La inversión en arte moderno, Damián Hirst y el baile de los muñecos rotos.

damien-hirst-photo

Damien Hirst, es uno de los mas prominentes artistas de arte contemporáneo actual.

Continuación de la serie de posts dedicado a la inversión en arte. Este post esta escrito por David Aguirre:

El pasado 15 de septiembre de 2008, comenzó la escenificación del primer colapso en el arte moderno. La casa de subastas Sotheby´s llamo insistentemente a todos sus clientes más importantes unos días antes para ayudar a sostener la cotización de su “becerro de oro”, su querido y apreciado Damien Hirst (historia de su vida en inglés), que tanto ayudo a engrandecer sus resultados empresariales. Sotheby´s hizo entender de forma explícita, que de las pujas y del éxito de la subasta dependería la cotización de sus colecciones labradas principalmente en anteriores subastas.

Entre los veranos del 2007 y 2008 se desato una locura y estado de catarsis, entre una nueva constelación de millonarios nacidos a la sombra del negocio rápido, y el fuerte crecimiento de las economías a nivel global. En los nuevos clubes de magnates creció una carrera hacia el desenfreno desmesurado del “yo poseo” más visceral, se pagaron 19,3 millones de dólares por un Gabinete Píldora de Hirst (que contiene 6.136 píldoras) o 23,6 millones por uno de los 6 corazones de Jeff Koons. La carrera a la locura sin razón, también afecto a los autores consagrados. Triptyhc (1976) de Francis Bacon se subasto en mayo de 2008 por la nada despreciable suma de 86,2 millones de dólares (fue adquirido por Roman Abramovich) y sentó las bases de un nuevo record para un autor de posguerra. Record que fue roto este año 2010 por Pablo Picasso y su admirado “Nude ,Green Leaves and bust” que se convirtió con 95 millones de dólares a precio de martillo (incluido comisiones alcanzó los 106,5 millones de dólares) en la obra más cara subastada hasta la fecha.

damien-hirst-pildoras-en-estanteria

Una vitrina de acero inoxidable y cristal con 6.136 píldoras de colores creada por Damien Hirst, se vendió en subasta por 14,3 mill. Eur.

El argumento que los millonarios tirarían la casa por la ventana permanentemente se quebró por completo en el casi colapso de los mercados financieros del 2008 inicios 2009. Un inmenso jarró de agua fría truncó las expectativas de un sistema de crecimiento direccional y de un mundo de fantasía en que “los buenos valores del arte moderno siempre ganan enteros”. En la subasta de mayo 2008 Sotheby´s ganó la friolera de 362 millones de dólares, un año después la cifra fue algo peor 73 millones de dólares más de un -75%.

En el sector privado el horno tampoco estaba para bollos, uno de los seis corazones colgantes  de Jeff Koon que vía  Sotheby´s el año 2007 se compró por 23,6 millones de dólares se vendió no hace mucho por 11 millones, más de un 50% de caída en unos años. La lista de obras afectadas es muy larga, con un ejemplo creo que es suficiente para darnos cuenta de tal descalabro y de paso evitamos llenar varias páginas.

Rebobinemos el post hacia el primer párrafo, la noche del 15 de septiembre de 2008 Hirst recaudo 111 mill. de libras, en la subasta de sus más de doscientas piezas (recordad que Hirst también fue noticia por plantar a los galeristas que le vendían en exclusiva, para lanzar su propia subasta fuera de los canales de distribución habituales). ¿Y como se consiguió tal éxito en plena crisis financiera? Todo tiene su sin razón y el ser humano muchas veces es empujado hacia el abismo con la fe ciega de un lemming. Aquella noche el bueno de Hirst añadió más ceros a su dilatada cuenta corriente y fue el único que ejecutó un jaque mate perfecto, tal vez el de su carrera pero con tantas libras en el bolsillo a quien le importa.

En un entorno de derrumbe, los coleccionistas y galeristas de todo el mundo que habían confiado en su buen olfato y en el trabajo de su hijo pródigo Damien Hirst, tuvieron que aceptar su rol y aguantaron la cotización artificialmente a lo largo de toda la subasta para no sangrar ni devaluar sus apreciadas obras de Hirst compradas antaño con tanto esmero y cariño, en la confianza de que se estaban enriqueciendo con la obtención de cada pieza, ya que su valor no había parado nunca de crecer y crecer. Hirst aprendió a crear una dependencia en forma de arte y tuvo la capacidad de convertir a sus mentores en esclavos de su avaricia. Tenían que pujar sin demora, sin ni siquiera pestañear, tened en cuenta que luego los precios de las casas de subastas se convierten en la referencia de precios en el mercado privado. En la subasta de Hirst sólo hubo un 35% de compradores  primerizos que Dios se apiade de ellos (o no). Entre el 65% se encontraban sus antiguos y traicionados mentores. Jay Joplin comerciante de Hirst en Londres hizo acopio de algunos lotes que pasarían a engrosar las listas de su exclusiva sección Hirst.

Seguramente, hoy en su estudio, el omnipresente Hirst esta preparando junto a sus colaboradores (la mayoría de las obras son creadas por sus colaboradores y sólo son supervisadas por Hirst, poco esfuerzo realiza con sus propias manos, se a convertido en cierto modo en una marca) una nueva dosis de arte moderno sabiendo que sus esclavos se verán obligados a  comprar nuevas dosis de art-show mientras el cuerpo les aguante. Se estima que la fortuna personal de Hirst es de unos 200 mill. Libras esterlinas, y con solo 45 años.

El arte no es un camino de una sola dirección, la ley de la oferta y la demanda no está exenta en este mundo. En los autores muertos el ritmo tiene otro tempo pero no está exento de locuras. Eso sí, estamos hablando de obras finitas y la volatilidad tiene un rango menos violento, con lo cual sus cotizaciones son mucho más estables y consistentes.

Me ha inspirado este post el gran periodista de arte Ben Lewis (un espiritu libre vetado por Sotheby´s, las verdades duelen) y su reportaje “The great contemporany Art Bubble”. El documental, es de obligada observación, para entender las bambalinas de un mundo oscuro, con suculentos intereses y en muchos casos poco transparente. Me gustaría resaltar una frase que Ben lanzo al salir de la subasta de Hirst en septiembre del 2008 “Me da la sensación que la gente que está pujando son los músicos del Titánic, esto es una locura”.

sothebys-3-yrs-chart-ag-10

Gráfico en bolsa de Sotheby’s a 3 años, con beneficio por acción, (fuente:marketwatch.com).

PD: Sotheby’s, según el famoso reportaje de Ben Lewis, ayudaba a sus clientes financiándoles parte de sus compras de piezas en las subastas, lo que podría contribuir a una posible burbuja en el mundo del arte. A finales de 2007, justo unos meses antes del inicio de la gran crisis bursátil de 2008-2009, las acciones de la casa de subastas cayeron un 30% en un solo día (ver post “Sotheby’s cae un 30% en un solo día”), lo que presagiaba algún grave problema. De hecho a principios de 2009 las acciones de Sotheby’s llegaron a caer mas de un 80% ¡¡¡¡. Luego han recuperado la mitad de la caida total.

Mas en http://twitter.com/investorsconund

Para seguir las inversiones y cambios en la cartera de Koala capital sicav, sigue http://twitter.com/KOALASICAV

4 Responses

  1. […] the rest here:  La inversión en arte moderno, Damián Hirst y el baile de los muñecos rotos. Puesto por on Sep 4th, 2010 bajo Economía. Puede serguir las respuestas de este articulo RSS […]

  2. Benjamin Graham

    Marc, ¿Qué opinas de “kiva.org” como inversión más ayuda al desarrollo?.

    Kiva es una web que ofrece microcréditos en los países en vías de desarrollo. Cada inversor de Kiva decide en quién invertir y cuánto dinero ofrecer (el mínimos son 25 dólares).

    http://www.kiva.org

  3. El magnate britanico (nacido en Iraq) Charles Saatchi, uno de los mayores compradores de obras de Hirst, en 2003 devolvió a Hirst y a su galerista Jay Jopling, una docena de obras enfadado con ellos:

    http://www.nytimes.com/2010/07/02/arts/design/02saatchi.html?_r=1&adxnnl=1&ref=arts&adxnnlx=1278054088-JAcPp6wpYrF6DoHhWaLKqQ

  4. Hoy día 3 de abril de 2012, en portada del Financial Times aparece una gran foto en portada de Damien Hirst en el que el periódico escribe que los precios de las obras de Hirst están cayendo de precio y además a más velocidad que el resto de mercado de arte comtemporaneo.

Leave a Reply