Países más atractivos para realizar una compra inmobiliaria

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Indicadores de sobrevaloración-infravaloración del mercado inmobiliario por países (fuente: The Economist).

Los mercados inmobiliarios de cada país cada vez son menos locales y mas globales. Históricamente, un análisis macroeconómico nacional junto a una estimación de oferta y demanda te permitía entender bien el posible comportamiento futuro de los precios inmobiliarios. Hoy en día, la actuación de los bancos centrales prácticamente determina los precios inmobiliarios, pero no solo es determinante el Banco Central nacional, la actuación de otro banco central a  20.000 km. Puede también influir. En Estados Unidos, en el año 2001, tras el atentado de las Torres gemelas, Greenspan bajó los tipos de interés del 6% al 1,5% de golpe y los mantuvo hasta 2004, coincidiendo con una política fiscal enormemente expansiva (bajada de impuestos y aumento de gasto militar) de George Bush. Con ambas políticas monetaria y fiscal, tan expansivas, la economía se recalentó y llegó la euforia en el sector inmobiliario y la gravísima crisis de las hipotecas subprime. Tras la explosión de la crisis en 2008-2009, la FED ha vuelto a aplicar la misma política de tipos bajos, esta vez al 0%, pero como no era suficiente en una economía aun noqueada, lo acompañó con una inyección artificial de dinero mediante los diversos programas de Quantitative easing (QE) o compras de bonos para dar liquidez casi ilimitada al sector bancario-financiero.

Pero esta vez no fue solo la FED, todos los principales bancos centrales del planeta han actuado sincronizadamente, imprimiendo dinero para comprar bonos y impulsando los tipos de interés a tasa nominales negativas, no solo a corto plazo sino incluso en los plazos de hasta cinco años por ejemplo en la mitad de países de Europa. En esta política monetaria, aunque se ha hablado muy poco, el Banco Central Chino ha sido el más agresivo, especialmente a medida que ha visto como la economía china disminuia sus tasas de crecimiento.

El mercado inmobiliario de Londres ha sido uno de los beneficiados de esta política de “tipos 0” en la que sus precios están disparados. Al ser un movimiento global el dinero ha ido a las zonas prime. Los inversores chinos o rusos (estos como efecto refugio del riesgo político) han inundado de ofertas los mejores edificios londinenses.

Los precios de la vivienda en Londres han subido de media un 25% desde inicio de 2013 hasta el primer trimestre de 2015, un 60% para un japonés y un 140% para un ruso por el efecto divisa.

Esta euforia parece haberse parado. Según veo en la cuenta de twitter de @catrealestate la venta casas de más de 2,5 mill€ en Londres ha caído 40% en 2015 según informe publica Lonres.

Recientemente, The Economist ha publicado un interesante cuadro con la evolución de los precios inmobiliarios por países en los últimos doces meses y además su nivel de sobre o infravaloración en base a los salarios y los alquileres de cada país.

Estas son alguna conclusiones:

-     En últimos doces meses los perores mercados inmobiliarios han sido los países con mas problemas como los mediterráneos y también aquellos en que su nivel de precios son insostenibles como China o Singapur.

-     En relación a la evolución de precios desde marzo 2008, observamos caídas acumuladas de más del 30% en Grecia, Irlanda y España por un lado y alzas enormes en Brasil (+200%), Hong Kong (+119%), Israel (+87%) o Alemania (+32%).

-     Los países más infravalorados y por tanto más atractivos son: Japón (tras 25 años de caídas en sus precios), Grecia y Alemania.

-     Los países mas sobrevalorados, es decir menos atractivos para invertir, a los precios actuales son: Canadá, Australia, Hong Kong, Bélgica, Gran Bretaña, Suecia y Francia. En España, a pesar del fuerte ajuste en precios, aun estarían algo sobrevalorados si lo comparamos con el potencial adquisitivo de las familias españolas.

Otro dato interesante en este estudio es que en la mayoría de países a nivel global, sus precios inmobiliarios están en general sobrevalorados, lo que no es extraño teniendo en cuenta que los tipos de interés al 0% o negativos impulsan el endeudamiento para comprar viviendas al no existir muchos activos financieros atractivos.

Si os interesa obtener un ranking por ciudades en el mundo, en este post lo encontrareis. En 2011, las ciudades de Hong Kong, las australianas y canadienses, Londres y las ciudades norteamericanas de Silicon Valley eran las más sobrevaloradas del mundo.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: El Crash de 1674

Bono de la Compañia de las Indias Occidentales de 1623

Bono emitido por la Compañía holandesa de las Indias Occidentales en 1623.

Como explicaba en el post anterior, en 1602 se realizó la que probablemente fue la primera salida a bolsa de la historia europea. La compañía de las Indias orientales encontraba financiación para preparar y enviar una larga flota de barcos al continente asiático.

La Compañía Holandesa de las Indias Occidentales, que comerciaba con el continente americano salió a bolsa copiando el modelo de exitosa compañía de las Indias Orientales. Esta última comerciaba con café o especias de la península arábiga; con seda, plata, algodón o pimienta de la India; con porcelana, bienes de lujo, azúcar, té, metales preciosos y seda de la actual China; o con laca, seda, porcelana y bienes de lujo de la actual Japón. También se traía el famoso Té de Ceilán. La antigua Batavia, la actual Yakarta (que José De la Vega cita diversas veces en su libro “Confusión de confusiones”) era uno de los centros o puertos claves de la época.

José de la Vega en su dialogo tercero de su libro explica la interesantísima creación de la Compañía holandesa de las Indias Occidentales, veinte años tras su prima hermana:

Se fundó en el año 1621, y llegó a tener un capital de 120 a 130 toneladas de oro. Sus actividades comerciales progresaron tan notablemente que las acciones de la Compañía de las indias occidentales alcanzaron el mismo valor que el de las Indias Orientales……pero la rueda de la fortuna giró. Los clavos (especias) se perdieron, Brasil se separó, la fortuna y la prosperidad desaparecieron, el esplendor y la reputación empeoraron y la opinión cambió de tal manera que las acciones llegaron a venderse al 3,8% y los vendedores temían una perdida aun mayor.”

Os recuerdo que las acciones cotizaban entonces, igual que en la bolsa española en la época de corros, en porcentaje sobre valor nominal. Una empresa de 1.000 florines (o 1.000 pesetas) de valor nominal si cotizaba al 300%, valía 3.000 florines (o 3.000 pesetas en el caso español). No explica el libro el precio de salida a bolsa de las acciones pero cotizar al 3,8% significaba un autentico crash. De hecho, probablemente salieron a cotizar al 100% de su valor nominal.

La Compañía de las Indias orientales tenían un valor nominal de 500 libras flamencas o 3.000 florines. En 1688 llegaron a cotizar a un 580%.

En el libro se explica el funcionamiento de todo tipo de instrumentos, compra-ventas a plazo, al contado, posiciones a la baja e incluso un tipo de mini-acciones llamadas “Ducaton”. Tras estudios posteriores se conoció que las acciones ducaton eran ficticias. José De la Vega continuamente habla de ellas e incluso cita como de varias acciones normales compradas, vendías acciones “Ducaton” lo que probablemente se usaba para cubrir el riesgo de caída. Se estima que eran títulos que se liquidaban por diferencias ya que no se podían transmitir. Es sorprendente conocer que ya existieron en el siglo XVII el equivalente a los contratos de CFD’s (Contratos por diferencias) actuales, se llamaban “ducaton”. Leyendo el libro de las experiencias en las bolsas de Ámsterdam del siglo XVII, podemos conocer como existían prácticamente los mismos instrumentos en el siglo XVII a los existentes hoy en día, lo que refleja el alto grado de especulación y de tecnificación bursátil en la época.

Barco de la Compañia holandesa de las Indias Occidentales

Barco de la Compañía holandesa de las Indias Occidentales.

Tras el crash del precio de las acciones de la Compañía de las Indias Occidentales se tuvo que realizar una reestructuración. Veréis en la explicación de José De la Vega que se realizo un proceso muy similar al aplicado hoy en día en cualquier crisis de una gran compañía:

En 1674 los Bewinthebberen (en holandés significa “directores”) propusieron una reorganización de la compañía con el objetivo de reparar los daños y evitar la ruina inminente a través de la cual el capital en peligro pudiera incrementarse mediante aportaciones de las partes interesadas. Este tipo de ayuda tenia el nombre de “Bijlegh”, y los que estaban en contra de la reorganización podían verse obligados a vender sus acciones por orden de las autoridades legítimas; pero se permitió una solución de compromiso: las acciones podían ser traspasadas a las otras cámaras mediante el pago de un pequeño gasto de transferencia. La Compañía tenia 3 tipos de obligaciones: 

  1. En primer lugar estaban las obligaciones hacia los accionistas, tanto si las acciones eran heredadas como si habían sido compradas.
  2. En segundo lugar había que satisfacer a los propietarios de los depósitos, individuos que habían dejado a la Compañía a cambio de un bajo tipo de interés y que ya se sentían satisfechas con este abono de intereses.
  3. En tercer lugar existían los préstamos marítimos con hipoteca de las naves que se habían tomado para poder extender el comercio.

A causa de la reorganización, los accionistas tenían que desembolsar el cuatro por ciento en efectivo y se les abonaba en nuevas acciones el quince por ciento del valor nominal de las acciones antiguas. Los propietarios de los depósitos tenían que añadir el ocho por ciento y cambio recibían en nuevas acciones el treinta por ciento del valor nominal de sus derechos. En el caso de los viejos se entregaba un treinta por ciento en acciones a cambio de un pago en efectivo del ocho por ciento mientras los propietarios de los préstamos más reciente recibían el cincuenta por ciento en metálico y el cincuenta por ciento en acciones sin deducción.

Esta reorganización se llevó a cabo al coste de setenta toneladas de Oro, después que se hicieran las debidas consideraciones a las distinciones mencionadas antes. Los accionistas fueron los menos favorecidos porque estaban afectados tanto por los beneficios como por las pérdidas de la Compañía. Los propietarios de los depósitos sufrieron sólo una pequeña perdida de sus derechos, más líquidos, puesto que habían solicitado un interés moderado y estaba excluidos de los beneficios o perdidas. No obstante, los préstamos marítimos fueron tratados aun más favorablemente, porque eran de fecha más reciente que los depósitos. Se hizo una distinción entre derechos antiguos y nuevos.

La Compañía recobro nuevos alientos (sin embargo , ha habido tan pocos repartos de beneficios en los últimos catorce años que el dividendo total no pasa del veintiséis por ciento). El precio de las acciones se mantienen el 10% (año 1688 que se escribió el libro) con la esperanza que lleguen importantes cargamentos de vuelta de Guinea y Curaçao.

Como podéis ver, ya existían las “preferentes” en la época y los ahorradores recibían un cupo fijo con cierto riesgo de pérdida de principal si la empresa no obtenía beneficios. La diferencia con el caso español de la reciente crisis, es que probablemente cada ahorrador-inversor sabían muy bien lo que firmaba.

En 1791, tras los continuos problemas, la Compañía fue finalmente nacionalizada y paso a manos del gobierno holandés. En 1800 se intentó crear la que hubiese sido la tercera compañía de Indias sin éxito.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: Compañía de las Indias

Dutch domination-East and West Indian companies

Holanda dominaba el comercio mundial a las Indias y America.

Continuando con el relato de uno de los manuales más antiguos sobre bolsa y mercados financieros. “Confusión de confusiones” escrito en 1.688 por José De la Vega un judío sefardita español originario de la provincia de Córdoba. En este libro José De la Vega relata el funcionamiento de la bolsa en Ámsterdam donde existían diversos mercados o corros en distintos edificios. De hecho empezó a contratarse materias primas al aire libre en un mercado hasta que en 1611 los mercaderes construyeron el edificio de la Bolsa de Ámsterdam. Probablemente era la plaza bursátil mas importante del continente europeo.

La primera salida a bolsa: la Compañía de las Indias Orientales.

Cuando José De la Vega tuvo que emigrar de España, se instaló en Ámsterdam y justo coincidió con la que probablemente ha sido la primera OPV (IPO en ingles) o salida a bolsa de la historia. En 1602 las seis cámaras de comercio locales se unieron en una sola Compañía holandesa de las Indias Orientales. Según la declaración oficial, todos los habitantes de las provincias unidas tenían la oportunidad de participar en la Compañía, lo cual me imagino que fue una revolución histórica. Según se cuenta en la introducción del libro:

Al principio los derechos derivados de los pagos iniciales se llamaron “paerten”, “partieen” o “partijen”, palabras tomadas de la costumbre de la “participación” en el sector naviero. No fue hasta 1606 que la palabra “actie” (es decir, acción) parece que empieza a utilizarse. La posibilidad de comerciar con estas “participaciones” estaba garantizada por el hecho de que todo poseedor de acciones podía, mediante el pago de una cuota, transferir la totalidad o parte de su propiedad a otra persona. La sección de Ámsterdam suscribió más de la mitad de la suma total aportada por las diversas secciones (o Cámaras de Comercio), y con dicha proporción de la “propiedad” mantenida posteriormente, fue en Ámsterdam donde las operaciones bursátiles florecieron más esplendorosamente”.

El capital social fue de 6.459.840 florines, la mitad suscrito por Ámsterdam, una cuarte parte por Middelbourg y una sexta parte por Róterdam, Delft, Hoorn y Enkhuisen. Se cuenta que a la salida a bolsa invirtieron también gente modesta acudiendo un amplio espectro de la población.

En la misma época se creo la Compañía Británica de las Indias Orientales pero sin salida a bolsa. Fue la reina Isabel I de Inglaterra quien les concedió los privilegios del comercio con las Indias para 15 años el día 31 diciembre de 1600. La compañía británica a diferencia de la holandesa fue fundada por un grupo de empresas e influyentes hombres de negocios.

Fue más tarde que nacieran nuevos competidores a la compañía británica y a la holandesa, en Francia, Dinamarca y Suecia se acabarían creando el mismo tipo de compañía. Al igual que en los tiempos modernos, unas compañías fichaban a los ejecutivos de otra. El primer director general de la Compañía francesa de las Indias Orientales fue François Caron, quien estuvo 30 años trabajando en la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, incluyendo 20 años en Japón.

La Compañía holandesa de las Indias Orientales fue una compañía de gran importancia y volumen de negocios durante casi dos siglos, pagando un dividendo anual de 18% durante 200 años, hasta que llegó a la bancarrota y fue disuelta en 1800.

Continuando con las citas del libro “Confusión de confusiones”:

Tan solo unos pocos días después de haberse completado l suscripción original (de unos 6,5 mill. de florines), las acciones de la Compañía holandesa de las Indias orientales empezaron a negociarse tan activamente que subieron un catorce o quince por ciento por encima de la par y la tendencia al alza continuó hasta que en 1607 la cotización se había prácticamente doblado. Sin embargo en el año siguiente, el valor de mercado cayó a un ciento treinta por ciento, como consecuencia de las manipulaciones realizadas por un grupo de especuladores organizados por un tal Isaac Le Maire, quienes en realidad estaban interesados en la fundación de una empresa francesa rival. Estos primeros “operadores” vendieron grandes paquetes de acciones y, además, buscaron l caída en las cotizaciones a través tanto de la ventas “en corto” (o “short”) como de la propagación de rumores desfavorables sobre la Compañía holandesa. Por consiguiente, el 27 de febrero de 1610 se promulgó el primer edicto prohibiendo este tipo de actividades (les suena de algo¡¡) especialmente el windhandel, es decir, la negociación con acciones que no estaban en posesión del vendedor (lo que llama ahora “naked short”). La venta de acciones de la compañía a cargo de los verdaderos propietarios para entrega en el futuro si que estaba permitida. En 1621, después de la declaración de la guerra con España, hubo que proclamar un segundo edicto, que fue seguido de prohibiciones adicionales, pero aparentemente los abusos no pudieron ser eliminados……. A este periodo, le siguió otro de gran actividad, cuando en 1621 se fundó la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales y sus acciones empezaron también a negociarse.

La Compañía de las Indias Occidentales funcionaba bajo la misma filosofía que el de las Indias Orientales, pero comerciaba con el continente americano. Se trataba de financiar las expediciones en barco asumiendo los múltiples riesgos de corsarios, naufragios, pérdidas, etc.

Rutas marítimas de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales

En este artículo podéis conocer las rutas habituales realizadas por la Compañía de las Indias Orientales.

José De la Vega publicó su libro en la década de 1680-1690 de gran actividad bursátil. Como comentaba en el anterior post, según un erudito ingles en 1701 describió como un 85% de la operativa de compra-venta de acciones en las Compañías de las Indias orientales la realizaban judíos con lo que José De la Vega sabía muy bien de lo que hablaba.

¿Que ocurrió con la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales?. Todos podéis suponer que fue un éxito al copiar el modelo de la exitosa compañía de las Indias Orientales. Pues no fue así, en los negocios y también en la bolsa suele ocurrir que cuando copias otra idea, todos los nuevos inversores y directivos están convencidos del futuro éxito viéndose reflejados en el espejo del proyecto anterior, pero todo es mas complejo. Y en bolsa cuando un proyecto nace con expectativas elevadas, suele ofrecerse a unos precios de salida mucho mas altos con lo que hay una clara transferencia de valor en contra de los compradores-financiadores iniciales. En el próximo post explicaré que ocurrió con la Compañía de las Indias Occidentales en la bolsa de Ámsterdam.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: el libro mas antiguo

Compañia holandesa de las Indias Orientales

Compañía holandesa de las Indias orientales.

Uno de los manuales mas antiguos sobre bolsa y mercados financieros, lo escribió en 1.688 un español originario de la provincia de Córdoba. “Confusión de confusiones” escrito por José De la Vega, judío sefardí del pueblo de Espejo (Córdoba) cuya familia se vio obligado a emigrar de España a Portugal y posteriormente a Ámsterdam. En el libro describe el ambiente en la bolsa holandesa, los tipos de contratos de la época, tan avanzados como los existentes en nuestros mercados financieros actuales, los participantes, y las tretas y trucos que se usaban para ganar dinero. El libro explica también la historia de la Compañía de las Indias orientales y Occidentales. A pesar de los cuatro siglos de diferencia, las similitudes con los mercados financieros actuales son totales. Las reacciones de los inversores, el tipo de operaciones y la psicología del inversor es exactamente igual.

El manual de bolsa fue escrito para sus hermanos que iban a vivir a Londres para aconsejarles como invertir en bolsa. Del manual inicial, José De la Vega lo convirtió en su libro “Confusión de confusiones” organizado en forma de dialogo, adornado con referencias bíblicas, históricas y mitológicas. El dialogo a tres bandas entre un filosofo y mercador y el especulador (el propio José de la Vega) explica el funcionamiento

En el libro, relata el ambiente, el tipo de operaciones bursátiles (contado, a plazo y opciones), los engaños, las euforias y pánicos en la bolsa más importante de la época, la bolsa de Ámsterdam.

Cuando en 1492, los judíos (y moros) no convertidos fueron expulsados de España, La familia De la Vega se habría convertido en “nuevos cristianos”, pero parece que se trasladaron a Portugal. Pero el país luso instituyó la inquisición en 1536 y los inmigrantes recién llegados  tuvieron que buscar asilo en otra parte. Según Hermann Kellenbenz, en la introducción del libro escrito en enero de 1957, las dos ciudades mas liberales de la época fueron Hamburgo y Ámsterdam, quizás el hecho de tener un puerto y salida al mar contribuyó a ello. De las dos, Ámsterdam era la mas liberal de la época.  Pesar de ello cualquier inmigrante no podía dedicarse en Ámsterdam a ningún trabajo en el que hubiesen gremios, lo que reducía mucho las posibilidades a los judíos recién llegados. Esto motivo que los mejores talladores de diamantes, comerciantes o corredores de bolsa (solo algunos). De hecho, según un erudito ingles en 1701 describió como un 85% de la operativa de compra-venta de acciones en las Compañías de las Indias orientales la realizaban judíos con lo que José De la Vega sabía muy bien de lo que hablaba.

En Ámsterdam, a mediados de siglo XVI, se especulaba con trigo, con arenques, especias, aceite de ballena  e incluso tulipanes. A partir de las expediciones a las Indias salió a cotizar a bolsa la Compañía holandesa de las Indias Orientales en 1602.

“Confusión de confusiones” fue escrito en castellano y solo en el siglo XX fue traducido al holandés al considerarlo un libro histórico por parte de los principales historiadores.

Diálogos del libro

En su segundo dialogo, el accionista o especulador (José De la Vega) explica que los movimientos de la bolsa no son inexplicables, como afirmaban el filósofo y el mercader:

Sabed que las acciones tienen tres estímulos para subir y otros tres para bajar: las circunstancias en Las Indias, la situación política en Europa y la opinión existente sobre la propia bolsa. Por esta última razón, las noticias como tales, son a menudo de poco valor porque actúan, o pueden actuar, en dirección contraria fuerzas que las contrarrestan. Se ha demostrado que se puede obtener información de las Indias a través de correspondencia vía Inglaterra, Alepo o de cualquier otra  vía, por si los negocios en Japón, Persia o China se desarrollan de forma favorable. De si están saliendo muchas naves y si vienen profusamente cargadas de mercancías, en especial de especias….. Aunque se tenga buena información no será razonable tener confianza ciega en ella para negociar a tontas y a locas….aunque asumamos que las noticias son reales y positivas, un suceso desafortunado que ocurra con posterioridad…puede destruir todo este esplendor, pues los barcos pueden hundirse dentro de un puerto y las esperanzas frustrarse. No obstante hay que informarse también acerca de la situación en Europa, con respecto a si se está emprendiendo un rearme naval inquietante, si hay alianzas que causan preocupación y si hay otros preparativos militares que puedan ocasionar un desplome en la cotización de las acciones. En caso de existir una confusa situación en Europa la probabilidad de un de un rendimiento provechoso de los cargamentos de las Indias (importaciones) disminuye, mientras que por otra parte los costes aumentan (en Europa) con el aumento de los impuestos.”

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Jose De la Vega.

Las dificultades y los sucesos horrorosos en el negocio de la Bolsa nos ha enseñado algunos preceptos. El primer principio en el campo de la especulación: Nunca aconsejéis a nadie que compre o venda acciones, porque donde la perspicacia está debilitada, mal puede lucir airoso el consejo. El segundo principio: Tomaos toda ganancia sin remordimientos por los beneficios perdidos, porque una anguila puede escaparse cuando menos se espera. Es prudente disfrutar de aquello que es posible, sin esperar la continuación de la coyuntura favorable ni la persistencia de la suerte. El tercer principio: Los beneficios de la bolsa son los tesoros de los duendes. En un momento dado pueden ser carbuncos, luego carbones, luego diamantes, luego guijas, luego lágrimas de la aurora, luego lágrimas. El cuarto principio: Quien desee ganar en este juego, debe tener paciencia y dinero, puesto que los precios son muy inconstantes y los rumores muy poco fundados en la verdad

Los Toros y los Osos

Merece la pena remarcar que en estos garitos hay dos clases de tahúres tan opuestos entre si que representan las antípodas…. La primera es la de los toros o liefhebberen (que significa “amantes” en flamenco), y son los que siempre empiezan el negocio comprando, porque como amantes de la Patria, del Estado y de la Compañía, desean que las continuamente que las acciones suban; esperan que con las buenas noticias el mercado se levantará de repente y las cotizaciones subirán con rapidez. La segunda facción es la de los osos o contraminores (llamados así por considerar Las Indias una mina y obrar ellos como si anhelasen agotar esta mina), y son los que siempre empiezan el negocio vendiendo……para compartir su misión, ser el verdugo de la Patria. De ellos es necesario huir como de la peste y no imitarlos jamás sino es en situaciones excepcionales. A los toros les encanta todo, lo elogian todo, lo exageran todo. Dan a entender a la gente que sus artificios son riquezas y que las cosechas crecen en las tumbas. Lo osos en cambio, están completamente dominados por el miedo, la inquietud, el nerviosismo. Los conejos se convierten en elefantes, las peleas de la taberna en rebeliones y las sombras les parecen señales del caos.

Si queréis triunfar en vuestras empresas, ni bebáis continuamente de la fuente de los toros, ni bebáis continuamente de la fuente de los osos…especular siempre al alza por naturaleza y solo a la baja por accidente, porque la experiencia ha enseñado que ordinariamente vencen los que compran y pierden los que venden.”

Cierto que en la época que escribió este manual, el mercado bursátil era alcista aunque al final se produjo la gran crisis de la Compañía de las Indias Occidentales que quiso imitar a la exitosa Compañía de las Indias Orientales pero acabo con fuertes caídas en bolsa.

La semana próxima contaré más relatos y diálogos del libro. Por ejemplo, como uno de los trucos de la época era dejar caer una carta disimuladamente con una información interesada para hacer creer a los inversores una cierta noticia para aprovechar haciendo lo contrario. Por cierto, quizás esto mismo le ocurrió a Jesse Livermore en su famosa experiencia en la estación de esquí de St.Moritz.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados: La mayor burbuja

Tulipan Semper Augustus

Tulipanes “Semper Augustus”.

Uno de los libros mas antiguos sobre bolsa y mercados financieros y probablemente el mas interesante, lo escribió en 1.688 un español originario de la provincia de Córdoba. “Confusión de confusiones” escrito por José de la Vega, relata el ambiente, el tipo de operaciones, los engaños, las euforias y pánicos en la bolsa más importante de la época, la bolsa de Ámsterdam.

En la Bolsa de Ámsterdam se negociaba de todo, cereales y otras materias primas agrícolas, tulipanes y obviamente acciones. La libertad económica de los Países Bajos fueron el factor clave para que se desarrollara la bolsa de valores o mercados financiero más importante en siglos. Dos acontecimientos ocurridos en la Bolsa de Ámsterdam han pasado a la historia sobre, euforias, pánicos, burbujas y crash. La Compañía de las Indias orientales, la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales y la especulación sobre tulipanes. Los tulipanes fueron introducidos en 1.559 en los Países bajos desde Turquía, gracias a la Compañía de las Indias Orientales y desencadenaron probablemente la mayor burbuja de la historia nunca vista. La llegada al puerto de Ámsterdam de bulbos multicolores cada vez más exóticos, frente a los monocolores producidos por los hortofruticultores holandeses. Los tulipanes eran entonces un símbolo de riqueza y ostentación. Las variedades mas raras de bulbos eran bautizados con nombres de personajes famosos y almirantes de prestigio.

En febrero de 1637 un solo tulipán llego a valer en la Bolsa de Ámsterdam lo que valía una vivienda. Según un índice estimado de los precios de los tulipanes, suponiendo un nivel de 1 florín en 1634, un tulipán se pagaba a algo mas de 2 florines a finales de 1635. En 1636, se declaró una epidemia de peste bubónica que diezmó la población en los Países Bajos. Sorprendentemente, este descenso fuerte en la población no provocó un descenso en los precios de los tulipanes como podría suponerse por un descenso en la demanda, es decir de los compradores lo que demuestra que cuando un activo se encuentra en una fase de euforia o burbuja cualquier noticia acaba acelerando el movimiento. La falta de mano obra hacia imposible la recolección de la gran cantidad de bulbos plantados en los Países Bajos. Nació entonces un mercado de futuros sobre los bulbos no recolectados. Se contrataban en las tabernas a pesar que un edicto estatal en 1610 lo prohibían por su falta de regulación. Se pactaban los precios para el final de la cosecha y en ese ambiente, obviamente los precios futuros eran claramente más altos a los del mercado spot o de contado. Como en toda burbuja, en su parte final los compradores se endeudaban, se hipotecaban para comprar bulbos en esta especie de mercados de futuros a plazo. En este entorno, en relación al precio equivalente de 1 florín en 1634, los precios ya se habían multiplicado por 4 o 5 en 1636. Fue tal la euforia que ese año empezaron a cotizar en la Bolsa de Ámsterdam y en las al menos seis bolsas locales (Róterdam, Harlem, Leyden, Alkmar y Horn). Era tal la demanda en la época que empezaron también a negociarse en la Bolsa De Londres y Paris. Charles Mackay en su libro escrito en 1841, “Extraordinary popular delusions and the madness of crowds”, relató lo ocurrido con los tulipanes en Ámsterdam. Hay una anécdota muy divertida:

Un rico mercader había pagado 3.000 florines por un raro tulipán “Semper Augustus”, y éste desapareció de su depósito. Tras buscarlo vio a un marinero (que había confundido el bulbo con una cebolla) comiéndose el tulipán. El marinero fue detenido de inmediato y condenado a seis meses de prisión.

Pero la burbuja y la euforia se dispararon en 1637. En apenas unos meses su cotización escalaba hasta siete veces el precio de 1634, pero la subida exponencial aun no había llegado. Los precios escalaban y se multiplicaban semana a semana y alcanzaron un nivel 10 veces mayor que su precio en 1634, luego 15 veces y en apenas semanas se cruzaron a 60 veces su valor original. Como suele ocurrir en los grandes crash, la demanda que cada día empujaba los precios sin descanso, se esfumó de golpe. El 6 de febrero de 1637, un lote de tulipanes no recibió oferta alguna. Se había acabado la gasolina y todo el dinero real y apalancado del país había sido invertido. Supongo que apenas quedaba un comprador mas. Como siempre, es imposible predecir el momento final aunque si sabemos por la historia que los precios en un proceso de euforia máxima, suben mucho mas y durante mas tiempo del que nadie podría imaginarse con anterioridad. Todo el castillo de naipes se derrumbó aquel 6 de febrero. Curiosamente el crash no se produjo a mediados de octubre como ocurriría diversas veces en los próximos siglos.

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Gráfico de la burbuja de los precios de los tulipanes en Amsterdam (1634-1637, fuente: Elliott wave Intl.).

La bancarrota alcanzo a todas las capas sociales de los Países Bajos. Gran cantidad de individuos se habían hecho riscos sobre el papel gracias al apalancamiento en un activo que multiplicaba sus precios. Era todo un beneficio sobre el papel. Como suele ocurrir en la historia de los booms y los crash, la gran mayoría de inversores no venden sus activos, devuelven sus deudas y disfrutan de una beneficio que en este caso si que sería real. Todos quedan hipnotizados, entusiasmados por los efluvios de las cotizaciones bursátiles.

La próxima semana escribiré sobre el maravilloso libro del judío sefardí de Córdoba que se vio obligado a emigrar de España y que describe el ambiente en la bolsa de Ámsterdam, los tipos de contratos de la época, tan avanzados como los existentes en nuestros mercados financieros actuales. El libro explica también la historia de la Compañía holandesa de las Indias Occidentales. Probablemente es uno de los manuales de bolsa mas antiguos nunca publicados.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados. Guerra divisas en la historia (II)

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George Soros en la CNBC.

Continuación de la semana anterior (George Soros “The Alchemy of finance”). Como veréis hay ciertas similitudes con la situación actual, pero sobretodo es un documento impagable para entender como pensaba y operaba George Soros en los años 80:

Nov-1985: “las empresas que habían resistido la crisis se habían apretado sus cinturones, cerrando las divisiones con pérdidas y cortando gastos corporativos. La capacidad productiva en Estados Unidos se había reducido en lugar de aumentar. La caída del dólar estaba relajando la presión en los precios; si viniera algún incremento por parte de la demanda iría directo a la parte baja de la cuenta de resultados de las empresas. Tipos de interés bajos y bajos niveles de inflación convierten a un nivel determinado de beneficios como mas valioso.”

Final de la fase 1: domingo 8 diciembre de 1985.

Había asumido una exposición máxima en mis carteras en todas las direcciones y había anunciado mi intención de rotar gradualmente desde mi inversión en bonos hacia acciones, dentro de unas restricciones prudentes. Hoy tengo una gran parte de mi exposición a bolsa en forma de futuros comprados sobre índices bursátiles.

En este punto, tenia una visión relativamente clara del futuro en los mercados y difería significativamente de mi visión al inicio. Veía el “Imperial Circle (de Reagan)” (ver este artículo) como un expediente temporal cuyas contradicciones internas le iban a convertir en insostenible y mi presunción era que los problemas que generarían tras mantenerlos escondidos, resurgirían con renovado brío tras su desintegración. Mas concretamente, el “Imperial Circle” constituía una extensión artificial del periodo de expansión en el crédito con el gobierno norteamericano actuando como el “borrower of last resort” o prestamista de último recurso. Cuando el “Imperial Circle” dejase de atraer capitales internacionales en cantidades crecientes, el ultimo ingenio de la estimulación económica se extinguiría, y la contracción en el crédito podría crear una situación insostenible. Sin una significativa expansión de la masa monetaria, la carga de la deuda no seria soportable; con una significativa expansión, el dólar se iría a una caída libre.

Estaba empezando a discernir los contornos de otra solución temporal que podía tener éxito en desatascar los excesos del “Imperial Circle” sin caer en un circulo vicioso. La solución pasaba por cambiar desde una estimulación fiscal a una monetaria en los Estados Unidos, controlando la caída del Dólar a través de la cooperación internacional. La “New Constellation” era exactamente lo opuesto a la “Imperial Circle”: un Dólar débil y una economía a bajo ritmo eran acompañados por un presupuesto gubernamental más bajo, déficits comerciales, y lo que era más importante, por bajos tipos de interés. Con la ayuda de un Dólar débil, los precios (inflación) iban a subir de forma más rápida que con anterioridad, haciendo los cambios en los tipos de interés reales mas pronunciados. Tipos de interés reales a la baja, con posibles alzas en las exportaciones iban a reemplazar a los déficits públicos como la principal fuerza impulsora de la economía.

Alzas en los precios (inflación) iban a ayudar a contrarrestar la erosión de los valores colaterales y prevenir que un auto-inducido proceso deflacionario arraigase en la economía. Al mismo tiempo, la coordinación de políticas económicas iba a mantener que la depreciación del Dólar se mantuviera dentro de unos límites razonables y en consecuencia eliminando  la posibilidad del inicio de un proceso inflacionista auto reforzado.

El resultado final podría ser un grado mayor de estabilidad de la que habíamos experimentado desde la ruptura de Bretton Woods.”

US Dollar long term chart

Gráfico a largo plazo del Dólar USA.

El esquema económico de esta nueva situación que George Soros llamó “The New Constellation” era mucho mas simple que la que Soros denominó “The Imperial Circle” porque los tipos de cambio de las divisas estaban estabilizados.

El grado en que los tipos de interés iban a bajar dependía del grado de estimulación necesaria que la economía necesitaba para evitar caer en recesión. A pesar que la “New Constellation” era exactamente opuesto al “Imperial Circle” había un punto esencial que les diferenciaba. El “new Constellation” era el resultado deliberado de una política económica concertada, mientras que el “Imperial Circle” fue la consecuencia de un conflicto en las políticas económicas. El “Imperial Circle” se auto-reforzaba y cuando se convertía en excesos había madurado para cambiar. Los mecanismos de control eran la gestión de los tipos de cambio de las divisas en primera instancia y la coordinación de políticas monetarias y fiscales en segunda instancia.

El nacimiento de políticas económicas coordinadas me convenció que debía cambiar mis expectativas a mitad de la tendencia. Vi la diferencia entre las políticas de Ronald Reagan en su primer y segundo mandato.

Las políticas querían evitar un colapso en el crédito y mantener a raya las presiones proteccionistas. Era crucial que ni los “defaults” (quiebras) ni el proteccionismo entre países alcanzasen un punto en que se auto-reforzaran y aceleraran.

El éxito está muy lejos de estar asegurado. Las experiencias pasadas no eran alentadoras. Circunstancias similares llevaron al colapso en el crédito y en el comercio internacional en los años 30. La memoria relativamente reciente de los años 30 ayudaba a intentar evitar esos errores. Había una especia de acuerdo general en algunas objetivos: un descenso controlado del Dólar y una política concertada de descenso en los tipos de interés. Existía en cambio menos acuerdos en otros puntos como  la forma de reducir el déficit público o como estimular las economías de los países deudores.

La situación estaba muy lejos de no ser arriesgada y los riesgos eran muy elevados en el corto plazo. La severidad de las consecuencias eran reconocidas lo que proporcionaba un cierto grado de confianza en que las medidas económicas iban a ser positivas. No era el único que era optimista, los mercados financieros también lo eran  y la subida en los bonos y la bolsa ayudaban a las autoridades a seguir por este camino y además mejoraba los resultados de esas políticas. Por ejemplo, la subida de los bonos (descenso en su rentabilidad, es decir tipos de interés a largo plazo) ensanchaba la libertad de la FED para bajar los tipos de interés. Estábamos viviendo un proceso reflexivo donde la dirección de la política económica y la dirección de los mercados financieros se reforzaban mutuamente entre ellos.

Es la respuesta de los mercados financieros que me dio el coraje para tomar esta fuerte exposición a mercados en ese momento. 1985 fue un año record para mi fondo el “Quantum Fund”: más de un 100% de revalorización era embriagador. Tenia que ir con cuidado. Usar el concepto de reflexividad para predecir el devenir de los acontecimientos  es en si mismo un proceso reflexivo, y un alto grado de éxito suele ser el precursor de un severo revés.

Debía esforzarme para que mi confianza en un mercados alcista afectase mi juicio sobre la economía real. Estaba tan involucrado en los mercados financieros que era difícil ver las cosas en perspectiva.”

Este impresionante relate es solo unas páginas de uno de los mejores libros de la historia. En este capítulo hemos visto como hablaba de “la reflexividad”, una de sus principales teorías sobre la relación entre mercados financieros y economía.

Para mi es sorprendente ver las similitudes con la evolución de los acontecimientos actuales, con la crisis subprime, con el descenso del dólar en los últimos diez años y el posible cambio de tendencia que podría estar produciéndose o con la crisis de Grecia y del exceso de deuda mundial.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados. Guerra divisas en la historia (I)

Soros Sees Spain Seeking Aid

George Soros en una entrevista.

Entre los grandes inversores conocidos de la historia moderna sin duda incluiría a Jesse Livermore, André Kostolany, George Soros o Warren Buffett. Cuatro son muy pocos y probablemente deberíamos incluir a un listado de más de 10 gestores de Hedge Funds, los mejores como Ray Dalio, Seth Klarman, David Tepper, Steve Mandel, Tom Steyer, Steve Cohen, Louis Bacon, Alan Howard, Bruce Kovner o sin duda a James Simons. También al retirado Julian Robertson.  A pesar de su insultante juventud yo incluiría a David Einhorn. Para mi va camino del olimpo.

Es imprescindible leer, aunque técnicamente es un libro de mercados muy avanzado, “The alchemy of finance” de George Soros donde relata como tomaba las decisiones de inversión en su fondo Quantum Fund durante los años 80. Soros es el mejor gestor de la historia moderna. Lo dice el único estudio realizado que calcula el dinero que ha hecho ganar a sus clientes-inversores. Además, ningún inversor ha tenido la sabiduría y capacidad financiera para derrotar a un Banco Central como lo hizo George Soros en 1992.

Para conocer mas a fondo la figura de George Soros, aquí puede encontrar muchas historias y noticias sobre el financiero de origen húngaro que escapó de la Alemania nazi (curiosamente igual que André Kostolany).

La historia siempre sirve para entender la economía y los mercados financieros. En una carta publicada por George Soros en agosto 2011, pedía a Alemania y a Merkel que defendiesen el Euro de forma mas decidida y acaba su carta con un “..solo Alemania puede revertir la desintegración europea….cuando más demore Alemania en reconocerlo, mayor será el precio que deberá pagar”. Argumentó entonces que cualquier salida de Euro, aunque fuese Grecia tendría unas consecuencias muy peligrosas en la estabilidad del sistema bancario.

Es imprescindible leer como relata George Soros la resolución de una crisis con similitudes a la actual, la crisis de exceso de deudas de principios de los años 80. El mismo pensó que no había forma de resolver el exceso de deudas de muchos países latinoamericanos que provocaban

Pero es interesante comprender que ocurrió y como venció al Banco de Inglaterra en 1992. El parecido con lo que le ha ocurrido al Banco Central de Suiza en enero es muy grande. Y no está muy lejos de lo que puede acabar pasando al banco Central de Dinamarca en un cierto tiempo. No creo que a corto plazo ya que sus activos en balance, un reflejo de las intervenciones de compra de divisas (€) en el mercado, son aun muy bajas en relación al nivel que acumuló el SNB suizo tras varios años interviniendo artificialmente. Y todos estos acontecimientos quedarían en minúsculos si en 2015 el Banco Central chino se cansa de quedar al margen de la guerra de divisas mundial y decide empujar una depreciación-devaluación de su divisas. Su “enganche” a una divisa con la fortaleza actual del dólar le está perjudicando su competitividad en relación a países como Brasil, Perú, Colombia, Turquía, Sudáfrica o lo que es más importante, con la Zona Euro una de las zonas del mundo que reciben mas exportaciones chinas.

The-Plaza-Hotel-New-York

Hotel Plaza en Nueva York.

Volviendo al libro de Soros “The alchemy of finance” (Edit: John Wiley & Sons, Inc) donde explica al detalle como invertía en 1985, semana a semana mostrando sus posiciones en alcistas y bajistas en divisas, bonos y acciones, razonando cada movimiento en base a las informaciones macro mundiales. No olvidéis que fue una de las épocas mas convulsas en el mercado de divisas. Nada comparado con la estabilidad existente en los últimos cinco a diez años a nivel global. Es la época de los famosos acuerdos del “Hotel Plaza” en Nueva York. El Dólar se había revalorizado un 50% en relación al Yen, al Marco alemán o a la Libra Esterlina y el déficit por cuenta corriente norteamericano presionaba al gobierno y a la FED. La revalorización del Dólar de 1980 a 1985 se revertió en apenas dos a tres años hasta 1987. Este fuerte cambio de tendencia obligó al “Acuerdo del Louvre” de 1987 para frenar ahora la caída del billete verde.

Estas son algunas citas del libro:

23-nov-1985: El mercado de futuros sobre bonos japoneses cayó con fuerza de 102 a 92, cuando Japón subió los tipos de interés a corto plazo. La experiencia me había enseñado que las mejores oportunidades para comprar bonos a largo plazo se presentan cuando la curva de tipos esta invertida (tipos a corto plazo mas altos que los tipos a largo plazo), justo el caso actual japonés. El alza en los tipos de interés japoneses debía ser temporal. El Grupo de los Cinco quería estimular la actividad economía mundial, no frenarla. Una reducción de los tipos de interés en USA serían copiados por los otros principales países. Estaba aplicando lo mismo que hice con los bonos norteamericanos pero esta vez la apuesta aun parecía más clara.

Estaba comprado al máximo nivel (“full invested”) en todas las direcciones: bolsa, bonos y divisas. Estuve incluso contemplando reducir mis posiciones alcistas en bonos y aumentar las de bolsa, pero consideré prudente no incrementar mas nuestra exposición o riesgo. Todo transcurrió mas o menos según lo previsto. Únicamente la extensión por un mes en el Congreso USA del “debt ceiling” (igual que hoy ¡¡¡¡) y la enmienda Gramm-Rudman alteraron algo los mercados. Esperaba una mejora en las relaciones Rusia-USA que Ronald Reagan. El debt ceiling le permitió a Reagan reducir el gasto militar sin aparentarlo. Gramm-Rudman fue seguido entonces por un nuevo descenso en los tipos de interés, tras lo que intenté reducir mi exposición compradora de bonos y aumentar la de bolsa. Si la economía se relanzaba, era mejor tener bolsa que no bonos.

Estábamos a punto de vivir un gran “boom bursátil”. Las empresas industriales habían sufrido un fuerte ajuste de costes. La capacidad productiva se había reducido y la caída del dólar ayudaba a las empresas. Los bajos tipos de interés y de inflación, convertían a los beneficios empresariales mas valiosos. Tras un periodo donde las empresas industriales cotizaban por debajo de su valor de liquidación, empezaron a cotizar por encima (premium). Pero antes de este movimiento viviríamos otra oleada de OPAs (ofertas de compras), inducidas por el bajo coste de financiación.”

Seguirá la próxima semana……

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados. Psicología bursátil.

André Kostolany fotografia

André Kostolany, fotografía.

Se puede ganar o se puede perder, pero lo que nunca se puede es recuperar lo perdido” .- André Kostolany.

El gran Kostolany decía, “no confié usted en aquellos que han encontrado ya la verdad; confié solamente en quienes siguen buscándola”. Esta frase es valida para muchos aspectos de la vida pero mucho mas para las inversiones en bolsa, en bonos o divisas.

Ante la pregunta de que pensaba sobre los inversores que afirman que siempre compran en mínimos y venden en máximos, Kostolany respondía: “son unos embusteros”.

Sobre la importancia de analizar la historia en bolsa y mercados financieros, Kostolany responde: “Es muy importante, ya que sino no es posible prever los acontecimientos futuros, hay que comprender por lo menos los pasados. Facilita reflexiones ulteriores. Tras cada operación en los mercados fructífera o fallida, el inversor debe analizar su éxito o fracaso. Porqué era buena la operación, que argumentos eran positivos y que cuanta suerte hubo en ellos. O bien en la dirección opuesta: porqué fracasó la operación, que argumentos estaban equivocados, que imponderables se mezclaron, donde estaba la falta cometida en la valoración”.

Comportamiento de la bolsa con Adolf Hitler

No se debe comprar acciones en el corto plazo cuando se tiene una mala opinión a largo plazo o se ve un peligro. No se circula con un coche ni cinco kilómetros si sabes que podría tener un accidente. Quién crea que el desarrollo político exterior o interior podría ser desfavorable a las bolsas, siempre en un plazo corto de tiempo, debe calcular el riesgo y no desdeñarlo con la excusa de que falta mucho tiempo. Recuerdo con mucha precisión una experiencia personal en los años 30:

En los años 30 vivía en París y estaba posicionado a la baja en bolsa. Los motivos eran en parte económicos y en parte políticos. Pero la bolsa subía y subía por causas técnicas y porque los “sindicatos” (no se a quienes se refería Kostolany o el traductor) habían manipulado al alza. Llegaron las elecciones en Alemania y Hitler subió al poder. Sesenta y siete diputados nazis , con uniformes pardos y brazaletes con la cruz gamada, entraron en el Reichstag. Para muchos aquel fue un acontecimiento desagradable y una sorpresa.

La Bolsa de Paris no se vio en absoluto afectada, a pesar de ser un acontecimiento susceptible de influenciar el futuro, y siguió su alegre alza. En vano repetía ante mis colegas bolsistas en París el disparate que representaba el alza: en un país vecino y tradicionalmente enemigo de Francia había alcanzado el poder un partido que amenazaba la paz. “Que nos importa a nosotros lo que ocurre en Alemania? Aquí estamos en Francia”, me objetaron mis colegas. Me sentí anonadado por aquella tonta reacción y les explique una película de Buster Keaton tocando un piano en una casa en llamas. Tocaba tan concentrado que no se dio cuenta hasta que terminó la canción y vio a su casa completamente destruida. Así os irá cuando os deis cuenta de que la casa se quema. ¿Que ocurrió?.

Poco a poco mas inversores se fueron dando cuenta que la ascensión al poder de Hitler no era una broma. Perdieron el placer de especular más al alza. Se produjo entonces una fuerte caída en el mercado lo que me permitió embolsarme grandes beneficios. Un inversor en bolsa debe siempre mirar a la lejanía y no tan solo donde le alcanza la punta de la nariz.”

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Adolf Hitler paseando por París.

Estos fragmentos corresponden al libro de André Kostolany “Estrategia bursátil”, traducido del alemán al castellano por Edit. Planeta en 1987 (descatalogado durante años).

Por último encuentro muy interesante unos consejos sobre actitud mental y psicología ante la inversión en mercados financieros:

Tras sus éxitos, por espectaculares que hayan sido, un inversor en bolsa  tiene que comportarse modestamente y en ningún caso experimentar orgullo pues incluso el más tonto puede lograr éxitos en bolsa. Tanto más cuanto que muchos tontos forman la tendencia y el tonto no es más que la molécula de la multitud. Hay solo dos posibilidades: un activo puede subir o bajar. Con matices como es natural, y diferente intensidad. Cuando de la dos posibilidades se opta por la buena, todavía no es motivo para presumir de ello. Puede ser un golpe de suerte como cualquier juego de azar. Cuando se tienen luego buenas ideas hay que tener también esperanzas, pero siempre se precisa asimismo cierto escepticismo, puesto que son muchos los imponderables que podrían hacer borrón y cuenta nueva.”

En el prólogo del primer libro, el autor menciona como se le llama a la palabra “dinero” en varios idiomas y culturas: ‘Sólo el idioma alemán llama al ganar dinero ‘verdienen’, que podría traducirse como ‘merecerlo, conseguirlo con el propio esfuerzo’. Los franceses (y los españoles) lo ‘ganan’, los ingleses lo ‘cosechan’ (earn), los norteamericanos lo ‘hacen’ (make money) y los pobres húngaros lo ‘buscan’. El ganar dinero mereciéndolo (verdienen) puede incluso convertirse en un placer cuando se recibe a cambio de una actividad que se realiza con agrado y divierte’.

Aquí podéis encontrar una interesante historia del comportamiento de las bolsas europeos en las sucesivas invasiones de Hitler a diversos países europeos.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados. El crash de 1907 (II)

John Pierpont Morgan

John Pierpont Morgan.

Continuación de la historia de la semana anterior, hacia finales de 1906, inicios de 1907 de la bolsa de Nueva York:

“….fue un momento maravilloso y en febrero de 1907 cerré todas mis posiciones bajistas. Las acciones preferentes de Great Northern habían caído unos 60-70 puntos y el resto de mis posiciones bajistas en proporciones similares. Gané un buen bocado pero la razón por las que cerré mis posiciones fue porque imaginé que el mercado, con la caída ya había descontado el futuro inmediato. Esperaba que el mercado recuperase pero no lo suficiente como para apostar por un cambio de tendencia. No quería volver a perder con posiciones erróneas en un rebote del mercado. Ahora que tenia una fuerte ganancia que sentir que había acertado. En lugar de presionarme con mas operaciones, me fui a Florida. Me encanta pescar y necesitaba un descanso…y además Palm Beach y Wall Street estaban totalmente conectados por si lo requería.

Me fui con unos amigos en un bote cerca de Palm Beach. Uno de ellos llevaba un periódico y pude ver como la bolsa había subido fuerte, más de diez puntos. Les dije a mis amigos que quería desembarcar con ellos. El mercado bajista no había finalizado pensaba. Necesitaba volver a ver un tablero de cotizaciones. Mi bróker Harding brothers tenia una oficina en Palm Beach. Cuando entré vi que había mucho publico. La mayoría de ellos hablaban de un mercado alcista. Yo había llegado a Florida buscando unas vacaciones pero en cuanto vi lo mucho que habían subido las cotizaciones, ya no sentía que necesitase mas descanso. Sabia que debía volver a vender acciones a la baja. Naturalmente vendí unas cuantas acciones short (a la baja). El día siguiente era viernes y era festivo. Me fui a pescar. Al día siguiente decidí volver a Nueva York. ¿Quién me necesitaba?, Palm beach estaba demasiado lejos. Perdía demasiado tiempo telegrafiando arriba y abajo.

El lunes, en mi conexión hacia New York, estaba en St. Augustine en una conexión de tres horas esperando el tren. Había un bróker en la estación y puede ver como el mercado actuaba tal y como esperaba con caídas. Llegué a Nueva York y continúe operando a la baja los siguientes cuatro meses. El mercado tuvo alzas frecuentes con lo que aprovechaba para cerrar posicione y reabrirlas a la baja. No estaba lo que se dice relajado. Recordad que había perdido hasta el último centavo de los $300.000 ganados en el terremoto de San Francisco. Tenía razón pero había perdido todo mi dinero. La formula para ganar dinero es haciendo dinero. La formula para ganar mucho dinero es acertar en el momento exacto.

Cuando llegó el verano el mercado se volvió aburrido, gris. Todo el mundo que conocía se había ido a Europa o tenia previsto ir. Decidí hacer lo mismo. Cerré todas mis posiciones bajistas y embarqué hacia Europa. Estaba en Aix-les-Bains disfrutando de unas vacaciones merecidas con dinero en el bolsillo y con amigos. Estaba tan lejos de Wall Street que pude desconectar. No sentía la necesidad de operar en bolsa. Un día leí en el Paris Herald que la empresa Smelters había anunciado un dividendo extraordinario. El mercado reaccionó con alzas en la acción y en el mercado entero. Obviamente esto cambió completamente mi estancia en Aix-les- Bains. La simple noticia que los alcistas aun luchaban desesperadamente contra las condiciones existentes del mercado, contra el sentido común y contra la  honestidad. La mayoría de inversores individuales son propensos a ser ilusos, como los políticos. En un especulador esta actitud es fatal.

Todas estos intento de manipulación estaban predestinados a caer en el mercado bajista. En el momento de leer la noticia sabía que debía vender acciones de Smelter a la baja o short. ¿Porque los insiders (directivos y propietarios) estaban aumentando los dividendos justo antes de un pánico en el mercado?. Cableé algunas ordenes de venta de Smelters en la bolsa de New York y aconsejé a varios amigos en New York que lo hicieran. Cuando recibí la comunicación de mis operaciones, vi que se habían cruzado a un precio de 6 puntos por debajo de la cotización que había leído en el Paris Herald. Una demostración de lo que estaba ocurriendo.

Mi plan era volver vía Paris a finales de mes y unas tres semanas después navegar hacia Nueva York, pero cambié de planes y me fui inmediatamente a Paris y cogí el primer bote para Nueva York el día siguiente. Llegué a Nueva York un mes antes de lo previsto porque era el sitio más confortable para estar bajista en bolsa. Tenia medio millón de dólares en cash disponible para los márgenes exigidos en estas posiciones bajistas. Vendí mas acciones y las acciones caían.

Aun tenía mucho que aprender pero sabia como debía invertir. No sirven los métodos a medias. Hay que estudiar el mercado a fondo. Nadie somos inmunes a tomar posiciones estúpidas y cuando un inversor comete estupideces es pagado con la moneda que se merece.

Como mis operaciones empezaron a darme mucho dinero, fui cada vez mas conocido en Wall Street y mas gente que desconocía me felicitaba. Circulaban informaciones positivas sobre operaciones bursátiles mías totalmente exageradas. Nadie se acordaba cuando les aconseje que el mercado iba a caer y me trataron como a un loco bajista.

A finales de septiembre de 1907 los mercados estaban avisando al mundo con megáfonos, pero la creencia en milagros mantenía a muchos inversores sin vender sus posiciones especulativas en acciones. Un bróker me explicó una historia durante la primera semana de octubre que hizo avergonzarme de mi moderación. En la época se concedían prestamos para invertir en acciones. Los bancos sabían las posiciones apalancadas de los inversores. De hecho unos pocos brokers concentraban la mayoría de posiciones apalancadas. Cada día al mediodía se publicaba la tasa de renovación de estos prestamos y entonces los brokers, al saber su posición de cash, en unas horas decidían si aceptaban mas posiciones a prestamos de inversores. A las 14,15 los brokers sabían si podían tomar nuevas posiciones o debían cancelar algunas. A principios de octubre un bróker vino a verme para explicarme que no iban al “money post” cunado tenían dinero para prestar. La razón era que varios miembros de diversas conocidas casas de comisionistas estaban allí al tanto para lanzarse ante cualquier oferta de dinero. Ningún prestamista que ofrecía dinero públicamente podía rechazar públicamente prestar a estas firmas. Eran solventes y su colateral era bueno, pero el problema venia en cuanto estas firmas recibían el dinero, no había perspectiva para el prestatario de ver devuelto su dinero. Simplemente les comunicaban que no podían devolver el préstamo y el prestatario se veía obligado a renovarles el préstamo. Los tipos de interés fluctuaban entre un 100% y un 150% anual (suelen ser operaciones a corto plazo).

La situación iba de mal en peor. Finalmente llegó el terrible día del juicio final para los alcistas, los optimistas y los ilusos. Las vastas hordas que sufrieron pequeñas perdidas al principio, iban a sufrir ahora una amputación total y sin anestesia. El día que nunca olvidaré, el 24 de octubre de 1907.

Las informaciones que me llegaban de la muchedumbre relataban que los prestatarios debían pagar los intereses que los prestamistas decidían, no había otro sitio a donde acudir. Ese día la multitud de inversores era mucho mayor a la habitual. Por la tarde había centenares de brokers delante del “Money Post” y todos esperaban recibir dinero prestado que sus firmas necesitaban con urgencia. Sin dinero, deberían vender sus acciones compradas a crédito al precio que fuese. Mi amigo el bróker se me acercó. Sabia que yo estaba fuertemente a la baja en este mercado.  Me dijo, “dios mío Jesse, no se que va ocurrir. Nunca había visto algo similar. Esto no puede continuar así. Creo que todos los inversores han reventado. No puedes vender acciones y el mercado está seco, no hay dinero.”

“¿Qué quieres decir?” le pregunte. Pero su respuesta fue “¿has oído nunca hablar del experimento de laboratorio de un ratón encerrado en una campana de cristal?. Cuando empieza a quedarse sin aire. Puedes ver al pobre ratón respirando cada vez más rápido buscando un oxígeno cada vez más escaso. Lo ves sofocado hasta que sus ojos salen de sus orbitas, jadeando hasta la muerte. Pues bien así es como yo veo a la multitud delante del “money Post”. No hay dinero y no puedes liquidar tus acciones porque nadie quiere comprarlas. Todos los inversores están arruinados en este preciso instante, si me lo preguntas”, relató el bróker.

Esta situación me hizo reflexionar. Había visto venir una caída en el mercado pero no, debo admitir, el mayor pánico de nuestra historia. La situación no iba a ser provechosa para nadie si el mercado continuaba desplomándose. Quedaba claro finalmente que no tenía sentido esperar delante del “post money”. Entonces se desató el infierno.

JP Morgan old building in front of Wall Street

Antigua sede del banco  JP Morgan, enfrente de Wall Street.

El presidente de la bolsa de New York Mr. R.H. Thomas, según me enteré a final de día, conociendo que cada casa de bolsa caminaba hacia el desastre, salió en busca de auxilio. Llamó a James Stillman, presidente del National City Bank, el banco mas rico de los Estados Unidos. El banco se vanagloriaba de no haber prestado nunca dinero a un tipo de interés superior al 6%. Cuando el presidente de la bolsa le explicó la situación, Stillman le contestó, “debemos ir a ver al Sr. Morgan”. Ambos, con la esperanza de evitar el mayor pánico en nuestra historia, fueron juntos a las oficinas de J.P. Morgan & Co. Tras la explicación de Thomas, el Sr. Morgan les dijo “volved a la bolsa y explicad a los inversores que habría dinero para ellos”. ¿Dónde? Le preguntaron, “en los bancos” respondió. Era tanta la fe en J.P.Morgan en aquellos momentos críticos que el presidente de la bolsa ni esperó a conocer más detalles y corrió hasta llegar al “floor” de la bolsa (la oficina de J.P.Morgan se encontraba a 30 metros de Wall Street) para comunicar el indulto de la pena de muerte sobre todos los miembros.

Entonces, antes de las dos y media de la tarde, J.P.Morgan envió a John T. Atterbury de Van Emburgh & Atterbury, con lazos conocidos con J.P.Morgan, ante la gran multitud en la bolsa. Mi amigo me explicó que el bróker, de una edad avanzada llegó a toda prisa al “money post”, levantó su mano como un exhortador en una reunión de resucitamiento. La multitud que ya se había calmado algo por el anuncio del presidente de la bolsa, tenían miedo que el anuncio de Thomas no se concretará y lo pero estuviese por venir. Cuando vieron al Sr. Atterbury levantar su mano, se quedaron petrificados.

En el silencio de muerte que le siguió, Atterbury gritó: “”Me han autorizado a prestar 10 millones de dólares. Tomároslo con calma, habrá suficiente para todos”.

Entonces empezó. En lugar de dar a cada prestatario el nombre del prestamista, anotaba el nombre del que recibía el dinero y la cantidad y le decía a los que recibían el dinero “se te informará donde tendrás tu dinero”.

Oí explicar uno o dos días mas tarde que el Sr. Morgan envió un mensaje a los asustados banqueros de Nueva York, que debía proveer de dinero que la bolsa de Nueva York necesitaba. “Pero si ya no tenemos liquidez, estamos de prestamos hasta las trancas”, le respondieron los banqueros. “Pues tirad de vuestras reservas”, les espetó J.P.Morgan. “Pero si ya estamos por debajo de las reservas legales mínimas” le respondieron. “Usadlas, para esto están hechas las reservas” les dijo Morgan. Los bancos obedecieron y inundaron de reservas hasta los 20 mill. de dólares. Esto salvo a la bolsa. El pánico bancario no llegó hasta la semana siguiente.

Ese fue el día que mas vivamente recuerdo en todos mi carrera como inversor bursátil. Fue el día en que mis ganancias excedieron el millón de dólares (fijaros que todos los bancos juntos, incluido J.P: Morgan solo pudieron aportar $20 mill. ¡¡). Esto marcó el exitoso final de mi primera campaña planificada de operaciones en bolsa. Un salvaje sueño que había tenido se había realizado. Fui el rey por un día.

Me explicaré, tras dos años en New York buscando las razones de porque no conseguía tener éxito en mis inversiones, cuando en mi experiencia en Boston en una “bucket shop” había triunfado (una bucket shop era una especia de local de apuestas, el equivalente a los CFD’s de hoy en día, donde Livermore compraba y vendía títulos relacionados con la bolsa).

No me malentendáis, no se trataba de un tema de vanidad sino de comprobar que era capaz de hacerlo y eso significaba ser poderoso. Y el día llegó el 24 de octubre de 1907.

Aquella mañana, en las oficinas de uno de los bancos mas poderosos de New York, mi bróker explicaba a otros brokers como yo había tomado fuertes posiciones bajistas, llevando mi suerte hasta el limite. Quizás el bróker exageró para hacer mas importante la historia que estaba contando.

Cuando esa mañana las casas de bolsa descubrieron que no había ni un solo centavo a ningún precio, supe que el momento había llegado. Envié a diversos brokers a varios corros . En un momento, en el mercado no había ni una sola orden de compra para Union Pacific, a ningún precio¡. Pensad en ello¡ y lo mismo en otras acciones. No había dinero para acciones, nadie quería comprarlas. Vi que lo más probable sería que el Consejo de Gobernadores de la bolsa de Nueva York se verían obligados a cerrar la bolsa, tal y como ocurriría en agosto de 2914, cuando estalló la Guerra Mundial.

Yo tenia enormes beneficios en papel (plusvalías latentes). A veces se puede tener la falta de acierto en convertir las plusvalías latentes en cash. Además, de caer mas el mercado, el pánico podía ser tan grande que podía afectar al país entero. Decidí que debía empezar a comprar. No tenia sentido continuar bajista en esa situación.

Mis brokers empezaron a comprar para mi. Compré en los precios mas bajos de la sesión. El banquero envió a mi amigo para decirme que esperaba que no vendiese mas acciones short aquel día. El mercado no aguantaría mas presión vendedora. Apelo a un supuesto patriotismo para ello. Era el momento que un hombre debía pensar en el beneficio de todos, me comentó. Sabían que por la mañana había pensado en vender mas acciones y presionar nuevamente al mercado. Luego supe que en muchos casos había comprado acciones en el mínimo de aquel día. Prácticamente había cubierto todas mis posiciones recomprando acciones en el mercado. Pensé que quizás era el momento de comprar acciones baratas y ayudar además a la recuperación del mercado, siempre que nadie presionase otra vez a la baja al mercado.

Pierpont Morgan arriving for the Pujo Committee hearings in Washington D.C. with his daughter Louisa and son J. P. Morgan Jr. 1912

Pierpont-Morgan llegando a Washington con su mujer y su hijo, J.P. Morgan Jr. (1912).

Así que le dije a mi amigo, “vuelve y dile al Sr. Blank que estoy de acuerdo y que entiendo la gravedad de la situación, incluso antes de su petición. No solo no voy a vender mas acciones sino que voy a proceder a comprar tantas acciones como pueda. Y mantuve mi palabra. Compre cien mil acciones ese día para mis posiciones alcistas o compradoras. No vendí una sola acción a la baja o short durante los siguientes nueve meses.

El mercado en un momento de ese día estuvo a merced de cualquier que quisiese martillearlo. Les explique a mis amigos como me sentía en ese día. Ellos sabían como me sentía siendo acusado de asaltar al mercado y de cómo mis operaciones fueron exageradas por los chismes de la calle.

Conseguí salirme en muy buena situación. Los periódicos dijeron que Jesse Livermore había obtenido ganancias de varios millones de dólares. De hecho mis ganancias fueron superiores a un millón de dólares ese día, pero mis mayores ganancias no fueron en dólares sino en intangibles. Había aprendido que debía hacer un inversor para ganar mucho dinero. Nunca me había considerado un apostador. Finalmente había aprendido como operar de forma inteligente en una gran posición. Fue “el gran día” para mi.

Esta ha sido la transcripción de una pequeña parte del libro “Reminiscences of a stock operator” escrito por el periodista financiero Edwin Lefèvre, sobre la apasionante vida en los mercados financieros de uno de los grandes inversores de la historia moderna. Un George Soros de principios de siglo.

Fijaros que es curioso como existe algún proceso psicológico que lleva a que se produzcan los crash históricos en los mercados alrededor de mediados de octubre. Fue un 24 de octubre en 1907, un 24 de octubre en 1929, un 19 de octubre de 1987, y otra vez un 24 octubre en 2008.

Os adjunto también aquí un post sobre la actuación de John Pierpont Morgan (J.P Morgan) en la crisis bancaria de 1907, que como habéis leído se produjo una semana después del crash bursátil. En este post veréis las similitudes con la crisis de 2008 en la que diversos grandes bancos como Bear Stearns y el Washington Mutual adquiridos por el JP Morgan. En 1907 John Pierpoint Morgan adquirió bancos con problemas. Es interesante ya que va en paralelo al crash bursátil explicado por Jesse Livermore.

Si visitas New York, no dejes de visitar la Morgan Library, la biblioteca y segundo despacho personal de John Piermont Morgan, mas alejado de su despacho principal enfrente de Wall Street.

También vale la pena leer la historia de cómo el Bank of America, sobrevivió al gran terremoto de San Francisco.

También es muy interesante leer la historia de cómo Grouxo Marx, un habitual inversor bursátil perdió mucho dinero en el crash de 1929. Es un relato impagable para entender el crash de 1929 desde el punto de vista de un inversor atrapado.

Historias imprescindibles de la bolsa y los mercados. El crash de 1907 (1).

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Jesse Livermore (July 26, 1877 – November 28, 1940).

Continuando la serie de artículos sobre las mejores experiencias históricas de los mejores inversores en bolsa, la semana pasada me refería al gran André Kostolany. Esta semana voy a hablar de Jesse Livermore.

El libro “Reminiscences of a stock operator” escrito por Edwin Lefèvre, un periodista financiero que relata todas las experiencias bursátiles de Jesse Lauriston Livermore uno de los mejores inversores en bolsa de la historia. Jesse Livermore, norteamericano operaba en acciones, bonos o commodities a principios de 1900 hasta su muerte en 1940. Este libro, imprescindible en cualquier biblioteca sobre mercados financieros, no es nada fácil de leer. Con un ingles muy complejo y con algunas expresiones antiguas, requiere de mucha concentración. Yo personalmente le dedique casi dos días en los que me fui de la oficina para poder concentrarme en el libro y aprovechar hasta el último de los detalles. Es sin duda de los libros que convendría releer anualmente si inviertes habitual o profesionalmente en mercados financieros. Voy a explicar algunas historia reales sacadas del libro así como varios consejos a inversores.

Jesse Livermore siempre explicaba que había que ser alcista cuando el mercado lo era y bajista cuando tocaba. Relataba como había perdido dinero en muchas ocasiones anticipando un cambio de mercado. El siempre afirmaba que era mejor no ser alcista ni bajista, había que analizar detenidamente al mercado y a los inversores y actuar en las tendencias. Es cierto que el tenia un gran olfato para detectar cuando en un mercado ya estaba finiquitada la tendencia alcista y había que ponerse a vender en contra de la opinión mayoritaria, o a la inversa, pero aun y así erró en muchas ocasiones:

“Estudié el mercado en 1906, ya viviendo en Nueva York. La mayoría de la riqueza mundial acababa de ser destruida. La guerra de los Boer en Sudáfrica fundió gran parte de la riqueza de los inversores británicos. El gran terremoto de San Francisco y otros desastres dejaron muy tocados a trabajadores, comerciantes, empresas de manufacturas o granjeros. Las compañías ferroviarias iban a sufrir mucho. En este entorno, solo podía imaginar una opción: vender acciones”.

Aclarar que Jesse Livermore operaba al alza o a la baja indistintamente. Buscaba siempre ser alcista o bajista cuando tocaba. Era muy flexible. En 1906 era la época de ponerse a la baja.

“Estaba convencido que podía ser el mejor momento en mi carrera de inversor bursátil. Comencé a vender acciones (posición short o a la baja) y el mercado empezó a bajar. Luego se recuperó y mis ganancias sobre el papel se convirtieron en pérdidas sobre el papel que crecían. Me vi obligado a cerrar mis posiciones con pérdidas y me deje la piel en estas operaciones. Había cometido un error, pero ¿cual era?. Había vendido acciones en un mercado que era bajista, mi posición era correcta pero mi jugada no lo era. Las empecé a vender demasiado temprano, me anticipé y me costo mucho dinero.

Entonces fui paciente y en cuanto vi que el mercado empezó a vacilar y se paró. Empecé a vender otra vez. Acerté esta vez, al día siguiente la bolsa cayó. Pero el día siguiente volvió a subir con fuerza. Leyendo el comportamiento del mercado volví a cerrar mis posiciones. A su debido tiempo volví a vender acciones (short) y otra vez el mercado volvió a subir de forma agresiva.

Aprendí con los años que no es tan malo empezar perdiendo. Si empiezas una gran posición ganando, te relajas al no tener tu posición de ganancias amenazada y no te sientes presionado.

Solo tenia 27 años entonces, llevaba 12 años invirtiendo. El mercado empezó a caer agresivamente y vi la ocasión para volver a iniciar nuevas ventas short. Era mi oportunidad. Vendí todo lo que pude y entonces el mercado volvió a subir con fuerza, hasta un nivel bastante alto. El mercado me limpió. Yo pensaba, tengo razón y estoy sin blanca. Aprendí a no ser tan impetuoso y a no anticiparse demasiado.

Esos días leí en el periódico un anunció de una nueva gran emisión de acciones de Northern Pacific & Great Northern roads. Esta mega ampliación le permitía a la compañía realizo los pagos con el dinero de inversores. No era la primera vez, pero solían cotizar a la par, pero esta vez las preferentes cotizaban al 330% ¡¡¡

En cuando llegué a la oficina le dije a Ed harding, “el momento de vender acaba de llegar”. Este era el momento en que debía haber iniciado las ventas, al ver este anuncio. ¿Debía esperar para confirmarlo? Esta ampliación en la gran señal de parte de los banqueros que nos están diciendo. Si tuviera 10 mill. vendería cada centavo ahora mismo. Empecé a vender aunque una posición demasiado pequeña.

Unos días mas tarde otro anunció de una nueva emisión de una compañía de ferrocarriles salió al mercado. Curiosamente las fechas de pagos iban justo detrás de las anunciadas por la Northern. Era la señal clara y anunciada en un megáfono por los banqueros. Las compañías necesitaban dinero. Habia que vender agresivamente. Para mi está fue la señal definitiva y eliminé totalmente mis dudas. Empecé a vender preferentes de la Northern  hacia los 330 y otras acciones a niveles altos. Esta vez estaba vendiendo de forma inteligente……”

La próxima semana continuaré con este extraordinario relato….