse en divisas distintas al Florín. De hecho tras la polémica en septiembre se obligó a cubrir con un swap el riesgo de tipo de cambio. Esta gran decisión parece que llegó a tiempo y a evitado una debacle mayor. El coste del Swap no se quien lo asumió, quizás el Estado.

-     Rumania tiene solo un 5% de sus prestamos privados en la divisa suiza gracias a que su Banco Central lleva cuatro años intentando convencer a los bancos y al sector privado a convertir sus deudas de Francos Suizos a Leus.

-     Otros países como Eslovenia, Croacia, Serbia, Austria e incluso algo en Grecia tienen a particulares y empresas con un 5 a 10% de sus prestamos en francos suizos.

No puedo entender como los bancos centrales de estos países han aceptado que los bancos ofrezcan hipotecas en divisas y la población se financie a un tipo de interés bajísimo pero que tiene trampa, ya que es una de las divisas mas fuertes del planeta. No solo ocurre en Europa del este, en Peru nada menos que un 40% de los prestamos del país son en dólares y por tanto la revalorización del Dólar versus el Nuevo Sol está creando problemas graves allí.

Claro que nunca aprendemos, el Banco Central de Croacia acaba de anunciar que fijaba su tipo de cambio al del Franco Suizo, debido al endeudamiento en el sector privado croata en la divisa suiza. No estoy nada seguro que esta sea la mejor decisión. Dudo que la economía croata pueda aguantar una nueva revalorización del franco suizo si se produjese. El argumento esgrimido por el primer ministro croata es para proteger a las familias endeudadas en francos suizos. Increíble. Por culpa de quien se ha endeudado en divisas, se fija la política monetaria de un país lo que quizás perjudicará al resto de agentes económicos.

Tras ver la masacre global producida por el Banco Central Suizo, todo el mundo opina que no es bueno intervenir artificialmente en un mercado para alterar los precios resultantes de la oferta y demanda. De hecho, lo ocurrido ahora no es muy distinto al famoso desplome de la Libra Esterlina en la que George Soros tumbó al Banco Central de Inglaterra por obcecarse a un tipo de cambio artificial en 1992.

La clave de porque el Banco Suizo cortase sus perdidas dejando de comprar Euros, proviene que es un banco semi-privado con accionistas a quien rendir cuentas que probablemente ya no aceptaban la situación en la que no se veía ningún cambio. No ocurre igual con el BCE o incluso con la FED que aunque teóricamente lo es, en la practica es un organismo publico

Lo que me sorprende es que la inmensa mayoría de los economistas e inversores financieros están de acuerdo en el error del Banco Central Suizo, que le ha provocado unas pérdidas de unos €50.000 mill. y en cambio opinan que el QE y las compras de bonos a través de la impresión de dinero de los bancos centrales es una operación inteligente y muy apropiada.

Agricultura, la mejor inversión en USA y Gran Bretaña en los últimos 20 años

Farmlands_forest_stocks_commodities_Gold_Bonds returns and risk 1994-2013_The Economist

Rentabilidad y riesgo de invertir en distintos activos financieros y reales. Los agrícolas los mejores (1994-2013, fuente: The Economist).

Como explica “The Economist” en un reciente artículo, en los próximos 40 años deberemos producir los alimentos que generamos en los últimos 10.000 años juntos. El reto es enorme si tenemos en cuenta que las hectáreas cultivadas per cápita en el mundo son la mitad de las existentes en los años 60. Apenas 0,2 hectáreas por persona en el mundo versus 0,4 en los años 60. Además la productividad agrícola global era muy alta (más del 3% anual acumulativa de incremento) en los 60 y principios de los 70. Cifra que se ha reducido fuertemente hasta un nivel de 0% a +1% en el último decenio.

El mundo va a requerir grandes inversiones en aumentar las hectáreas cultivadas, en investigación sobre mejoras agrícolas, de conservación de alimentos, de transporte y de un mejor uso del agua. El sector agrícola podría ser la megatendencia de los próximos decenios. China en los últimos 18 meses ha acelerado sus inversiones en el sector agrícola global y en junio de 2014, el presidente del Fondo soberano chino, el China Investment Corporation, anunció al mundo que iban a empezar a invertir en el activos agrícolas y aconsejaban al resto de países ha hacerlo. Las últimas grandes adquisiciones chinas han sido desde el sector privado, público y semipúblico, pero también ahora el fondo soberano chino que gestiona unos $650.000 mill., ha decidido invertir en el sector de agroindustria global.

De hecho como podéis ver en el gráfico adjunto del “The Economist” la inversión en agricultura ha proporcionado la mayor rentabilida con un menor riesgo en los últimos veinte años en Estados Unidos y Gran Bretaña. Sólo la inversión en bonos ha supuesto un menor riesgo, aunque obviamente con una rentabilidad cinco veces inferior.