Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: El Crash de 1987 por George Soros

Dow Jones_crash 1987 chart

Gráfico del índice Dow Jones Industriales octubre de 1987.

Quizás el mejor libro de George Soros, que afortunadamente periódicamente publica artículos y libros, es “The Alchemy of Finance”. Según Paul Tudor Jones I, uno de los legendarios gestores de Hedge Funds, este libro de Soros está al nivel del “Reminiscences of and stock operator” de Edwin Lefèvre, del que escribí varios posts en esta sección (ver “El crash de 1907“).

Paul Tudor describe que este libro de George Soros ayuda a los inversores a mejorar en el timing de sus operaciones, al entender mejor los grandes movimientos sobre el mercado de divisas, bolsas y bonos.

Voy a transcribir una parte del capítulo veinte del libro, “el crash de 1987”:

El crash bursátil de 1987 es un evento de gran significancia histórica. Uno debe retroceder a los crashes de 1929, 1907 o 1893 para compararlos. En muchos aspectos, el de 1929 fue el más relevante y es también el mas conocido,; pero al compararlos hemos de ser cuidadosos en confundir entre el propio crash y sus repercusiones.

En el crash de 1929, la bolsa de Nueva York se desplomó cerca de un 36%; este dato es idéntico con la perdida sufrida en 1987. Posteriormente las acciones recuperaron cerca de la mitad de esas pérdidas, y luego descendieron un 80% en el gran mercado bajista de 1930 a 1932.. Es el mercado bajista asociado a la “Gran Depresión” que alimenta la mente de la población. A causa de ser tan recordado, podemos estar seguros que la historia no se repetirá…..Tras 1929, las autoridades monetarias cometieron un error momentáneo al no aportar liquidez al mercado. En el caso actual [crash de 1987] cometerían un error distinto. En base a su reacción inicial, el peligro es que destruyeran la estabilidad del Dólar en su esfuerzo para evitar la recesión, al menos en un año electoral.

Técnicamente, el crash de 1987 lleva un extraña similitud con el crash de 1929. El dibujo y la extensión e incluso los movimientos diarios de la bolsa seguían una trayectoria muy parecida.. la mayor diferencia fue que en 1929 el primer clímax vendedor fue seguido en unos días por uno nuevo que llevó al mercado a un mínimo más bajo. En 1987, el segundo clímax fue evitado, e incluso si el mercado fuera a establecer nuevos mínimos en el futuro, el patrón sería distinto.

Crash 1929 versus crash 1987 chart

Gráficos de bolsa previos al crash bursátil de 1929 y de 1987 (fuente: economia.com.mx).

El crash de 1987 llegó inesperadamente al igual que el del 1929. Existía una conciencia general que el boom global era poco seguro e insostenible, pero muy poca gente tuvo un timing correcto en acertar el momento. Yo estaba convencido que el crash empezaría por Japón; lo que se convirtió en un error que me costó caro.

El boom económico fue alimentado por la liquidez [exceso]; y fue una reducción en la liquidez la que estableció las condiciones para un crash. En este sentido, también el de 1987 se pareció al de 1929 ….ambos precedidos por alzas en los tipos de interés a corto plazo.

Una cosa fue clara: el acuerdo para defender el Dólar jugó un papel crucial. En los primeros meses que siguieron al Acuerdo del Louvre en febrero 1987, el Dólar fue defendido por una intervención de esterilización [monetaria]; es decir, los tipos de interés domésticos quedaron al margen y no se vieron afectados. Cuando los bancos centrales se dieron cuenta que debían adquirir más dólares de los que tenían apetito, cambiaron su táctica. Tras la visita de Nakasome a Washington del 29 abril a 2 de mayo 1987, dejaron que los diferenciales de tipos de interés aumentaran hasta que el sector privado estuviese dispuesto a mantener dólares; en efecto, ellos “privatizaron” la intervención…….Los japoneses que son más pragmáticos que los alemanes….dejaron que sus tipos de interés continuasen cayendo. Trataron de frenar el crecimiento de la masa monetaria japonesa y de los créditos bancarios; pero la especulación estaba fuera de control. Los bonos japoneses continuaban subiendo y el tipo de intereses [yield] del bono #89 cayó solo hasta el 2,6% en mayo antes que el mercado de bonos tuviera un crash en septiembre de 1987 [un mes antes del crash bursátil].

El colapso en los mercados de bonos japoneses fue la primera de una secuencia de eventos que entrarían en los anales de la historia como el Crash de 1987. Habían enormes posiciones en los futuros sobre bonos con vencimiento septiembre que no podían ser liquidados. Las coberturas llevaron a un colapso de los futuros de diciembre y el tipo de interés [yield] de la emisión #89 subió por encima del 6% antes que el mínimo fuese alcanzado. Pensé que el colapso alcanzaría al mercado bursátil pero me equivoqué. El dinero especulativo de hecho, se movió de los bonos a las acciones en un vano intento de recuperar sus pérdidas. Como consecuencia, el mercado bursátil japonés alcanzó unos menores nuevos máximos en octubre.

Las consecuencias para el resto del mundo fue más doloroso. El mercado de bonos norteamericanos se había convertido en dependiente de las compras japonesas.. Cuando los japoneses se convierten en vendedores, aun siendo en pequeñas cantidades, nuestro mercado de bonos se hundió…….hasta niveles que no se justificaban por los fundamentales económicos. La debilidad en el mercado de bonos acentuaron la disparidad entre los precios de los bonos y de las acciones que se habían ido desarrollando  desde finales de 1986. Esta disparidad podía persistir indefinidamente, como ya hizo por ejemplo en los años 60, pero este aumento creó las precondiciones para un eventual cambio de tendencia. El timing de este brusco cambio de tendencia era determinado por la confluencia de otros eventos. En este caso, los aspectos políticos jugaron un papel determinante. El presidente Reagan había perdido su brillo y las elecciones se acercaban.. El factor decisivo era la renovada presión sobre el Dólar; y las inestabilidades internas de la bolsa convirtieron un descenso en una derrota.

New York Times_portada crash 1987

Portada del New York Times del día del Crash bursátil de 1987.

El primer crash llegó cuando el famoso y seguido “guru,” Robert Prechter, dio una señal bajista antes de la apertura del mercado del 6 de octubre, y el mercado respondió con una rotunda caída de unos 90 puntos. Este fue una señal de debilidad, pero acontecimientos similares ocurrieron en 1986 sin ninguna consecuencia catastrófica. La situación se deterioró cuando el Dólar comenzó también a debilitarse. El martes 13 de octubre, Alan Greenspan, presidente de la FED anunciaba que la balanza comercial mostraba signos de una “profunda mejora estructural”. Los datos publicados el miércoles día 14 de octubre fueron aún más decepcionantes. El Dólar quedó bajo una severa presión vendedora.

Entonces el New York Times publicó en su edición de domingo una portada sensacionalista en la que altos funcionarios de la Reserva Federal apoyaban un Dólar débil y culpaban a los alemanes de antemano por la caída en la bolsa. Cierta presión vendedora en el lunes 19 de octubre era inevitable por la inestabilidad del momento, pero el artículo del New York Times tuvo un dramático efecto…… El resultado fue el mayor desplome de la historia en una sola sesión: el índice Dow Jones perdió 508 puntos, un 22% de su valor.

Como decía Mark Twain, la historia nunca se repite pero si rima (“History doesn’t repeat itself, but it does rhyme.”). Como veís las similitudes en muchos casos con la situación actual es alta, bancos centrales inyectando, mercados de bonos en burbuja, japoneses siendo los mayores compradores de bonos norteamericanos, etc. pero históricamente el escenario es distinto. Aunque básicamente la mayor diferencia es que los bancos centrales aun no han quitado liquidez del sistema….de hecho esta vez si lo hacen podrían explotar la mayor burbuja de liquidez jamas creada.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: La psicología de masas (II)

REVOLUCION FRANCESA fotografia

Gustave Le Bon cita continuamente a la Revolución Francesa como fenómeno claro de psicología de masas.

Como decíamos la semana anterior, la psicología de masas es uno de los campos mas desconocidos de las ciencias sociales. Siempre me ha sorprendido como un aspecto tan relevante en la política y especialmente en los procesos electorales, en religión, en sociología, en aspectos militares o en mercados financieros.

Uno de los poquísimos libros clásicos sobre psicología de masas fue escrito por el psicólogo francés Gustave LE BON (1841-1931). “Psicología de las masas” fue publicado en el año 1895. Le Bon, era también un sociólogo, antropólogo y físico aficionado. En este imprescindible libro relata los acontecimientos de la revolución francesa y especialmente el liderazgo de Napoleón, un superdotado en la conducción de masas según Le Bon.

Aquí os relato nuevos capítulos del libro:

“La personalidad consciente se esfuma, los sentimientos y las ideas de todas las unidades se orientan en una misma dirección. Se forma una alma colectiva, indudablemente transitoria, pero que presenta características muy definidas. La colectividad se convierte entonces en aquello que, a falta de otra expresión mejor, designaré como masa organizada o, si se prefiere, masa psicológica. Forma un solo ser y esta sometida a la ley de la unidad mental de las masas. Mil sujetos reunidos al azar en una plaza pública, sin ninguna finalidad determinada, no constituyen en absoluto una masa psicológica. Millares de sujetos separados entre si, en un determinado momento y bajo la influencia de ciertas emociones violentas (un gran acontecimiento nacional, por ejemplo) pueden adquirir las características de una masa psicológica.

El alma de las masas no es fácil de describir; su organización varia, no solamente con arreglo a la raza y la composición de las colectividades sino también según la naturaleza y el grado de las excitaciones a que está sometida.

Esta alma colectiva les hace sentir, pensar y actuar de un modo completamente distinto de cómo lo haría cada uno de ellos por separado. Es fácil comprobar hasta que punto difiere el individuo que forma parte de una masa respecto del sujeto aislado; pero es menos sencillo descubrir las causas de esta diferencia. Para llegar a entreverlas….hay que acudir a la psicología moderna…….tras las causas manifiestas de nuestro se encuentran causas secretas ignoradas por nosotros. La mayoría de nuestros actos cotidianos son el efecto de móviles ocultos que se nos escapan.

En todo aquello que se refiere a sentimientos – religión, política, moral, afectos, antipatías, etc.–, los hombres mas eminentes no sobrepasan, sino en raras ocasiones, el nivel de los individuos corrientes. Entre un célebre matemático y su zapatero puede existir un abismo en su rendimiento  intelectual, pero desde el punto de vista del carácter y de las creencias, la diferencia es frecuentemente nula o muy reducida……En el alma colectiva se borran las aptitudes intelectuales de los hombres y, en consecuencia, su individualidad….y predominan las cualidades inconscientes. Esta puesta en común de cualidades corrientes nos explica porque las masas no pueden realizar actos que exigen una elevada inteligencia. Las decisiones de interés general tomadas por una asamblea de hombres distinguidos, pero de diferentes especialidades, no son sensiblemente superiores a las que adoptaría una reunión de imbéciles. Las masas no acumulan la inteligencia, sino la mediocridad.

Diversas causas determinan la aparición de las especiales caracterizas de las masas: 

  1. El individuo integrado en una masa adquiere un sentimiento de potencia invencibles que le permite ceder a instintos que, por si solos, habría frenado forzosamente…..al ser una masa anónima…desaparece por completo el sentimiento de responsabilidad, que retiene siempre a los individuos.
  2. El contagio mental: En una masa, todo sentimiento, todo acto es contagioso….se trata de una actitud  contraria a su naturaleza y que el hombre tan solo es capaz de asumir cuando forma parte de la masa.
  3. Una tercera causa, de mucha mayor importancia…me refiero a la sugestibilidad, cuyo contagio antes mencionado, no es sino un efecto…..El individuo, sumergido durante cierto tiempo en el seno de una masa actuante, cae muy pronto…..en una situación particular, que se aproxima mucho al estado de fascinación del hipnotizado en manos del hipnotizado. 

El individuo ya no es consciente de sus actos….Las unidades de una masa que posean una personalidad lo bastante fuerte como para resistir una sugestión, son muy pocas numerosas y las arrastra la corriente. Podrán intentar a lo sumo, una desviación mediante una sugestión diferente. En ocasiones una palabra acertada, una imagen intencionadamente evocada, han apartado a las masas de los actos mas sanguinarios.

Por el mero hecho de formar parte de una masa, el hombre desciende varios peldaños en la escala de la civilización. Aislado era quizás un individuo cultivado, en la masa es un instintivo y en consecuencia un bárbaro. Tiene la espontaneidad , la violencia, la ferocidad y también los entusiasmo y los heroísmos de los seres primitivos a los que se aproxima más aun por su facilidad para dejarse impresionar por palabras, por imágenes y para permitir que le conduzcan a actos que vulneran sus más evidentes intereses. El individuo que forma parte de una masa es un grano de arena, inmerso entre otros muchos que el viento agita a su capricho. La renuncia a todos sus privilegios, votada por la nobleza en un momento de entusiasmo durante la famosa noche del 4 de agosto de 1789, jamás hubiera sido aceptada por ninguno de sus miembros considerados aisladamente.

Conocer el arte de impresionar la imaginación de las masas equivale a conocer el arte de gobernarlas.

Factores que conforman las masas:

-     La Raza: La raza humana por si sola es mucho mas importante que todos los demás factores.

-     Las Tradiciones: Son las autenticas conductoras de los pueblos. Sin tradiciones , es decir sin alma nacional, no es posible civilización alguna. La tarea fundamental de un pueblo debe consistir en guardar las instituciones del pasado e irlas modificando poco a poco. Difícil tarea. Los romanos en los tiempos antiguos y los ingleses en los modernos son casi los únicos que lo han conseguido.

-     El tiempo: tanto en los problemas sociales como en los biológicos uno de los mas enérgicos factores es el tiempo. Representa el autentico creador y el gran destructor.

-     Las instituciones políticas y sociales: las instituciones…..en si no son buenas ni malas.

-     La instrucción y la educación: la instrucción tiene como resultado cierto, mejorar a los hombres e incluso hacerles iguales.”

Os cito algunos ejemplos históricos y actuales de psicología de masas y los mercados financieros: Todas las burbujas en la historia que han permitido locuras que solo una alma colectiva podía explicar como es cotizar un bulbo de tulipán al mismo nivel que el precio de una casa, o la burbuja tecnológica del año 2000, donde internet y tecnología era la pócima del éxito explicado por los druidas que todos los seguidores creyeron. A veces los lideres de las masas son individuos, Bill Gates o Jack Welch en su época o Steve Jobs o Elon Musk en la actual. No solo hay liderazgos positivos, también era un druida Genaro García de Gowex, con sus seguidores incondicionales que le seguían hasta la muerte, hasta el desplome final de sus acciones. Otras muchas veces lo que lleva a las masas a la irracionalidad son conceptos o imágenes (la construcción del ferrocarril en USA donde casi todos los inversores se arruinaron…o la fiebre de oro de Alaska con pautas similares). La burbuja tecnológica fue uno de los últimos casos. Por ultimo, ¿estamos hoy en día en la época de la religión, de una alma colectiva entorno a los druidas que son los Bancos Centrales? En mi opinión si y, como en toda la historia es una imagen poderosísima, que hoy parece indestructible pero que como todas, en un futuro veremos como pasan del altar al infierno ante de los ojos hipnotizados de todos los inversores actuales que lso creen indestructibles.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: La psicología de masas

Gustave Le Bon

Gustave Le Bon.

En el mundo de las bolsas y mercados financieros, la practica totalidad de los informes, cartas, documentos, manuales y libros relatan la matemática, la estadística, el análisis de los gráficos, los cálculos de rentabilidades y riesgo, los análisis de balances, la macroeconomía o la estrategia empresarial aplicada a las empresas cotizadas. Siempre he echado en falta manuales que ayuden a entender la psicología del inversor, sus sentimientos y las motivaciones que los llevan a creer hoy que una acción esta cara a 150 hoy y en cambio barata a 220, el mismo valor, tan solos unos meses o trimestres mas tarde. En el campo de la psicología se ha estudiado en profundidad la psicología personal, individual. En cambio la psicología de masas es el gran olvidado. El gran André Kostolany siempre resaltaba la importancia de la psciología bursátil en las cotizaciones bursátiles.

Uno de los poquísimos libros clásicos sobre psicología de masas fue escrito por el psicólogo francés Gustave LE BON (1841-1931). “Psicología de las masas” fue publicado en el año 1895. Le Bon, era también un sociólogo, antropólogo y físico aficionado.

Obviamente Le Bon no escribió un tratado de bolsa ni de mercados financieros, pero los que nos dedicamos a ello, podemos releer su libro pensando en los acontecimientos actuales e históricos. Os adjunto algunos pasajes del libro. Como veréis, cada persona puede interpretarlos e identificarlos a su trabajo, a su comunidad, a su ciudad, a su sector empresarial etc.

“Capitulo III: Los conductores de masas:

Desde el momento en que se reúnen cierto numero de seres vivos, ya se trate de una manada de animales o de una multitud de hombres, se sitúan instintivamente bajo la autoridad de un jefe, es decir: de un conductor o líder…..La masa es un rebaño que no sabría carecer de amo. El líder es en primer término, la mayoría de las veces, un sujeto hipnotizado por la idea  de la cual se ha convertido en apóstol. Generalmente los conductores de masa no son hombres de pensamiento, sino de acción. Son poco clarividentes y no pueden serlo, ya que la clarividencia conduce generalmente a la duda y la inacción. Se reclutan sobre todo entre aquellos neuróticos, excitados y semialienados que se hallan al borde de la locura…….La multitud escucha siempre al hombre dotado de una fuerte voluntad. Ya que los individuos reunidos en masa pierden toda voluntad, se tornan instintivamente hacía aquel que la posee.

Los pueblos jamás han carecido de líderes; pero no todos poseen las fuertes convicciones que les convierten en apóstol. Son con frecuencia oradores hábiles que no persiguen mas que sus intereses personales…..La influencia que ejercen siempre de este modo es efímera.

En toda esfera social, desde la más alta hasta la más baja, en cuanto el hombre no está aislado, cae muy pronto bajo el dominio de un líder. Los conductores de masas tienden hoy en día a sustituir progresivamente a los poderes públicos, a medida que estos permiten que se les discuta y debilite (os recuerdo que es un libro escrito en Francia en 1895, aunque os parezca muy aplicable a la situación actual en cualquier país occidental). Si a consecuencia de un accidente desaparece el líder y no es inmediatamente sustituido, la masa se convierte en una colectividad sin cohesión ni resistencia.

Dentro de la clase de los líderes puede establecerse una división bastante estricta. En unos se trata de sujetos enérgicos, de fuerte voluntad, pero momentánea; otros, mucho más escasos, poseen una voluntad que es a la vez fuerte y persistente. Los primeros se muestran violentos, bravos, osados. Son útiles para dirigir un golpe de mano, arrastrar a las masas a pesar del peligro y transformar en héroes a reclutas recientes (LE BON cita como ejemplos a Ney y Murat, en el imperio de Napoleón I, o a Garibaldi, un aventurero sin talento, pero energético según LE BON). La energía de estos líderes es potente, pero no es mas que momentánea. Estos líderes no pueden ejercer su función sino a condición de ser ellos mismos dirigidos y animados sin cesar, de sentir siempre, por encima de ellos, un hombre o una idea, de seguir una línea de conducta bien trazada.

La segunda categoría de líderes, la de sujetos de voluntad  persistente,, ejerce una influencia mucho más considerable, a pesar de ser menos brillantes. Dentro de esta categoría se encuentran los auténticos fundadores de religiones o de grandes obras: San Pablo, Mahoma, Cristóbal Colon, Lesseps. Ya sean inteligentes o de dotes limitadas, ello no importa, el mundo será siempre suyo. La persistente voluntad que poseen es una facultad sumamente rara y potente, que doblega todo. No siempre nos damos perfecta cuenta de lo que puede una voluntad fuerte y continua. Nada se le resiste, ni la naturaleza, ni los Dioses, ni los hombres. El más reciente ejemplo nos lo ha proporcionado el ilustre ingeniero que ha separado dos mundos (se refiere a Ferdinand de Lesseps) y ha llevado a cabo la tarea intentada inútilmente desde hace tres mil años por tantos grandes soberanos. Mas tarde fracasó en una empresa idéntica, pero había sobrevenido la vejez y ante ella todo se extingue incluso la voluntad.

Crash en Wall Street 1929

Crash de Wall Street de 1929.

Medios de acción de los líderes: la afirmación la repetición, el contagio.

Cuando se trata de arrastrar a una masa por un instante y hacerla que cometa un acto cualquiera…..hay que actuar mediante sugestiones rápidas. La más enérgica es el ejemplo.

Cuando se trata de hacer penetrar lentamente ideas y creencias en el espíritu de las masas- las teorías sociales modernas por ejemplo- son diferentes los métodos de los líderes. Recurren principalmente a los tres procedimientos siguientes: afirmación, repetición, contagio. La acción de los mismos es bastante lenta, pero los efectos son duraderos. La afirmación pura y simple desprovista de todo razonamiento y de toda prueba , constituye un medio seguro para hacer penetrar una idea en el espíritu de las masas. Cuanto más concisa sea la afirmación, cuanto más desprovista de pruebas y demostración, tanta más autoridad posee. Los libros religiosos y los códigos de todas las épocas han procedido siempre mediante simples afirmaciones.

Sin embargo, esta última no adquiere influencia auténtica sino a condición de ser constantemente repetida y, lo más posible, en los mismos términos. Napoleón decía que no existe en retórica más que una figura sería: la repetición. (Hitler no había nacido aun, pero podría suscribir totalmente esta misma estrategia).

Aquello que se repite concluye, en efecto, por incrustarse en las regiones profundas del inconsciente en donde se elaboran los motivos de nuestros actos. Al cabo de cierto tiempo, olvidando quién es el autor de la aserción repetida, terminamos por creerla.

Cuando una afirmación ha sido suficientemente repetida, con unanimidad en la repetición…..se constituye  aquello que se llama una corriente de opinión e interviene el potente mecanismo del contagio. En las masas, las ideas, los sentimientos, las emociones, las creencias, poseen un poder contagioso tan intenso como el de los microbios…..El contagio de las emociones explica lo repentinos que son los pánicos.

De modo similar a los animales, el hombre es imitador por naturaleza. La imitación constituye para el una necesidad, a condición por supuesto que  dicha imitación sea fácil; de esta necesidad nace la influencia de la moda. A las masas se las guía con modelos, no con argumentos. En cada época, un número reducido de individualidades imponen su acción, que la masa inconscientemente imita…..Por este motivo, los hombres demasiado superiores a su época no ejercen, por lo general, influencia alguna sobre la misma.

Las opiniones y creencias  se propagan mediante el mecanismo del contagio, y muy poco, sin embargo, por el del razonamiento.”

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: trucos y engaños en bolsa

EL NACIMIENTO DE WALL STREET Y SUS MUCHAS CRISIS SE EXPONEN EN NUEVA YORK

La bolsa en el siglo XVII.

El Dialogo cuarto del libro sobre mercados financieros “Confusión de confusiones” escrito en 1688 por José De la Vega un judío sefardita español originario que se vio obligado a emigrar a Ámsterdam, es sin duda el mas interesante de todos. José De La Vega relata los trucos y engaños de la época. En los cinco post anteriores os relataba pasajes históricos muy interesante del libro, como es la probablemente primera salida a bolsa de la historia, o el crash de 1674 del que muy poco se ha hablado en la histórica económica.

Os cito pues una parte del relato del dialogo cuarto del libro sobre los engaños y trucos bursátiles de la época. Es sorprendente que sean prácticamente iguales a los que se realizan hoy en día:

“Solo me falta ahora, describir la parte más especulativa, el clímax de las transacciones bursátiles…..las maquinaciones más hábiles y complicadas que existen en el laberinto de la Bolsa y que requieren de la máxima astucia posible…

Se reúnen por ejemplo unas diez o doce personas en la Bolsa y forman un corro [que se denomina “cábala”, como ya he dicho]. Cuando este corro cree que es aconsejable vender acciones, se piensan a fondo los medios para llevar a cabo este propósito de forma prudente. Ellos [el corro de los osos] dan el primer golpe con las ventas a plazo, reservando para el momento de mayor peligro las ventas al contado. Venden cincuenta mil libras para diversos meses en adelante, una operación a través de la cual tiene que ocurrir un descenso de cotizaciones. La tendencia a la baja se propaga, el corro de los osos recibe la ayuda de otros especuladores, y se hace evidente que, con una participación tan amplia, es seguro que se logrará el objetivo [de las maquinaciones]. Los líderes de tales tretas pueden ser llamados Los Príncipes de la Cola, como Amadeo I, duque de Saboya…..por el numeroso séquito que tenía……no me sorprende que acabe en ejército lo que empezó como pequeño grupo. La mayoría de la gente solo piensa en hacer lo que los demás hacen y en seguir su ejemplo.

  1. La primera estratagema de que se vale [el corro de los osos] es la siguiente: para impedir las numerosas prolongaciones de contratos a través de las cuales los grandes financieros compran acciones al contado y las venden a plazo, contentándose con un diferencial…., el corro organiza ventas para fechas posteriores al mismo precio que las acciones están siendo vendidas al contado; con la intención de obtener un mayor beneficio, no prestan atención a la perdida de interés (o diferencial entre compra y venta).
  2. La segunda, es que llaman a un corredor de quien se fían y le encargan todas las diligencias para comprar en secreto un lote de acciones de algún toro (declarado), sin revelar el nombre de quien da la orden. Pero él vende esas mismas acciones con gran dosis de publicidad, a la vez que se divulga a los cuatro vientos que hasta los toros están vendiendo. Cuando el corredor quiere vender a un toro las mismas acciones que ha comprado del otro toro, el primero se da cuenta de que la historia acerca de las ventas de este último es cierta. Alarmado, el segundo toro también vende sus acciones. Sobrecogidos por el miedo, todos intentan adelantarse a las ventas de los demás y consideran que cualquiera que les esté aconsejando de comprar les está engañando. A este tipo de pánico lo llamamos “tener calcetas”, ya que son innumerables [los comerciantes] que toman las calzas de Villadiego en cuanto se suscita la más ligera sombra de sospecha.
  3. El tercer ardid de la banda de los osos es vender algunos lotes de acciones al contado a una de las personas ricas que vive de las hipotecas de las acciones. Como se sabe que estos individuos [automáticamente] han de volver a vender a plazo las acciones que han comprado al contado, antes de fijar el precio [del día] hacen que su corredor [encargado de la ejecución de la estratagema] divulgue un mensaje en secreto a cada uno  de los agentes de todas las firmas [representadas en la bolsa], una comunicación que rápidamente será un secreto a voces, consistente en que el gran capitalista ha recibido importantes noticias, y alarmado por ellas, intenta vender las acciones. Cuando después sale a venderlas, el timo parece confirmarse….se propaga el miedo y provoca un derrumbe en las cotizaciones.
  4. La cuarta artimaña consiste en que al principio de una campaña el grupo toma prestado todo el dinero que encuentra en la Bolsa y da a entender que quiere comprar acciones con ese dinero. Después, sin embargo, venden cuanto pueden, con lo cual matan dos pájaros de un tiro. El primero, es que en la Bolsa se cree que alguna novedad muy importante les obligó a cambiar de opinión; el segundo que se impide a los toros encuentren dinero para hipotecar sus acciones. Por tanto se ven obligados a vender porque no disponen del dinero para aceptar las acciones [o bien caen en la trampa descrita en la séptima estratagema].
  5. La quinta estratagema [del sindicato] consiste en vender la mayor cantidad posible de contratos de opción CALL (opción de compra) con el objetivo de [según parece, a través de la absorción de los fondos disponibles para préstamos] presionar a los pagadores de primas para que vendan sus acciones si ejercitan su derecho (de compra) de opción CALL.
  6. La sexta consiste en firmar tantos contratos PUT (opción de venta) como sea posible hasta que los receptores de las primas [ al ser cobradas, serán supuestamente toros] no se atrevan a comprar mas acciones [por su propia iniciativa]. [Sus manos están prácticamente atadas] porque se ven obligados a tomar las acciones [cubiertas por las primas PUT si así se les exige]. Por tanto la especulación a la baja tiene vía libre y es prácticamente un éxito seguro.
  7. La séptima astucia es darse cuenta que los toros tiene necesidad de acciones para sobrevivir al asedio y, por tanto [los osos] les dan dinero. Luego [los osos] venden de nuevo las acciones hipotecadas y, con la diferencia entre lo que reciben por las ventas y lo que prestan por las acciones, pueden involucrarse en nuevas operaciones CALL y PUT. Esta es una estratagema diabólica, puesto que, por así decirlo, se promete la inmortalidad y se da la muerte. Parece como si los osos diesen vida a los toros al prestarles dinero [cuando ellos hipotecan] las acciones que los segundos han comprado; [pero el corro cambia de dirección y vende estas acciones, para que los toros tengan] que comprar de nuevo las acciones que habían hipotecado. Aunque a los osos les faltan acciones, no se sonrojan para crear la apariencia de abundancia. Las acciones cambian de manos, a veces hasta cincuenta veces en una semana, subiendo y bajando como las pelotas [de un juego]…
  8. La octava estratagema [del sindicato de los osos] es la siguiente: es importante difundir una noticia que haya sido inventada por los propios especuladores, Tienen una carta escrita y [se las arreglan para] dejarla caer como si fuese por casualidad en el lugar que les conviene. El que la halla cree estar en posesión de un tesoro, mientras que lo que realmente ha recibido suele ser la carta de Urías, que le llevará a la ruina. (¿sufrió este truco Andre Kostolany en los años 30 del último siglo?.
  9. La novena consiste en que el sindicato anime a un amigo cuya opinión es apreciada, cuyos contactos son respetados y que nunca ha comerciado con acciones, a que venda uno o dos lotes de acciones mientras que el riesgo de pérdida es soportable para el grupo. La idea es la creencia de que cualquier cosa nueva atrae la atención y que, por tanto la decisión de esta persona [de vender acciones] producirá asombro, y tendrá consecuencias importantes.
  10. La décima artimaña es susurrar al oído de un amigo intimo (peor lo bastante alto para que lo oigan los acechan) que debería vender las acciones si quiere ganar dinero. “Las piedras hablan” dice el profeta, y las “paredes tienen oídos”, dice el proverbio……
  11. Siguen los osos [es decir el sindicato] con la undécima astucia con el objetivo de alcanzar su propósito: no se contentan con herir a sus enemigos con la lengua, que Jeremías comparar con una flecha…….los osos venden obligaciones del gobierno. Así pues, se hace creer a los toros que la discordia está dominando al estado y que hay una razón para estar alarmado y para prestar atención a una posible declaración de guerra (habitual en la época).Este recurso de vender obligaciones del Estado a corto y largo plazo puede parecer de poca importancia para el negocio de las acciones , pero quienquiera que piense así está en un error.
  12. Por último, el corro practica una duodécima sagacidad: para poder estar bien informados de la tendencia del mercado, incluso los osos [antes de lanzar su gran operación] empiezan a comprar y se quedan con todo lo que les ofrecen. Si la cotización de las acciones aumenta, se embolsan una ganancia rápida; si las cotizaciones bajan, sin embargo, venden con pérdida, satisfechos de haber establecido la tendencia decreciente……la gente piensa que la situación debe ser grave cuando los especuladores venden con pérdida. Ésta es una de las estratagemas más potentes que hay para vencer a los indecisos. Si [las almas asustadizas] ven comprar a los soso, no saben si compran para vender más adelante [lo que en el lenguaje de la bolsa se llama “buscar pólvora”], o si compran por querer comprar, ya sea porque han cambiado de opinión o renunciado a su posición.. Si los osos se deciden por esta ficción, ofrecen por las acciones un precio superior a la cotización del día (lo que llamamos “inflar” el precio). Influyen de este modo en el precio para vender [en corto] a un precio más alto y ganar más al final. Con un soplo Dios dio a Adán la vida, mientras que los osos quitan la vida a muchas personas al inflar la cotización [de las acciones].”

 

Para entender estas tretas debéis tener en cuenta que cuando José De la Vega habla de Sindicato, se refiere en realidad a un grupo organizado, no a un Sindicato como lo conocemos hoy en día. También es necesario entender que las operaciones de “lotes de acciones” equivalen aproximadamente a las aplicaciones de acciones del mercado actual y las negocias con un corredor de bolsa. En la bolsa de Ámsterdam en la época, había “corredores jurados” u oficiales y “corredores libres” o también llamados “zánganos” o ilegales pero que también se movían por el parqué de la Bolsa.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: Gran especulación en el siglo XVII

Bolsa de Amsterdam_Siglo XVII

Bolsa de Amsterdam en el siglo XVII.

Continuando con el relato de uno de los manuales mas antiguos sobre bolsa y mercados financieros. “Confusión de confusiones” escrito en 1688 por José De la Vega un judío sefardita español originario de la provincia de Córdoba (ver post I, post II, post III y post IV).

En 1683, momento en que se respiraba un ambiente de gran actividad bursátil en Ámsterdam, nació un nuevo tipo de especulación sobre las acciones llamadas “ducaton”. Explicaba en mi anterior artículo que equivalían a los actuales CFD’s que se liquidan por diferencias. José De la Vega lo relata de la siguiente forma:

Algunos mancebos han descubierto que la especulación en acciones ordinarias (que se denominan acciones grandes o liberadas) era demasiado arriesgada para sus limitados recursos. Por tanto, procuraron establecer otra menos peligrosa, en la que se negociaban con acciones pequeñas. Así como en las acciones grandes se pueden ganar o perder 30 florines de dinero bancario por cada punto de subida o bajada de la cotización, con las acciones pequeñas solo se arriesga un ducaton (tres florines) por cada punto. Para liquidar las transacciones de un modo sencillo, eligieron a una persona para que, con el título de cajero general, anotase todos los contratos en un libro, aunque previamente sólo habían existido acuerdos de palabra. Por cada contrato anotado, el cajero general obtenía una placa de cada parte (Placa es la palabra en español para la moneda de pequeño valor llamada “stuiver” por los holandeses).

Antes de registrar definitivamente las transacciones, el cajero preguntaba a ambas partes si estaban conformes. Raras veces se acepta una transacción a un plazo más largo de un mes, porque de los recursos que participan en este negocio no son suficientes para ello. El  primer día de cada mes, cuando el reloj de la Bolsa señala la una y media del mediodía, el cajero es informado por dos accionistas imparciales de la cotización real de las acciones grandes y, de acuerdo con dicha información, determina el valor de las acciones pequeñas. A esta comedia se le lama “levantar el palo”, porque al principio el cajero solía levantar una vara que llevaba en la mano, hasta que abandonó esta costumbre por el ruido que causaba cada vez. La fijación del precio es seguida por la liquidación de las transacciones (siempre y cuando no se hayan liquidado a mitad de mes). El pago se hace en metálico, y es más puntual que en el caso de las acciones grandes, lo que hace que incluso los hombres de negocio más experimentados participen en este comercio de acciones pequeñas….

La razón de que casi todos los [especuladores] participen con tanto entusiasmo en el comercio con acciones pequeñas o ducaton es la ambición que tienen los compradores de acciones grandes de venderlas como acciones pequeñas (porque a principio de mes el precio de las acciones pequeñas es más elevado que el de las grandes). Como obtienen beneficio de esta operación, ni les desagradan las molestias, ni reparan en la indignidad del negocio ni en sus peligros.

La imprudente transferencia de acciones de un grupo de especuladores a otro (que es el único transporte a que se someten estas acciones), intensifica el estrépito, el griterío y el ajetreo que domina el día de la liquidación (en los días laborables la liquidación se hace en el edificio de la Bolsa; los domingos y festivos en la calle principal). Tan intenso es el ruido que algunos creen que van a ser atacados y otros temen ser asesinados. El que ha comprado acciones grandes y ha vendido acciones ducaton, se esfuerza por que el palo se mantenga bajo [es decir que la actividad comercial continué unos cuantos minutos] con el objetivo de recoger la ganancia de la venta de acciones ducaton y proseguir sus actividades con las acciones grandes. Sin embargo, el que ha adquirido acciones ducaton porque ha vendido acciones grandes [en corto], solicita que se levante el palo, para amarrar su ganancia, y aguardará a la conclusión de su negocio con las acciones grandes, en espera de un beneficio aun mayor.

Monedas_ducaton de plata_Amsterdam

Monedas “ducaton” de plata.

El placer por este juego ha aumentado hasta tal punto que personas que no pueden jugar un ducaton arriesgan un “stuiver”, y otras, para las que un “stuiver” es demasiado arriesgan una moneda de un valor todavía mas bajo……Si se tuviera que conducir a un extranjero por las calles de Ámsterdam y se le preguntará donde se encontraba, respondería: “Entre especuladores”, porque no hay rincón [en la ciudad] donde no se hable de acciones.

Los dos principales motivos de la introducción de este tipo de especulación [en acciones ducaton] fueron la ambición de los corredores y la necesidad de los demás, que inventaron el juego. Para dejarlo más claro, sabed que hay tres razones para la codicia de los corredores y que por ellas muchos se han arruinado:

  1. 1.   El deseo de ganar corretajes,
  2. 2.   El deseo de ganancias rápidas [en los negocios por cuenta propia] a partir de las fluctuaciones de las cotizaciones.
  3. 3.   El deseo de vivir cómodamente.”

 

Era tal la especulación de la época que como los corredores debían tener crédito entre los inversores-accionistas, precisaban en ocasiones de buenos amigos que les firmen los contratos por ellos y encubran la verdadera naturaleza del asunto. Esto generó que se ocultaran los nombres de los inversores hasta haber ejecutado la orden por si se dudase de su reputación económica.

Descubrimos pues que el ambiente de especulación era enorme en la época y me sorprenden dos aspectos, el primero la “ingeniería financiera” de la época al crearse las acciones ducaton para especular con un importe de dinero mucho menor. Las acciones ducaton equivalen a los CFD’s actuales en el sentido que se liquidaban por diferencias una vez al mes. También pueden equipararse a los futuros llamados “mini” como el “mini-Ibex-35” o el “mini S&P 500” que con un valor nominal puedes operar en el mercado de futuros a la alza y a la baja.

Visto lo visto también existía el riesgo de crédito entre comprador y vendedor al liquidarse la operación. Por último también podemos comprobar como existían el equivalente a los vencimientos de futuros y acciones y con todo el nerviosismo existente de los “rollos” o rollover que te permite cerrar tu posición alcista o bajista en bolsa y abrir otra equivalente para el próximo mes.

Países más atractivos para realizar una compra inmobiliaria

House maket index_Real Estate_affordability_The Economist mar-15

Indicadores de sobrevaloración-infravaloración del mercado inmobiliario por países (fuente: The Economist).

Los mercados inmobiliarios de cada país cada vez son menos locales y mas globales. Históricamente, un análisis macroeconómico nacional junto a una estimación de oferta y demanda te permitía entender bien el posible comportamiento futuro de los precios inmobiliarios. Hoy en día, la actuación de los bancos centrales prácticamente determina los precios inmobiliarios, pero no solo es determinante el Banco Central nacional, la actuación de otro banco central a  20.000 km. Puede también influir. En Estados Unidos, en el año 2001, tras el atentado de las Torres gemelas, Greenspan bajó los tipos de interés del 6% al 1,5% de golpe y los mantuvo hasta 2004, coincidiendo con una política fiscal enormemente expansiva (bajada de impuestos y aumento de gasto militar) de George Bush. Con ambas políticas monetaria y fiscal, tan expansivas, la economía se recalentó y llegó la euforia en el sector inmobiliario y la gravísima crisis de las hipotecas subprime. Tras la explosión de la crisis en 2008-2009, la FED ha vuelto a aplicar la misma política de tipos bajos, esta vez al 0%, pero como no era suficiente en una economía aun noqueada, lo acompañó con una inyección artificial de dinero mediante los diversos programas de Quantitative easing (QE) o compras de bonos para dar liquidez casi ilimitada al sector bancario-financiero.

Pero esta vez no fue solo la FED, todos los principales bancos centrales del planeta han actuado sincronizadamente, imprimiendo dinero para comprar bonos y impulsando los tipos de interés a tasa nominales negativas, no solo a corto plazo sino incluso en los plazos de hasta cinco años por ejemplo en la mitad de países de Europa. En esta política monetaria, aunque se ha hablado muy poco, el Banco Central Chino ha sido el más agresivo, especialmente a medida que ha visto como la economía china disminuia sus tasas de crecimiento.

El mercado inmobiliario de Londres ha sido uno de los beneficiados de esta política de “tipos 0” en la que sus precios están disparados. Al ser un movimiento global el dinero ha ido a las zonas prime. Los inversores chinos o rusos (estos como efecto refugio del riesgo político) han inundado de ofertas los mejores edificios londinenses.

Los precios de la vivienda en Londres han subido de media un 25% desde inicio de 2013 hasta el primer trimestre de 2015, un 60% para un japonés y un 140% para un ruso por el efecto divisa.

Esta euforia parece haberse parado. Según veo en la cuenta de twitter de @catrealestate la venta casas de más de 2,5 mill€ en Londres ha caído 40% en 2015 según informe publica Lonres.

Recientemente, The Economist ha publicado un interesante cuadro con la evolución de los precios inmobiliarios por países en los últimos doces meses y además su nivel de sobre o infravaloración en base a los salarios y los alquileres de cada país.

Estas son alguna conclusiones:

-     En últimos doces meses los perores mercados inmobiliarios han sido los países con mas problemas como los mediterráneos y también aquellos en que su nivel de precios son insostenibles como China o Singapur.

-     En relación a la evolución de precios desde marzo 2008, observamos caídas acumuladas de más del 30% en Grecia, Irlanda y España por un lado y alzas enormes en Brasil (+200%), Hong Kong (+119%), Israel (+87%) o Alemania (+32%).

-     Los países más infravalorados y por tanto más atractivos son: Japón (tras 25 años de caídas en sus precios), Grecia y Alemania.

-     Los países mas sobrevalorados, es decir menos atractivos para invertir, a los precios actuales son: Canadá, Australia, Hong Kong, Bélgica, Gran Bretaña, Suecia y Francia. En España, a pesar del fuerte ajuste en precios, aun estarían algo sobrevalorados si lo comparamos con el potencial adquisitivo de las familias españolas.

Otro dato interesante en este estudio es que en la mayoría de países a nivel global, sus precios inmobiliarios están en general sobrevalorados, lo que no es extraño teniendo en cuenta que los tipos de interés al 0% o negativos impulsan el endeudamiento para comprar viviendas al no existir muchos activos financieros atractivos.

Si os interesa obtener un ranking por ciudades en el mundo, en este post lo encontrareis. En 2011, las ciudades de Hong Kong, las australianas y canadienses, Londres y las ciudades norteamericanas de Silicon Valley eran las más sobrevaloradas del mundo.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: El Crash de 1674

Bono de la Compañia de las Indias Occidentales de 1623

Bono emitido por la Compañía holandesa de las Indias Occidentales en 1623.

Como explicaba en el post anterior, en 1602 se realizó la que probablemente fue la primera salida a bolsa de la historia europea. La compañía de las Indias orientales encontraba financiación para preparar y enviar una larga flota de barcos al continente asiático.

La Compañía Holandesa de las Indias Occidentales, que comerciaba con el continente americano salió a bolsa copiando el modelo de exitosa compañía de las Indias Orientales. Esta última comerciaba con café o especias de la península arábiga; con seda, plata, algodón o pimienta de la India; con porcelana, bienes de lujo, azúcar, té, metales preciosos y seda de la actual China; o con laca, seda, porcelana y bienes de lujo de la actual Japón. También se traía el famoso Té de Ceilán. La antigua Batavia, la actual Yakarta (que José De la Vega cita diversas veces en su libro “Confusión de confusiones”) era uno de los centros o puertos claves de la época.

José de la Vega en su dialogo tercero de su libro explica la interesantísima creación de la Compañía holandesa de las Indias Occidentales, veinte años tras su prima hermana:

Se fundó en el año 1621, y llegó a tener un capital de 120 a 130 toneladas de oro. Sus actividades comerciales progresaron tan notablemente que las acciones de la Compañía de las indias occidentales alcanzaron el mismo valor que el de las Indias Orientales……pero la rueda de la fortuna giró. Los clavos (especias) se perdieron, Brasil se separó, la fortuna y la prosperidad desaparecieron, el esplendor y la reputación empeoraron y la opinión cambió de tal manera que las acciones llegaron a venderse al 3,8% y los vendedores temían una perdida aun mayor.”

Os recuerdo que las acciones cotizaban entonces, igual que en la bolsa española en la época de corros, en porcentaje sobre valor nominal. Una empresa de 1.000 florines (o 1.000 pesetas) de valor nominal si cotizaba al 300%, valía 3.000 florines (o 3.000 pesetas en el caso español). No explica el libro el precio de salida a bolsa de las acciones pero cotizar al 3,8% significaba un autentico crash. De hecho, probablemente salieron a cotizar al 100% de su valor nominal.

La Compañía de las Indias orientales tenían un valor nominal de 500 libras flamencas o 3.000 florines. En 1688 llegaron a cotizar a un 580%.

En el libro se explica el funcionamiento de todo tipo de instrumentos, compra-ventas a plazo, al contado, posiciones a la baja e incluso un tipo de mini-acciones llamadas “Ducaton”. Tras estudios posteriores se conoció que las acciones ducaton eran ficticias. José De la Vega continuamente habla de ellas e incluso cita como de varias acciones normales compradas, vendías acciones “Ducaton” lo que probablemente se usaba para cubrir el riesgo de caída. Se estima que eran títulos que se liquidaban por diferencias ya que no se podían transmitir. Es sorprendente conocer que ya existieron en el siglo XVII el equivalente a los contratos de CFD’s (Contratos por diferencias) actuales, se llamaban “ducaton”. Leyendo el libro de las experiencias en las bolsas de Ámsterdam del siglo XVII, podemos conocer como existían prácticamente los mismos instrumentos en el siglo XVII a los existentes hoy en día, lo que refleja el alto grado de especulación y de tecnificación bursátil en la época.

Barco de la Compañia holandesa de las Indias Occidentales

Barco de la Compañía holandesa de las Indias Occidentales.

Tras el crash del precio de las acciones de la Compañía de las Indias Occidentales se tuvo que realizar una reestructuración. Veréis en la explicación de José De la Vega que se realizo un proceso muy similar al aplicado hoy en día en cualquier crisis de una gran compañía:

En 1674 los Bewinthebberen (en holandés significa “directores”) propusieron una reorganización de la compañía con el objetivo de reparar los daños y evitar la ruina inminente a través de la cual el capital en peligro pudiera incrementarse mediante aportaciones de las partes interesadas. Este tipo de ayuda tenia el nombre de “Bijlegh”, y los que estaban en contra de la reorganización podían verse obligados a vender sus acciones por orden de las autoridades legítimas; pero se permitió una solución de compromiso: las acciones podían ser traspasadas a las otras cámaras mediante el pago de un pequeño gasto de transferencia. La Compañía tenia 3 tipos de obligaciones: 

  1. En primer lugar estaban las obligaciones hacia los accionistas, tanto si las acciones eran heredadas como si habían sido compradas.
  2. En segundo lugar había que satisfacer a los propietarios de los depósitos, individuos que habían dejado a la Compañía a cambio de un bajo tipo de interés y que ya se sentían satisfechas con este abono de intereses.
  3. En tercer lugar existían los préstamos marítimos con hipoteca de las naves que se habían tomado para poder extender el comercio.

A causa de la reorganización, los accionistas tenían que desembolsar el cuatro por ciento en efectivo y se les abonaba en nuevas acciones el quince por ciento del valor nominal de las acciones antiguas. Los propietarios de los depósitos tenían que añadir el ocho por ciento y cambio recibían en nuevas acciones el treinta por ciento del valor nominal de sus derechos. En el caso de los viejos se entregaba un treinta por ciento en acciones a cambio de un pago en efectivo del ocho por ciento mientras los propietarios de los préstamos más reciente recibían el cincuenta por ciento en metálico y el cincuenta por ciento en acciones sin deducción.

Esta reorganización se llevó a cabo al coste de setenta toneladas de Oro, después que se hicieran las debidas consideraciones a las distinciones mencionadas antes. Los accionistas fueron los menos favorecidos porque estaban afectados tanto por los beneficios como por las pérdidas de la Compañía. Los propietarios de los depósitos sufrieron sólo una pequeña perdida de sus derechos, más líquidos, puesto que habían solicitado un interés moderado y estaba excluidos de los beneficios o perdidas. No obstante, los préstamos marítimos fueron tratados aun más favorablemente, porque eran de fecha más reciente que los depósitos. Se hizo una distinción entre derechos antiguos y nuevos.

La Compañía recobro nuevos alientos (sin embargo , ha habido tan pocos repartos de beneficios en los últimos catorce años que el dividendo total no pasa del veintiséis por ciento). El precio de las acciones se mantienen el 10% (año 1688 que se escribió el libro) con la esperanza que lleguen importantes cargamentos de vuelta de Guinea y Curaçao.

Como podéis ver, ya existían las “preferentes” en la época y los ahorradores recibían un cupo fijo con cierto riesgo de pérdida de principal si la empresa no obtenía beneficios. La diferencia con el caso español de la reciente crisis, es que probablemente cada ahorrador-inversor sabían muy bien lo que firmaba.

En 1791, tras los continuos problemas, la Compañía fue finalmente nacionalizada y paso a manos del gobierno holandés. En 1800 se intentó crear la que hubiese sido la tercera compañía de Indias sin éxito.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: Compañía de las Indias

Dutch domination-East and West Indian companies

Holanda dominaba el comercio mundial a las Indias y America.

Continuando con el relato de uno de los manuales más antiguos sobre bolsa y mercados financieros. “Confusión de confusiones” escrito en 1.688 por José De la Vega un judío sefardita español originario de la provincia de Córdoba. En este libro José De la Vega relata el funcionamiento de la bolsa en Ámsterdam donde existían diversos mercados o corros en distintos edificios. De hecho empezó a contratarse materias primas al aire libre en un mercado hasta que en 1611 los mercaderes construyeron el edificio de la Bolsa de Ámsterdam. Probablemente era la plaza bursátil mas importante del continente europeo.

La primera salida a bolsa: la Compañía de las Indias Orientales.

Cuando José De la Vega tuvo que emigrar de España, se instaló en Ámsterdam y justo coincidió con la que probablemente ha sido la primera OPV (IPO en ingles) o salida a bolsa de la historia. En 1602 las seis cámaras de comercio locales se unieron en una sola Compañía holandesa de las Indias Orientales. Según la declaración oficial, todos los habitantes de las provincias unidas tenían la oportunidad de participar en la Compañía, lo cual me imagino que fue una revolución histórica. Según se cuenta en la introducción del libro:

Al principio los derechos derivados de los pagos iniciales se llamaron “paerten”, “partieen” o “partijen”, palabras tomadas de la costumbre de la “participación” en el sector naviero. No fue hasta 1606 que la palabra “actie” (es decir, acción) parece que empieza a utilizarse. La posibilidad de comerciar con estas “participaciones” estaba garantizada por el hecho de que todo poseedor de acciones podía, mediante el pago de una cuota, transferir la totalidad o parte de su propiedad a otra persona. La sección de Ámsterdam suscribió más de la mitad de la suma total aportada por las diversas secciones (o Cámaras de Comercio), y con dicha proporción de la “propiedad” mantenida posteriormente, fue en Ámsterdam donde las operaciones bursátiles florecieron más esplendorosamente”.

El capital social fue de 6.459.840 florines, la mitad suscrito por Ámsterdam, una cuarte parte por Middelbourg y una sexta parte por Róterdam, Delft, Hoorn y Enkhuisen. Se cuenta que a la salida a bolsa invirtieron también gente modesta acudiendo un amplio espectro de la población.

En la misma época se creo la Compañía Británica de las Indias Orientales pero sin salida a bolsa. Fue la reina Isabel I de Inglaterra quien les concedió los privilegios del comercio con las Indias para 15 años el día 31 diciembre de 1600. La compañía británica a diferencia de la holandesa fue fundada por un grupo de empresas e influyentes hombres de negocios.

Fue más tarde que nacieran nuevos competidores a la compañía británica y a la holandesa, en Francia, Dinamarca y Suecia se acabarían creando el mismo tipo de compañía. Al igual que en los tiempos modernos, unas compañías fichaban a los ejecutivos de otra. El primer director general de la Compañía francesa de las Indias Orientales fue François Caron, quien estuvo 30 años trabajando en la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, incluyendo 20 años en Japón.

La Compañía holandesa de las Indias Orientales fue una compañía de gran importancia y volumen de negocios durante casi dos siglos, pagando un dividendo anual de 18% durante 200 años, hasta que llegó a la bancarrota y fue disuelta en 1800.

Continuando con las citas del libro “Confusión de confusiones”:

Tan solo unos pocos días después de haberse completado l suscripción original (de unos 6,5 mill. de florines), las acciones de la Compañía holandesa de las Indias orientales empezaron a negociarse tan activamente que subieron un catorce o quince por ciento por encima de la par y la tendencia al alza continuó hasta que en 1607 la cotización se había prácticamente doblado. Sin embargo en el año siguiente, el valor de mercado cayó a un ciento treinta por ciento, como consecuencia de las manipulaciones realizadas por un grupo de especuladores organizados por un tal Isaac Le Maire, quienes en realidad estaban interesados en la fundación de una empresa francesa rival. Estos primeros “operadores” vendieron grandes paquetes de acciones y, además, buscaron l caída en las cotizaciones a través tanto de la ventas “en corto” (o “short”) como de la propagación de rumores desfavorables sobre la Compañía holandesa. Por consiguiente, el 27 de febrero de 1610 se promulgó el primer edicto prohibiendo este tipo de actividades (les suena de algo¡¡) especialmente el windhandel, es decir, la negociación con acciones que no estaban en posesión del vendedor (lo que llama ahora “naked short”). La venta de acciones de la compañía a cargo de los verdaderos propietarios para entrega en el futuro si que estaba permitida. En 1621, después de la declaración de la guerra con España, hubo que proclamar un segundo edicto, que fue seguido de prohibiciones adicionales, pero aparentemente los abusos no pudieron ser eliminados……. A este periodo, le siguió otro de gran actividad, cuando en 1621 se fundó la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales y sus acciones empezaron también a negociarse.

La Compañía de las Indias Occidentales funcionaba bajo la misma filosofía que el de las Indias Orientales, pero comerciaba con el continente americano. Se trataba de financiar las expediciones en barco asumiendo los múltiples riesgos de corsarios, naufragios, pérdidas, etc.

Rutas marítimas de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales

En este artículo podéis conocer las rutas habituales realizadas por la Compañía de las Indias Orientales.

José De la Vega publicó su libro en la década de 1680-1690 de gran actividad bursátil. Como comentaba en el anterior post, según un erudito ingles en 1701 describió como un 85% de la operativa de compra-venta de acciones en las Compañías de las Indias orientales la realizaban judíos con lo que José De la Vega sabía muy bien de lo que hablaba.

¿Que ocurrió con la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales?. Todos podéis suponer que fue un éxito al copiar el modelo de la exitosa compañía de las Indias Orientales. Pues no fue así, en los negocios y también en la bolsa suele ocurrir que cuando copias otra idea, todos los nuevos inversores y directivos están convencidos del futuro éxito viéndose reflejados en el espejo del proyecto anterior, pero todo es mas complejo. Y en bolsa cuando un proyecto nace con expectativas elevadas, suele ofrecerse a unos precios de salida mucho mas altos con lo que hay una clara transferencia de valor en contra de los compradores-financiadores iniciales. En el próximo post explicaré que ocurrió con la Compañía de las Indias Occidentales en la bolsa de Ámsterdam.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: el libro mas antiguo

Compañia holandesa de las Indias Orientales

Compañía holandesa de las Indias orientales.

Uno de los manuales mas antiguos sobre bolsa y mercados financieros, lo escribió en 1.688 un español originario de la provincia de Córdoba. “Confusión de confusiones” escrito por José De la Vega, judío sefardí del pueblo de Espejo (Córdoba) cuya familia se vio obligado a emigrar de España a Portugal y posteriormente a Ámsterdam. En el libro describe el ambiente en la bolsa holandesa, los tipos de contratos de la época, tan avanzados como los existentes en nuestros mercados financieros actuales, los participantes, y las tretas y trucos que se usaban para ganar dinero. El libro explica también la historia de la Compañía de las Indias orientales y Occidentales. A pesar de los cuatro siglos de diferencia, las similitudes con los mercados financieros actuales son totales. Las reacciones de los inversores, el tipo de operaciones y la psicología del inversor es exactamente igual.

El manual de bolsa fue escrito para sus hermanos que iban a vivir a Londres para aconsejarles como invertir en bolsa. Del manual inicial, José De la Vega lo convirtió en su libro “Confusión de confusiones” organizado en forma de dialogo, adornado con referencias bíblicas, históricas y mitológicas. El dialogo a tres bandas entre un filosofo y mercador y el especulador (el propio José de la Vega) explica el funcionamiento

En el libro, relata el ambiente, el tipo de operaciones bursátiles (contado, a plazo y opciones), los engaños, las euforias y pánicos en la bolsa más importante de la época, la bolsa de Ámsterdam.

Cuando en 1492, los judíos (y moros) no convertidos fueron expulsados de España, La familia De la Vega se habría convertido en “nuevos cristianos”, pero parece que se trasladaron a Portugal. Pero el país luso instituyó la inquisición en 1536 y los inmigrantes recién llegados  tuvieron que buscar asilo en otra parte. Según Hermann Kellenbenz, en la introducción del libro escrito en enero de 1957, las dos ciudades mas liberales de la época fueron Hamburgo y Ámsterdam, quizás el hecho de tener un puerto y salida al mar contribuyó a ello. De las dos, Ámsterdam era la mas liberal de la época.  Pesar de ello cualquier inmigrante no podía dedicarse en Ámsterdam a ningún trabajo en el que hubiesen gremios, lo que reducía mucho las posibilidades a los judíos recién llegados. Esto motivo que los mejores talladores de diamantes, comerciantes o corredores de bolsa (solo algunos). De hecho, según un erudito ingles en 1701 describió como un 85% de la operativa de compra-venta de acciones en las Compañías de las Indias orientales la realizaban judíos con lo que José De la Vega sabía muy bien de lo que hablaba.

En Ámsterdam, a mediados de siglo XVI, se especulaba con trigo, con arenques, especias, aceite de ballena  e incluso tulipanes. A partir de las expediciones a las Indias salió a cotizar a bolsa la Compañía holandesa de las Indias Orientales en 1602.

“Confusión de confusiones” fue escrito en castellano y solo en el siglo XX fue traducido al holandés al considerarlo un libro histórico por parte de los principales historiadores.

Diálogos del libro

En su segundo dialogo, el accionista o especulador (José De la Vega) explica que los movimientos de la bolsa no son inexplicables, como afirmaban el filósofo y el mercader:

Sabed que las acciones tienen tres estímulos para subir y otros tres para bajar: las circunstancias en Las Indias, la situación política en Europa y la opinión existente sobre la propia bolsa. Por esta última razón, las noticias como tales, son a menudo de poco valor porque actúan, o pueden actuar, en dirección contraria fuerzas que las contrarrestan. Se ha demostrado que se puede obtener información de las Indias a través de correspondencia vía Inglaterra, Alepo o de cualquier otra  vía, por si los negocios en Japón, Persia o China se desarrollan de forma favorable. De si están saliendo muchas naves y si vienen profusamente cargadas de mercancías, en especial de especias….. Aunque se tenga buena información no será razonable tener confianza ciega en ella para negociar a tontas y a locas….aunque asumamos que las noticias son reales y positivas, un suceso desafortunado que ocurra con posterioridad…puede destruir todo este esplendor, pues los barcos pueden hundirse dentro de un puerto y las esperanzas frustrarse. No obstante hay que informarse también acerca de la situación en Europa, con respecto a si se está emprendiendo un rearme naval inquietante, si hay alianzas que causan preocupación y si hay otros preparativos militares que puedan ocasionar un desplome en la cotización de las acciones. En caso de existir una confusa situación en Europa la probabilidad de un de un rendimiento provechoso de los cargamentos de las Indias (importaciones) disminuye, mientras que por otra parte los costes aumentan (en Europa) con el aumento de los impuestos.”

Jose De la Vega_imagen

Jose De la Vega.

Las dificultades y los sucesos horrorosos en el negocio de la Bolsa nos ha enseñado algunos preceptos. El primer principio en el campo de la especulación: Nunca aconsejéis a nadie que compre o venda acciones, porque donde la perspicacia está debilitada, mal puede lucir airoso el consejo. El segundo principio: Tomaos toda ganancia sin remordimientos por los beneficios perdidos, porque una anguila puede escaparse cuando menos se espera. Es prudente disfrutar de aquello que es posible, sin esperar la continuación de la coyuntura favorable ni la persistencia de la suerte. El tercer principio: Los beneficios de la bolsa son los tesoros de los duendes. En un momento dado pueden ser carbuncos, luego carbones, luego diamantes, luego guijas, luego lágrimas de la aurora, luego lágrimas. El cuarto principio: Quien desee ganar en este juego, debe tener paciencia y dinero, puesto que los precios son muy inconstantes y los rumores muy poco fundados en la verdad

Los Toros y los Osos

Merece la pena remarcar que en estos garitos hay dos clases de tahúres tan opuestos entre si que representan las antípodas…. La primera es la de los toros o liefhebberen (que significa “amantes” en flamenco), y son los que siempre empiezan el negocio comprando, porque como amantes de la Patria, del Estado y de la Compañía, desean que las continuamente que las acciones suban; esperan que con las buenas noticias el mercado se levantará de repente y las cotizaciones subirán con rapidez. La segunda facción es la de los osos o contraminores (llamados así por considerar Las Indias una mina y obrar ellos como si anhelasen agotar esta mina), y son los que siempre empiezan el negocio vendiendo……para compartir su misión, ser el verdugo de la Patria. De ellos es necesario huir como de la peste y no imitarlos jamás sino es en situaciones excepcionales. A los toros les encanta todo, lo elogian todo, lo exageran todo. Dan a entender a la gente que sus artificios son riquezas y que las cosechas crecen en las tumbas. Lo osos en cambio, están completamente dominados por el miedo, la inquietud, el nerviosismo. Los conejos se convierten en elefantes, las peleas de la taberna en rebeliones y las sombras les parecen señales del caos.

Si queréis triunfar en vuestras empresas, ni bebáis continuamente de la fuente de los toros, ni bebáis continuamente de la fuente de los osos…especular siempre al alza por naturaleza y solo a la baja por accidente, porque la experiencia ha enseñado que ordinariamente vencen los que compran y pierden los que venden.”

Cierto que en la época que escribió este manual, el mercado bursátil era alcista aunque al final se produjo la gran crisis de la Compañía de las Indias Occidentales que quiso imitar a la exitosa Compañía de las Indias Orientales pero acabo con fuertes caídas en bolsa.

La semana próxima contaré más relatos y diálogos del libro. Por ejemplo, como uno de los trucos de la época era dejar caer una carta disimuladamente con una información interesada para hacer creer a los inversores una cierta noticia para aprovechar haciendo lo contrario. Por cierto, quizás esto mismo le ocurrió a Jesse Livermore en su famosa experiencia en la estación de esquí de St.Moritz.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: La mayor burbuja

Tulipan Semper Augustus

Tulipanes “Semper Augustus”.

Uno de los libros mas antiguos sobre bolsa y mercados financieros y probablemente el mas interesante, lo escribió en 1.688 un español originario de la provincia de Córdoba. “Confusión de confusiones” escrito por José de la Vega, relata el ambiente, el tipo de operaciones, los engaños, las euforias y pánicos en la bolsa más importante de la época, la bolsa de Ámsterdam.

En la Bolsa de Ámsterdam se negociaba de todo, cereales y otras materias primas agrícolas, tulipanes y obviamente acciones. La libertad económica de los Países Bajos fueron el factor clave para que se desarrollara la bolsa de valores o mercados financiero más importante en siglos. Dos acontecimientos ocurridos en la Bolsa de Ámsterdam han pasado a la historia sobre, euforias, pánicos, burbujas y crash. La Compañía de las Indias orientales, la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales y la especulación sobre tulipanes. Los tulipanes fueron introducidos en 1.559 en los Países bajos desde Turquía, gracias a la Compañía de las Indias Orientales y desencadenaron probablemente la mayor burbuja de la historia nunca vista. La llegada al puerto de Ámsterdam de bulbos multicolores cada vez más exóticos, frente a los monocolores producidos por los hortofruticultores holandeses. Los tulipanes eran entonces un símbolo de riqueza y ostentación. Las variedades mas raras de bulbos eran bautizados con nombres de personajes famosos y almirantes de prestigio.

En febrero de 1637 un solo tulipán llego a valer en la Bolsa de Ámsterdam lo que valía una vivienda. Según un índice estimado de los precios de los tulipanes, suponiendo un nivel de 1 florín en 1634, un tulipán se pagaba a algo mas de 2 florines a finales de 1635. En 1636, se declaró una epidemia de peste bubónica que diezmó la población en los Países Bajos. Sorprendentemente, este descenso fuerte en la población no provocó un descenso en los precios de los tulipanes como podría suponerse por un descenso en la demanda, es decir de los compradores lo que demuestra que cuando un activo se encuentra en una fase de euforia o burbuja cualquier noticia acaba acelerando el movimiento. La falta de mano obra hacia imposible la recolección de la gran cantidad de bulbos plantados en los Países Bajos. Nació entonces un mercado de futuros sobre los bulbos no recolectados. Se contrataban en las tabernas a pesar que un edicto estatal en 1610 lo prohibían por su falta de regulación. Se pactaban los precios para el final de la cosecha y en ese ambiente, obviamente los precios futuros eran claramente más altos a los del mercado spot o de contado. Como en toda burbuja, en su parte final los compradores se endeudaban, se hipotecaban para comprar bulbos en esta especie de mercados de futuros a plazo. En este entorno, en relación al precio equivalente de 1 florín en 1634, los precios ya se habían multiplicado por 4 o 5 en 1636. Fue tal la euforia que ese año empezaron a cotizar en la Bolsa de Ámsterdam y en las al menos seis bolsas locales (Róterdam, Harlem, Leyden, Alkmar y Horn). Era tal la demanda en la época que empezaron también a negociarse en la Bolsa De Londres y Paris. Charles Mackay en su libro escrito en 1841, “Extraordinary popular delusions and the madness of crowds”, relató lo ocurrido con los tulipanes en Ámsterdam. Hay una anécdota muy divertida:

Un rico mercader había pagado 3.000 florines por un raro tulipán “Semper Augustus”, y éste desapareció de su depósito. Tras buscarlo vio a un marinero (que había confundido el bulbo con una cebolla) comiéndose el tulipán. El marinero fue detenido de inmediato y condenado a seis meses de prisión.

Pero la burbuja y la euforia se dispararon en 1637. En apenas unos meses su cotización escalaba hasta siete veces el precio de 1634, pero la subida exponencial aun no había llegado. Los precios escalaban y se multiplicaban semana a semana y alcanzaron un nivel 10 veces mayor que su precio en 1634, luego 15 veces y en apenas semanas se cruzaron a 60 veces su valor original. Como suele ocurrir en los grandes crash, la demanda que cada día empujaba los precios sin descanso, se esfumó de golpe. El 6 de febrero de 1637, un lote de tulipanes no recibió oferta alguna. Se había acabado la gasolina y todo el dinero real y apalancado del país había sido invertido. Supongo que apenas quedaba un comprador mas. Como siempre, es imposible predecir el momento final aunque si sabemos por la historia que los precios en un proceso de euforia máxima, suben mucho mas y durante mas tiempo del que nadie podría imaginarse con anterioridad. Todo el castillo de naipes se derrumbó aquel 6 de febrero. Curiosamente el crash no se produjo a mediados de octubre como ocurriría diversas veces en los próximos siglos.

Tulip bulbs Gouda chart 1634-5-feb-1637

Gráfico de la burbuja de los precios de los tulipanes en Amsterdam (1634-1637, fuente: Elliott wave Intl.).

La bancarrota alcanzo a todas las capas sociales de los Países Bajos. Gran cantidad de individuos se habían hecho riscos sobre el papel gracias al apalancamiento en un activo que multiplicaba sus precios. Era todo un beneficio sobre el papel. Como suele ocurrir en la historia de los booms y los crash, la gran mayoría de inversores no venden sus activos, devuelven sus deudas y disfrutan de una beneficio que en este caso si que sería real. Todos quedan hipnotizados, entusiasmados por los efluvios de las cotizaciones bursátiles.

La próxima semana escribiré sobre el maravilloso libro del judío sefardí de Córdoba que se vio obligado a emigrar de España y que describe el ambiente en la bolsa de Ámsterdam, los tipos de contratos de la época, tan avanzados como los existentes en nuestros mercados financieros actuales. El libro explica también la historia de la Compañía holandesa de las Indias Occidentales. Probablemente es uno de los manuales de bolsa mas antiguos nunca publicados.